lunes, 21 de noviembre de 2022

Los trenes en Inglaterra dan mal servicio por falta de presupuesto

 

Los trenes en Inglaterra dan mal servicio por falta de presupuesto

Por Adán Salgado Andrade

 

En algunos países europeos, los trenes siguen siendo un sistema de transportación muy importante. Hace algunos años, estuve en España y tuve la oportunidad de viajar por tren. Los que usan, son cómodos y muy modernos. Viajé de Barcelona a Valencia, y resultó placentero el viaje. También tienen autobuses, que son más baratos, pero menos eficientes.

En Inglaterra, también los trenes son muy importantes, pero una serie de restricciones presupuestales, impuestas por los conservadores, los han llevado a dar malos servicios, como de que no lleguen a tiempo, se cancelen, así como pésimo estado de las estaciones.

Y es una muestra de su declinación como país. El analista John Harris, por ejemplo, afirma que para entender la declinación esa nación, “trate usted de tomar un tren en el norte de Inglaterra. La reciente historia de nuestros trenes, es la misma del país, una absurda tendencia a bajar inversiones, privatización y capitalismo mezquino, han llevado a eso” (ver: https://www.theguardian.com/commentisfree/2022/nov/06/britain-train-service-renationalisation-delay).

Refiere Harris toda la serie de inconvenientes que un servicio ferroviario con menos fondos ocasiona a la gente. Los principales proveedores, Avanti West Coast y TransPennine Express, en las que ha metido las manos el grupo multinacional de transporte FirstGroup, no cumplen con horarios, operan menos trenes, y en lugar de contratar a más conductores, dan tiempo extra a los existentes o los hacen trabajar en sus días de descanso. Por ello, se han hecho huelgas, pues los trabajadores reciben menos salarios, menos prestaciones y están sobrexplotados. Lo peor, dice Harris, es que a esos transportes, que antes eran públicos y ahora se han privatizado a las empresas mencionadas y a otras, lo que más les interesa es las ganancias que tengan, no dar un buen servicio. “La historia de los ferrocarriles, muestra la historia del país, dominado por el capitalismo salvaje, bajas inversiones, inmediatismo e imposiciones laborales, en lugar del consenso”.

Dice que las ferrocarrileras viven menos de los boletos, que de cuotas fijas y bonos de eficiencia, “que son transferidos al Estado”. Sí, seguramente se muestran como “muy eficientes” y cobran al estado, con dinero de los contribuyentes, esa supuesta “eficiencia”.

Por ello, han planteado los secretarios de transporte (que en el 2022, ha habido tres, pues no están a la altura del cargo), que el servicio debe de hacerse público nuevamente. “y es algo que se debe de hacer, dado que las concesiones expiran pronto”.

En efecto, servicios como el transporte, el agua potable, la electricidad y otros, se hicieron públicos, durante la época de la llamada economía mixta (keynesianismo), que estuvo vigente entre los 1930’s y los 1980’s, pues no podían estar los usuarios a expensas de los intereses de las empresas privadas, las que siempre han priorizado las ganancias, por sobre la prestación de sus servicios (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.com/2008/11/el-convenenciero-capitalismo-salvaje.html).

Platica Harris su propia experiencia, al trasladarse de su casa, en Somerset, hacia el noroeste. “Antes, había trenes cada hora y era un simple viaje, entre Bristol y Manchester. Actualmente, sólo hay dos corridas, y lleva seis horas, cuando menos, hacer el viaje. Y como el tren final, se canceló, se nos dijo que si queríamos viajar muy hacinados en el que lo iba a sustituir, que iba muy lleno, o si queríamos contratar otro servicio, pero a una tarifa extra. Esto, me recordó la ‘lógica’ de cómo funcionaban los trenes en los países comunistas de pasadas eras”. Y eso fue en la compañía Avanti. “La gente en los andenes, se ve molesta, preocupada, porque no puede llegar a tiempo a sus actividades. Le pregunta a personal, que está tan despistado como ellos. Y en el tren que me subí, llenísimo, por tanto crujido y su condición, se veía que tenía al menos 30 años de uso”.

Y es que no sólo las corridas se han reducido, las demoras han incrementado (sólo 77 por ciento de los trenes llegan a tiempo), sino que las condiciones de las estaciones son pésimas, al decir de varios usuarios, “que ni suficientes baños tienen y la gente debe de orinar en latas vacías de papas Pringles. Y muchos, han preferido ya no usar trenes y transportarse en auto, optando por levantarse en la madrugada y manejar cinco horas o más, para llegar a tiempo” (ver: https://www.theguardian.com/business/2022/oct/28/just-too-unreliable-avanti-promises-to-do-better-while-passengers-despair).

Por tantos problemas, las cancelaciones de corridas han alcanzado niveles récord, con más de 314,000 trenes cancelados completa o parcialmente. Y cada año, se han duplicado tales cancelaciones. Pero firmas como Avanti, “recibirán un bono de eficiencia gubernamental, de millones de libras esterlinas, a pesar de haber dejado sin servicio a millones de pasajeros. El promedio de trenes cancelados, es de unos 860 al día. Y hay preocupación de que en la próxima temporada navideña, a la gente se le afecte más en sus actividades y vacaciones. Tres cuartas partes de tales cancelaciones, se debieron a causa de fallas en los trenes, en lugar de problemas en las vías, como Avanti ha querido mostrar. Las vías, a cargo de la empresa pública Network Rail, en general, se encuentran en buen estado. Son las ferroviarias, las que descuidan sus equipos, así como la infraestructura energética (electricidad) de la que dependen. En menos de tres meses, Avanti canceló 1,440 trenes, lo que ocasionó trenes muy llenos en otras corridas” (ver: https://www.theguardian.com/uk-news/2022/nov/20/train-cancellations-in-great-britain-hit-highest-level-on-record).

Por ello, Harris concluye al final de su análisis que “si un país, en pleno siglo 21, no puede transportar convenientemente a su gente de un lugar a otro, ¿qué clase de Estado es?”.

Tiene razón, pues ante las exigencias del capitalismo salvaje de que una sociedad debe de trabajar “eficientemente” para que su ciclo de producción (empleos de todo tipo), circulación (transportación de mercancías y personas) y distribución (venta de las mercancías), se complete, el transporte de personas (y mercancías) es vital. Debe de considerarse ya un derecho humano y hasta tendría que ser gratuito (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.com/2022/08/transporte-publico-gratuito-podria.html).

Y, finalmente, como bien señala Harris, la decadencia de los trenes en Inglaterra, es fiel reflejo de todos los decadentes problemas que nos ha ocasionado este sistema capitalista salvaje, que todo ha afectado, con su rapacidad, depredación y contaminación, tanto al planeta, al medio ambiente, las especies animales, vegetales y el empobrecimiento, cada vez más agudo, de la sociedad global, con tal de que menos del 0.00001% de la población mundial, goce de una vida confortable y cómoda, sin tener que sufrir aglomeraciones en transportes hacinados, deficientes y sucios.

 

Contacto: studillac@hotmail.com

sábado, 19 de noviembre de 2022

El fluctuante valor de las empresas

 

El fluctuante valor de las empresas

Por Adán Salgado Andrade

 

El capitalismo salvaje es un sistema que se autodestruye, se canibaliza. Una empresa que surgió por un novedoso producto, una vez que éste se generaliza, puede entrar en problemas por la férrea competencia. Tendrá que diversificarse e innovar porque, de lo contrario, estará condenada a la desaparición o a ser absorbida por otra. Ha sido la suerte de miles de empresas, de distintos giros, en todo el mundo, desde que ese sistema económico, tan agresivo hacia sí mismo, ha existido (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.com/2022/04/el-calentamiento-oceanico-altera-los.html).

Por otro lado, es un modo de producción bastante oportunista, que saca ventaja de todo, sean pandemias, guerras, conflictos, crisis climáticas, desastres naturales, enfermedades, hambrunas… (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.com/2008/11/el-convenenciero-capitalismo-salvaje.html).

Por ejemplo, la guerra Rusia-Ucrania, ha llevado a elevar sustancialmente las acciones de las empresas armamentistas. Mientras continúe – que, al parecer, es lo que se busca –, seguirán subiendo, muy convenientemente para sus inversionistas (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.com/2022/03/la-muy-lucrativa-y-oportuna-invasion.html).

El calentamiento global, ya está siendo ventajoso para empresas que hacen diques, para evitar las inundaciones de las zonas costeras o las que ya están explorando el Ártico, en busca de más petróleo, el combustible fósil responsable de la actual catástrofe climática (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.com/2014/03/el-muy-lucrativo-calentamiento-global.html).

Durante la pandemia, las farmacéuticas, como Pfizer, aumentaron varias veces su valor accionario, gracias a las altas ganancias brutas que obtuvieron por la venta de las vacunas contra el covid. Y a pesar de haber ganado tanto dinero, se han rehusado a liberar sus patentes, para que países pobres puedan producir esos biológicos a más bajo valor, para que puedan inmunizar a su población (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.com/2021/03/las-mezquinas-farmaceuticas-no-quieren.html).

También empresas, como el monopolio de las ventas en línea, Amazon, aprovecharon perfectamente que, por el obligado encierro sanitario, en muchos países hasta la comida se pedía por aplicaciones. Tanto trabajo tuvo Amazon en entregas de todo tipo, que hasta no le importó que varios de sus empleados, en el punto más alto de la pandemia, se contagiaran y murieran muchos de covid (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.com/2020/04/negligencia-de-amazon-con-sus.html).

Tan valiosa llegó a ser, que hasta el 21 de junio del 2022, su valor neto era de 1.882 billones de dólares ($1,882,000,000,000), debido a que estaba dando buenos dividendos a sus accionistas. Pero como la pandemia comenzó a ceder, además de la presente, profunda crisis económica (agravada por la pandemia misma, y profundizada por la guerra ruso-ucrania, que ha encarecido alimentos y energéticos), Amazon ha vendido menos de lo que esperaban esos ávidos accionistas. Si se distinguió por romper la marca de valor de un billón de dólares ($1,000,000,000,000), ahora, es lo que ha perdido y ya se ubica en $878 millones de dólares (mdd), una brutal caída del 53.34 por ciento, por un “decepcionante desempeño” (ver: https://gizmodo.com/amazon-market-cap-amazon-prime-e-commerce-1849764529).

Se esperaba que no despidiera a empleados, como otras empresas, pero ya anunció que prescindirá de unos once mil. ¡Ah, pero el mezquino Bezos, enviará a su actual novia a viajar al espacio!  (ver: https://gizmodo.com/jeff-bezos-amazon-big-tech-layoffs-amazon-prime-1849780290).

Microsoft, también por la pandemia y sus aplicaciones en línea, llegó a valer $2.49 billones de dólares ($2,490,000,000,000) en octubre del 2021 (ver: https://www.cnbc.com/2021/10/29/microsoft-passes-apple-to-become-the-worlds-most-valuable-company-.html).

Para noviembre del 2022, la empresa vale $1.798 billones de dólares ($1,798,000,000,000), es decir, tuvo una pérdida de -0.27 por ciento. ¡Mucho para una empresa, considerada pionera y líder en la rama de computación y tecnología! (ver: https://www.macrotrends.net/stocks/charts/MSFT/microsoft/net-worth).

Otra empresa que también se ha distinguido por el alto valor que ha llegado a tener es Apple. Sus productos, sobre todo sus celulares, se han sobrevalorado, siendo muy buscados por un sector muy pedante de consumidores, que se sienten muy “prestigiados” al exhibir que usan un iPhone o una computadora Apple. Esa empresa, en la cúspide de su valor, también a mediados del 2021, llegó a valer unos 3 billones de dólares ($3,000,000,000,000). Actualmente, su valor es de 2.45 billones de dólares ($2,450,000,000,000), o sea, ha perdido -18.33 por ciento, casi un veinte por ciento. Lamentable para sus accionistas, cuyos papeles de la empresa, ahora valen casi 20% menos, las ganancias que pensaban obtener en medio año, por ejemplo (ver: https://caknowledge.com/apple-net-worth/).

Meta (antes Facebook), también ha precipitado a la baja su valor. Igualmente, porque al ceder la pandemia, la gente ha buscado socializar más presencialmente. Por otro lado, los escándalos en que se ha visto inmersa, de permitir discursos de odio en las cuentas de algunos grupos, la ha desprestigiado bastante (ver: https://time.com/5739688/facebook-hate-speech-languages/).

Además, su fallido proyecto del llamado metaverso (de anticuada, intrascendente, realidad virtual), implicó que gastara la nada despreciable suma de $15,000 mdd, para que, al final, fuera un total fracaso. Se trató de recursos que bien pudieron usarse para fines más nobles, como reforestar bosques, paliar hambrunas o limpiar ríos o lagos. Pero no, por caprichos de Mark Zuckerberg, dueño de la empresa, se impuso ese fracaso. La compañía, despidió a once mil empleados, que tendrán que buscarse un nuevo trabajo, todo por la irresponsable ambición de Zuckerberg (ver: https://kotaku.com/meta-facebook-mark-zuckerberg-layoff-vr-metaverse-1849761588).

En sus tiempos de bonanza, Meta llegó a valer $968,000 mdd. Actualmente, su valor es de unos $165,897 mdd, una escalofriante pérdida para sus nerviosos accionistas de -82.86 por ciento. Es decir, que de cada dólar invertido en ella, han perdido casi 83 centavos. En términos financieros, es ¡catastrófico! (ver: https://en.wikipedia.org/wiki/Meta_Platforms).

El caso más reciente es de Twitter, una empresa fundada el 21 de marzo, del 2006, que se encarga de difundir “microblogs”. Sus fundadores fueron Jack Dorsey, Noah Glass, Biz Stone y Evan Williams. Vive de la publicidad, pero últimamente, como todas esas empresas, luego de que llegan a un clímax, comienzan a decaer. El megalómano Elon Musk, se ofreció a comprarla, pues es uno de sus más asiduos usuarios. Con eso de que se siente el “salvador de la humanidad”, dijo que “era para ayudarla” (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.com/2022/05/elon-musk-falso-salvador-de-la-humanidad.html).

La empresa llegó a valer alrededor de $31,340 mdd. Musk pagó por ella una suma estimada en $44,000 mdd. Actualmente, con el caos que ese megalómano ha creado, de despedir a los principales ejecutivos y a más de la mitad de los empleados (además de los que, por iniciativa propia, están renunciando), su valor presente es de unos $13,316 mdd, una pérdida de -57.51 por ciento, más de la mitad (ver: https://bitkan.com/learn/how-much-is-twitter-worth-in-2022-how-much-did-elon-musk-pay-to-buy-twitter-7501).

Es incomprensible lo que Musk está haciendo, pues implica que está perdiendo mucho dinero al haberla adquirido. Quizá el hecho de que estaba de por medio una demanda que, de haber procedido, le habría salido más caro a Musk resolverla, lo llevó a comprarla de inmediato y hacer de las suyas, como una manera de venganza. De otro modo, es inexplicable que la esté destruyendo, tanto, que hasta puede quebrar y desaparecer muy pronto.

Otras empresas que también se beneficiaron durante la pandemia, fueron las que repartían alimentos. Una de ella, Deliveroo, ha dejado de funcionar en Alemania, Taiwán, España y Holanda. Recientemente, también lo hizo en Australia, de manera repentina. Trabajadores que estaban entregando comida el día que cerró sus oficinas en ese país, por la mañana, se enteraron en la tarde, de su cese de operaciones. “Su plataforma dejó de funcionar y me enteré por el correo de su cierre”, dice Rodrigo, un argentino que trabajaba en Australia como repartidor para la empresa. “Ahora, voy a tener que buscar otro empleo”, dice, muy acongojado. Algunos analistas prevén que pueda cerrar sus operaciones definitivamente, como han hecho otros servicios de reparto de comida, debido a que las restricciones de la pandemia están en su fase final o se han levantado (ver: https://www.theguardian.com/australia-news/2022/nov/17/deliveroos-sudden-collapse-leaves-delivery-riders-scrambling-to-find-new-jobs).

Algunas otras compañías, como las de taxis por aplicación, habían apostado a cambios radicales en costumbres de los usuarios. Una de ellas, Lyft, apostaba a que la compra de vehículos disminuiría, pues la gente iba a preferir más, alquilar un taxi por su celular, que adquirir un vehículo. Al contrario, por el miedo a los contagios, la venta de vehículos se incrementó en muchos países. También, afirmó, categórica (junto con Uber), que los taxis iban a ser robotizados en pocos años. John Zimmer, cofundador de la empresa, al respecto, declaró hace poco que “los humanos serían reemplazados por robots, por lo menos, en una década o más” (ver: https://www.wired.com/story/lyft-aspired-to-kill-car-ownership-now-it-aims-to-profit-from-it/).

Y a propósito de la automatización de los vehículos, varias automotrices, como Ford y VW, ya desistieron, pues afirman que faltan muchos años para que eso suceda, además de que, actualmente, están perdiendo mucho dinero en un desarrollo que no dejará ganancia de momento (ver: https://www.wired.com/story/ford-abandons-the-self-driving-road-to-nowhere/).

También, el advenimiento de la panacea de los autos eléctricos, de que “acabaran con la contaminación ambiental”, iniciada por el mencionado megalómano Musk, ha llevado a la baja los valores de las empresas que hacen tradicionalmente autos de combustión interna, como las mencionadas Ford o VW. Por lo mismo, están apresurándose a tener sus propios vehículos eléctricos. Pero, como dije, es sólo una panacea, creada para impulsar el híper consumo impuesto por el capitalismo salvaje (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.com/2020/09/los-autos-electricos-no-son-la-panacea.html).

Los autos eléctricos, crearán otras formas de depredación y contaminación ambiental. En primer lugar, porque se están devastando muchos sitios, hasta boscosos y selváticos, para minar el litio y otros metales de tierras raras, necesarios para la fabricación de baterías. En Myanmar, por ejemplo, país en donde una mafia militar dio un golpe de estado en febrero del 2021, contra la legítima presidenta Aung San Suu Kyi (Rangoon, 1945), esos represores, corruptos militares, están robando tierras selváticas pertenecientes a personas, en las que, para su mala suerte, hay metales de tierras raras. Si se oponen, los asesinan. Y ya están explotando empresas chinas, sobre todo, vastas zonas, matando a la vegetación local y dejando envenenadas y contaminadas tierras, que quedan yermas, así como ríos, que dejan muertos por tantos venenos químicos (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.com/2022/08/los-golpistas-de-myanmar-matan-gente-y.html).

Así que, por todas las razones mencionadas, las empresas fluctúan en sus valores. Lo mismo sucede con las acciones tenidas por los ávidos inversionistas.

Y, por supuesto, caen las fortunas de los dueños de tales, no tan exitosas permanentemente, empresas (Musk, por ejemplo, ha visto disminuir en $9,000 mdd su fortuna personal, debido a la fallida compra de Twitter. Debe de estar muy deprimido).

Lo que deberían de hacer esas empresas y esos millonarios, sería cambiar los valores monetarios de sus empresas por valores humanos. Que las usaran para el bienestar de la humanidad, del medio ambiente, de los animales y plantas que pueblan este pobre, depredado planeta.

Si actuaran así, tales empresas, nunca perderían su valor.

 

Contacto: studillac@hotmail.com