jueves, 26 de marzo de 2026

Las tarifas de Trump están perjudicando a fabricantes de Estados Unidos

 

Las tarifas de Trump están perjudicando a fabricantes de Estados Unidos

Por Adán Salgado Andrade

 

El desequilibrado mental Donald Trump (1946) impuso tarifas a casi todos los países que comercian con Estados Unidos, EU, pues según sus intenciones, de esa forma iba a “obligar” a las empresas manufactureras estadounidenses a que regresaran sus filiales a su país y EU comenzara a ser grande de nuevo, su famosa MAGA.

Obviamente eso es imposible, pues el señor no entiende la dinámica del capitalismo desarrollado (cdntral), que la competencia es tan brutal, que busca todos los medios posibles para reducir costos y salir avante. Y eso lo ha hecho desde hace décadas, comenzando en la segunda mitad del siglo veinte. Una de las estrategias ha sido establecer filiales de empresas en zonas salariales más bajas, o sea, países que tengan cierta infraestructura y mano de obra calificada o semicalificada que perciba salarios bajos, como es el caso de México, país que comenzó a servirle de maquilador, junto con China y otros latinoamericanos y asiáticos.

Sólo así empresas como Ford, digamos, con sus armadoras en México, ha logrado (o había) competir con marcas japonesas, europeas o chinas.

Y ese, digamos, outsourcing, tanto de manufacturas como de labores administrativas, no puede deshacerse por decreto, como está tratando de hacer Trump, como ya expliqué en un video que hice al respecto (ver: https://www.youtube.com/watch?v=W6e5qFMKQes).

Y el daño a los fabricantes estadounidenses, se está manifestando ya, como expone el artículo de AP, titulado “Las tarifas de Trump están dañando a los fabricantes estadounidenses, en lugar de ayudarlos”, firmado por Josh Boak (ver: https://apnews.com/article/trump-tariffs-manufacturing-china-030d58f482ce2505721a3ce86820d1da).

Inicia el artículo con un video en el que Boak comenta que si el objetivo inicial de Trump era crear más empleos, dado que, según su plan, las empresas de inmediato iban a regresar sus fábricas para producir en EU, eso no ha sucedido. Según Trump, se están construyendo nuevas fábricas, “pero ésas, son resultado de las políticas de Joe Biden (1942), quien en su administración dio facilidades para que se ampliara la infraestructura industrial existente”. Y esas fábricas en construcción, el mentiroso, manipulador de Trump, se las quiere adjudicar como resultado de su alza tarifaria.

Muchos de los industriales afectados están despidiendo gente, con tal de sostener sus precios o están incrementándolos, lo que afecta sus ventas.

Y es que muchos de los materiales que emplean, son importados pues les sale más barato hacerlo así. De China, de Alemania, de Francia… es, como señalé, la lógica capitalista, reducir los costos lo más posible. Ya no son los tiempos en que Henry Ford (1863-1947) hacía casi todo para fabricar sus autos, incluso, tener sus propias minas para extraer el metal necesario, lo que se llama integración vertical, para controlar la producción en todas sus fases y abaratar los costos. Ese modelo le funcionó por unos años, pero cuando la competencia de otras automotrices comenzó a quitarle clientes, comprobó que muchas de las fases de la construcción de sus autos, era mejor concesionarlas a empresas especializadas, como las que hacían cristales, llantas, faros… y así, para abaratar costos (ver: https://adansalgadoandrade.blogspot.com/2018/11/henry-ford-impulsor-de-la.html).

Y cita Boak a uno de tales empresarios, “Jay Allen, quien votó por Trump y es fan de él. Pero el alza de tarifas ha ocasionado fuertes daños a su empresa, Allen Engineering Corp., que hace asfaltadoras, pues los motores, así como las cajas de velocidades y los embragues que usan sus máquinas son todos importados. Allen dice que su compañía trabajó con pérdidas en el 2025 a causa de las tarifas. Su nómina ha caído a 140 trabajadores, de 205 que tenía. Y para reponerse este año, ha subido sus precios entre 8 y 10 por ciento, aun cuando eso implica bajas ventas”.

Eso evidencia la falta de cultura capitalista de Trump, quien, es evidente, actúa erráticamente. Seguro Allen ha de estar arrepentido de haber votado por ese desequilibrado, ante tanta tontería que está haciendo, no sólo en las tarifas, sino su absurda persecución de los migrantes, gracias a los cuales también muchos empresarios se beneficiaban, pues les pagaban menos que a los trabajadores estadounidenses. Además, su injustificada guerra contra Irán, llevado sólo por la nefasta influencia de otro desequilibrado, pervertido, corrupto, igual que él, Benjamín Netanyahu (1949), la que está costando mucho dinero, vidas de mariners y que EU, junto con Israel, cada vez bajen más y más de popularidad (si es que Israel alguna vez la tuvo), como explico en un video que hice al respecto (ver: https://www.youtube.com/watch?v=EpePoIX67Kk).

Por la absurda alza de las tarifas, en el primer año de la administración del desequilibrado, se han perdido casi cien mil empleos, “además de que muchas empresas están demandando al gobierno, exigiendo que les regresen más de $130,000 millones de dólares que han debido de pagar por tales tarifas, pues incluso ya fueron declaradas ilegales por la Suprema Corte. Y el déficit federal va a subir bastante en la siguiente década”.

Como señalé, se quiere adjudicar que nuevas plantas que se están construyendo para fabricar chips y otros componentes electrónicos estratégicos, son resultado de su impulso, “pero se deben a que desde Biden se promovieron, bajo el programa de CHIPS y Ciencia (CHIPS and Science Act).

Y esa construcción ha bajado con Trump, dice Boak, pero ahí permanece gracias al legado de Biden.

Señala Boak que sólo algunas empresas pueden estarse beneficiando con exenciones de impuestos para nuevas inversiones o nuevas construcciones, como las farmacéuticas, “pero no se refleja en las manufacturas”.

Como el desequilibrado es tan errático, subiendo tarifas, bajándolas, eliminándolas, volviendo a imponerlas, eso no da ninguna seguridad a las empresas de invertir más, pues no saben qué pasará en dos o tres años o mucho menos diez, que es lo que llevaría a muchas, como las automotrices, para construir nuevas plantas en EU.

Claro, porque si ganan de nuevo los demócratas (como así parece ser, pues la popularidad del desequilibrado es apenas del 36 por ciento y continúa bajando), entonces seguramente las tarifas se eliminarían y tanto costoso esfuerzo por las empresas, de nada habría valido.

Es el caso de Allen, quien importa los motores para sus asfaltadoras de Alemania. “Si tuviera que construirlos en EU, tendría que invertir veinte millones de dólares, muy arriesgado ante tanta incertidumbre”, señala Boak.

El economista Joseph Steinberg, de la Universidad de Toronto, citado por Boak, señala que “en el mejor escenario, llevaría una década para los empleos en la manufactura, estar por encima de los que había incluso antes de que las tarifas subieran”.

Claro, no es por decreto, que ni se instalen de la noche a la mañana nuevas empresas o que las que tienen fábricas en otros países, las traigan de regreso. Y menos, si el futuro es obscuro y sobre todo que no haya ganancias inmediatas o ninguna.

Otro problema es que nada menos que el 98 por ciento de los fabricantes estadounidenses, son empresas de menos de 200 trabajadores, o sea, medianas empresas, y no tienen la fuerza de grandes compañías, como Apple, General Motors o Ford, “para minimizar el daño provocado por las tarifas”, señala Boak.

En efecto, son empresas medianas que por eso han debido despedir trabajadores o subir sus precios, con tal de subsistir.

Por tal motivo, la proporción del mercado mundial de las manufacturas, que abarca el estadounidense, ya está muy rebasado por las manufacturas chinas, de acuerdo con la Asociación de Fabricantes de Equipos de EU.

Y con las tarifas, menos competitivos serán, en efecto, frente a China, país que ha inundado buena parte del mundo con sus productos, muchos, de pésima calidad, pero de bajo precio, suficiente como para animar a compradores a adquirirlos, aunque sepan que durarán poco.

El arancel de 50 por ciento al acero, ha incrementado los precios para muchos fabricantes en 25 por ciento y eso se reflejará en los costos de sus productos. “Pero Trump insiste en que ha beneficiado a las fundidoras de EU, lo que no es verdad, pues sus costos de fabricación se han elevado en 25 por ciento”

Y de esa baja en la producción manufacturera estadounidense, se ha aprovechado la mencionada China, “cuyo superávit comercial con el mundo es de $1.2 billones de dólares”.

Como dije, si una asfaltadora estadounidense es ahora más cara, y si China ofrece una más barata, de mediana calidad, el comprador interesado la adquirirá.

Lori Wallach, directora de Repensar al Comercio, dependiente del Proyecto de Libertades Económicas de EU, dice que fue muy errada la estrategia de Trump, pues lo que debió de haber hecho era una alianza con los países socios comerciales, para que formaran una coalición y luchar contra los que practican acciones desleales, como dumping (subsidios gubernamentales para que lo fabricado se venda a menor precio de su costo de producción), justo como hace China, “pero lo único que ha logrado es que, a falta de una cooperación internacional, cada país trate de salvarse como pueda”.

En efecto, vean cómo México, por ejemplo, ha tenido que lisonjear al desequilibrado, con tal de que no suba demasiado las tarifas. Incluso, a tal grado que ya no vendemos petróleo a Cuba, pues el desequilibrado ha amenazado que nos subiría los aranceles si nos atrevemos a hacerlo (ver: https://www.eleconomista.com.mx/internacionales/trump-amenaza-aranceles-paises-vendan-petroleo-cuba-afecta-mexico-20260129-797617.html).

Y es algo verdaderamente vergonzoso que Claudia Sheinbaum (1962) haya avalado esa medida (de manera muy servil), que está provocando fuertes problemas a Cuba, de escasez de combustibles, lo que afecta todo lo demás, turismo, alimentos, estabilidad política… como explico en un video (ver: https://www.youtube.com/watch?v=wOZvHlP4oto).

Pero, como vimos, no sólo está afectando el desequilibrado al mundo con sus tarifas, guerras injustificadas, persecución de inmigrantes, sus negocios sucios, su depredación sexual… sino hasta a sus propios paisanos.

Seguramente hasta los republicanos de hueso colorado lo pensarán dos veces en las siguientes elecciones para poner al frente del poder a un loco, megalómano, desequilibrado mental que siga destruyendo a EU como lo está haciendo Trump.

 

Contacto: studillac@hotmail.com    

 

 

domingo, 22 de marzo de 2026

En Dinamarca protestan contra las granjas solares por invasivas

 

En Dinamarca protestan contra las granjas solares por invasivas

Por Adán Salgado Andrade

 

Dinamarca es un país europeo pequeño, de apenas 43,094 km2 de área y 6,001,008 habitantes. Su PIB en el 2025 fue de $429,500 millones de dólares y su ingreso per cápita, de $63,000 dólares, que es la clasificación empleada para denotar a un país desarrollado (pero hay que aclarar que Europa es desarrollada, gracias al saqueo colonialista que ha ejercido durante siglos, mediante el cual despojó de su riqueza a continentes como el africano, el americano, el asiático y el australiano. Ver: https://adansalgadoandrade.blogspot.com/2024/08/europa-la-saqueadora-y-depredadora.html).

Como casi todos los países europeos, también tiene su cuota de colonialismo, que incluye las Islas Faroe y a Groenlandia, gran isla cubierta por hielo, que últimamente el desequilibrado mental Donald Trump (1946), ha dicho que Estados Unidos debería de poseerla y ha amenazado que, o por las buenas o por las malas, Dinamarca le debe de ceder ese territorio que es semiautónomo (ver: https://en.wikipedia.org/wiki/Greenland_crisis).

Por otro lado, es el país que más energías verdes ocupa en la actualidad, generando el 91 por ciento con éstas. La eólica (generada por turbinas), la ocupa en 58 por ciento; la bioenergía (la que se genera con materiales como basura, plantas, residuos agrícolas, desperdicios de la arboricultura o algas), 20 por ciento y la solar (generada con paneles solares), 13 por ciento (ver: https://ember-energy.org/latest-insights/global-electricity-review-2025/).

Sin embargo, actualmente hay un movimiento contra las granjas solares, pues están invadiendo tierras agrícolas que afectarán la producción de alimentos, entre otras cosas.

Es lo que expone el artículo de The Guardian, titulado “´Sí a los campos de trigo, no a los de hierro’: cómo el país más verde del mundo está rechazando a la energía solar”, firmado por Ajit Niranjan, quien agrega como subtítulo que “en Dinamarca, la invasión de paneles solares se ha convertido en un problema que genera divisiones entre los votantes, sobre todo en áreas rurales” (ver: https://www.theguardian.com/world/2026/mar/20/solar-power-renewable-energy-denmark-backlash-national-elections).

Abre el artículo una dramática foto de un área rural en donde unas pocas casas sobresalen en medio de lo que son miles de paneles solares, colocados en los alrededores. Sí, en efecto, es una invasión. Y tomando en cuenta la reducida área de Dinamarca, son notoriamente invasivos.

Dice Niranjan que “los campos dorados de una orgullosa nación granjera, están bajo ataque. Amenazados por la invasión de paneles solares, están desapareciendo por favorecer a una élite urbana”.

Es cierto, pues son las ciudades las que más electricidad emplean. Más ahora con el invasivo, intensivo empleo de la Inteligencia Artificial o los autos eléctricos, se incrementará su consumo (ver: https://adansalgadoandrade.blogspot.com/2023/02/la-inteligencia-artificial-incrementara.html).

Esos miles de paneles solares, en efecto, van reduciendo las tierras agrícolas. No sólo los paneles solares, sino también las granjas eólicas, que dejan prácticamente a las tierras inservibles, además de que dañan fauna y flora de las regiones en donde se establecen (ver: https://adansalgadoandrade.blogspot.com/2023/06/las-energias-verdes-tambien-depredan-y.html).

Por eso es que en algunos lugares, Dinamarca incluida, se están empleando granjas eólicas marinas (offshore eolic farms), pues al menos no se invaden tierras permanentemente e incluso son más efectivas que las terrestres (ver: https://adansalgadoandrade.blogspot.com/2022/07/las-menos-invasivas-granjas-de-viento.html).

Dice Niranjan que en sitios como Hungría o Texas han abrazado con gran entusiasmo a las granjas solares, incluso dejando de lado ciertas normas para establecerlas, justo como la invasión de tierras y los daños ambientales que provocan. Pero en Dinamarca, ya hay una fuerte oposición. Cita a  Inger Støjberg, líder del partido populista de derecha Demócratas Daneses, quien justamente usa como bandera la frase de “Decimos sí a los campos de trigo, y decimos no, a los campos de hierro”.

Bueno, es un decir, pues los paneles solares son hechos principalmente de silicón, colocados sobre estructuras de acero, que se colocan en la posición que mejor capte la luz solar, con tal de que sean más eficientes. Aunque recientemente, una empresa estadounidense inventó paneles redondos, que trabajan más eficientemente, pues captan la luz en todas direcciones, son más pequeños y menos invasivos que los tradicionales (ver: https://www.youtube.com/watch?v=_XzHfBXLdzA).

Y eso, campos llenos de paneles solares, es lo que ha usado Støjberg en sus campañas para ganar votos, ahora que están por darse nuevas votaciones. Dice que “debemos de emplear más el sentido común en esta transición a las energías verdes”.

Señala Niranjan que los paneles solares se habían salvado de los ataques que se han dado contra turbinas de viento (por lo que dije, de que son también invasivas), bombas de calor (que son costosas y requieren de todos modos de electricidad), autos eléctricos (que no son la solución ambiental) o carne vegana (que no convence a los carnívoros).

Pero en Dinamarca, como se ha extendido tanto el uso de invasivos paneles solares, “la expansión de energía solar ha alarmado a algunas regiones, en donde se ha concentrado y aumentado mucho la construcción. La energía solar se triplicó, de 4 por ciento en el 2021, a 13 por ciento en el 2025. Y varias localidades rurales ya están rodeadas de silicón”.

Los que se oponen señalan, en efecto, que las granjas solares son “feas, destruyen la Naturaleza y deprecian los precios de las tierras en donde las construyen. Como se usan drones para mostrar a esos pueblos, esas imágenes se han convertido en símbolos de campañas políticas”, señala Niranjan.

Todo eso ha llevado a que muchos municipios rechacen la construcción de nuevas granjas solares. Pero Lukas Slothuus, investigador climático de la Universidad de Sussex, citado por Niranjan, dice que mucho del rechazo es por los partidos, que han politizado el hecho, “sobre todo, la derecha, es la que más está sacando tajada de eso”.

Otro miembro de Demócratas Daneses, Mads Fuglede, señala que “los paneles solares se han convertido en símbolo de la élite política, que quiere una transición verde, pero que no le importa lo que pase en el campo. Claro, porque no viven allí o donde sus votantes viven”.

Y tiene razón. Es como lo que sucede con los centros de datos, muy depredadores, pues consumen mucha agua y electricidad. Ya están siendo rechazados en países incluso como Estados Unidos, pues provocan muchos problemas a las localidades que quedan cerca de donde se están construyendo, que lo hacen allí porque esas tierras son más baratas (ver: https://www.wired.com/story/new-york-is-the-latest-state-to-consider-a-data-center-pause/).

Demócratas Daneses “no se opone a las energías verdes, como en otros países europeos, pero señala que se deben de construir en donde se requieran realmente, como en las ciudades. Y en las zonas rurales, el 80 por ciento de los votantes se oponen a ellos”, dice Niranjan.

Además, los que están a favor, dicen que no es para tanto, pues sólo cubren los paneles solares actualmente el dos por ciento de la superficie danesa, unos 862 km2, que no parecería mucho, pero eso equivaldría a un área cuadrada de 29.4 kilómetros por lado. Claro, los que no están cerca de esas instalaciones, obviamente no van a sufrir la afectación, que sí la hay, por supuesto.

Otros dicen que todo es obra de Facebook. Henrik Stiesdal, inventor de las primeras turbinas de viento de Dinamarca y el que construyó la primera granja solar marina, dice que todo se debe “al Facebook, que multiplica las críticas. Aun cuando el grueso de la población sienta que las cosas están bien, usted puede tener las opiniones de gente local y no local y eso influencia la opinión pública”.

En efecto, ya las redes sociales se han convertido en influencers, que pueden hacer de un suceso local, por ejemplo, una pelea callejera, en un suceso que se vuelva viral.

Pero en el caso de las granjas solares, no me parece que las quejas sean infundadas. Sólo imaginen que tuvieran que salir de sus casas, esquivando tantos paneles solares, además del calor que deben de producir captando la luz solar. En efecto, son hasta dañinos.

Pero, además, Niranjan señala que otro problema es la cuestión de que sean proyectos que dejen ganancias, pues como los días de pleno Sol son reducidos en Dinamarca, las empresas energéticas compiten por captar la mayor luz solar y están creando una sobrecapacidad que a muchas las está llevando a la quiebra.

Y si no hay ganancias, no hay incentivos.

Y es que es así en el capitalismo salvaje, que sólo se interesará por lo verde, si hay ganancias (ver: https://adansalgadoandrade.blogspot.com/2025/02/las-energias-verdes-solo-interesan.html).

Eso será un real impedimento a un mayor desarrollo, como señala Torsten Hasforth, economista, director de Concito, un centro de pensamiento danés, citado por Niranjan. “En los próximos 10 años, las expectativas oficiales esperan que se incremente bastante la electricidad producida con luz solar. Pero si no hay ganancias, eso no será posible”.

Y el otro error que señala es que los desarrolladores no se relacionan con las comunidades, no les ofrecen alternativas. “Y de eso, se aprovechan los políticos”.

Claro, es como aquí, que las megaminas son verdaderamente destructivas y no les importan los daños que causan a las comunidades en donde se les impone, ni tampoco ofrecen algún tipo de acciones que ayuden a remediar los daños provocados. Que, de todos modos, esos proyectos invasivos sólo destruyen, por muy “buena voluntad” que muestren las mineras, cada que presentan un proyecto que pretendan imponer, sobre todo, con ayuda de las mafias locales y federales en el poder (ver: https://adansalgadoandrade.blogspot.com/2013/05/los-destructivos-irreversibles-efectos.html).

Pero el problema fundamental es que cada vez empleamos más energía de todo tipo. No sólo la empleamos, sino que la derrochamos, es una glotonería energética. Y es por el empleo de invasivos “adelantos tecnológicos”, como la mencionada Inteligencia Artificial, IA, o los autos eléctricos, que están incrementando exponencialmente el empleo de energía. Se estima que para el 2030, la electricidad requerida para que funcione la IA, equivaldrá a la usada por Japón. De seguir así, muchos analistas ya están recomendando que se restrinja su empleo o se elimine totalmente (ver: https://www.theguardian.com/australia-news/2026/mar/13/ai-datacentres-environmental-impacts).

Así que el uso de energías verdes, debe de acompañarse también con una reducción del uso de la electricidad y de los combustibles, pues de seguir así, no habrá energía, sea “verde” o fósil, que alcance.

Ya hasta se está considerando de nuevo el uso masivo de la peligrosa energía nuclear, pues no serán suficientes las energías verdes (ver: https://adansalgadoandrade.blogspot.com/2024/09/la-glotoneria-energetica-esta.html).

Y llegará el momento en que hasta ciudades desaparezcan porque deban de hacerse proyectos solares o eólicos, con tal de que otras, más importantes, sigan teniendo electricidad.

En un escenario distópico, sería como si se desapareciera la popular Ciudad Netzahualcóyotl para instalar paneles solares, para que la gentrificada Ciudad de México pudiera seguir teniendo electricidad.

Podría suceder, ¿no creen?

 

Contacto: studillac@hotmail.com