viernes, 15 de mayo de 2026

Una inmigrante macedonia en Alemania

 

Una inmigrante macedonia en Alemania

Por Adán Salgado Andrade

 

Ruzika es una buena amiga que conozco desde hace unos veinte años, cuando ella tenía 21.

Nos conocimos por una red para hacer amistades, de las primeras que surgieron en el internet. Nos comenzamos a comunicar, a partir de dicho contacto, por correo, que era muy usado en esos años, los 2000’s.

 Rosita en Ravensburg

Por allí, comenzamos a saber de nuestras respectivas existencias, mediante sendos correos y usábamos el idioma inglés para escribirlos (de todos modos, ella sabe algo de español, pues una de sus cualidades es que habla, aparte del macedonio, muy bien inglés, algo de español y, ahora, alemán). 

Y como si hubiera sido una amistad cara a cara, comenzamos a compartir todo, nuestros pasados y nuestros presentes. Ella, vivía en una vieja casa en Skopie, la capital de Macedonia (que ahora, por presiones de Grecia, que tiene una región que se llama Macedonia, se llama Macedonia del Norte. Ver: https://en.wikipedia.org/wiki/Macedonia_naming_dispute).

Macedonia es de los países que previamente estaban bajo la influencia de la Unión Soviética. Era parte de la desaparecida Yugoslavia, que dejó de existir justo cuando se produjo la Guerra de los Balcanes. Pero ya Macedonia del Norte se había independizado de Yugoslavia, en 1991 (ver: https://en.wikipedia.org/wiki/1991_Macedonian_independence_referendum).

Como ya la Unión Soviética también había dejado de existir, la política de planificación central, mal llamada socialismo, dio paso a una capitalista. Macedonia del Norte, también lo hizo.

Y como ha sucedido con casi todos los países que transitaron por ese proceso de transformación, enfrenta dificultades económicas. Alrededor de un 72 por ciento de sus habitantes afirman que tienen muchos problemas económicos para sostener a sus hogares, además de que la corrupción y un poco efectivo sistema legal, afectan también a su economía (volveré a lo del sistema legal más adelante). Macedonia se ha desarrollado poco desde su independencia. Su ingreso per cápita actual es de $9,157 dólares anuales. Como comparación, el mexicano es de $13,740, así que se le considera un país subdesarrollado, al igual que México (ver: https://en.wikipedia.org/wiki/North_Macedonia).

Por lo que la economía, para casi todos los macedonios, siempre ha sido difícil. Así como lo ha sido para Ruzika, a quien yo llamo cariñosamente Rosita

Siempre tuvo dificultades económicas. Recuerdo que me platicaba todas las penurias que pasaba en esa vieja casa, que no podían reparar cuando se averiaba, porque nadie tenía dinero, ni ella, ni su hermana, mayor que ella, ni su madre.

Y así creció, siempre enfrentando dificultades económicas. En el sitio por el que la conocí, me confió que fue un acto desesperado para relacionarse con algún hombre que la pudiera sacar de Macedonia, de todos los problemas que eran cotidianos, sobre todo, los económicos.

Ella estudió diseño de vestuario en la academia cinematográfica ESRA, pero ni aún así pudo conseguir un trabajo estable y bien remunerado.

Y hacía de todo, trabajos de limpieza, de traductora o de lo que cayera.

Ya, con el transcurso de los años, su amor por los animales, la llevó a fundar refugios para gatos y perros. Los sostenía con donaciones (algunas veces le ayudé con algo de dinero, haciéndole depósitos en PayPal). Pero además trabajaba como ilustradora para ella misma sostenerse

Más adelante, por medio de un préstamo, adquirió una casa en un poblado cercano a la capital, Krushevo, que le costó alrededor de 65,000 euros (1,310,000 pesos), que estuvo pagando mensualmente con grandes esfuerzos. Y allí vivió unos cuatro años, con Vivi, su hija, que tuvo con un novio que conoció en la escuela (con el que no se entendió, al final). Vivi ahora tiene diez años.

 Rosita y Vivi

Luego, tuvo problemas con un psicópata con quien sostuvo una breve relación, pero cuando ella lo terminó, el tipo la estuvo asediando por más de dos años. Referí antes que el sistema legal es muy deficiente. Pues Rosita, por más que acudía a la ley para tratar de que ese macho posesivo la dejara de molestar, siempre tuvo muy mala atención policiaca, sobre todo porque el acosador era hijo de algún influyente, claro, como siempre sucede en cualquier país, que la justicia nada más se aplica contra los pobres.

 Rositya y Vivi con su mascota

Ese problema, además de su situación económica, a falta de un empleo estable (que trató de buscar en muchas empresas, como señalé), la obligaron a tomar una radical decisión.

Hace aproximadamente un año y medio, vendió su casa, pago sus deudas, y con el resto del dinero decidió emigrar a Alemania, la tercera economía mundial y, por lo mismo, un imán para los inmigrantes.

 Vivi frente a una iglesia

Tan sólo de sirios, hay más de 900 mil. Y desempeñan trabajos de todo tipo, desde labores simples, pero necesarias (como limpieza o en fábricas), hasta empleos especializados, que requieren profesionistas con buena preparación, como doctores o ingenieros (ver: https://www.dw.com/en/germany-crime-figures-migrants-refugees-police/a-76832148).

Y allí se fue a trabajar Rosita, con su hija.

El primer sitio al que llegó fue Ravensburg, en donde tuvo dos empleos.

Rosita junto a un monumento

Comenzó trabajando como empleada de limpieza en oficinas, ganando mil quinientos euros mensuales, no mucho, considerando que las rentas allí, son al menos, de mil euros mensuales.

Y se ha ido adaptando poco a poco.

Estuvimos alrededor de un año sin comunicarnos y ahora ya vive en Scheidegg, trabajando para una empresa de alemanes, Heimatel Ferienwohnungen (https://www.booking.com/searchresults.de.html),  que tiene cinco edificios de departamentos de lujo allí, que se rentan a turistas con buen nivel económico (me aclara que no son Airbnb, sino como una especie de condominios de lujo que se pueden rentar por días, semanas o hasta meses).

Vivi en una calle de Scheidegg

Trabaja como supervisora de limpieza, cuidando que los condominios estén limpios, en buenas condiciones. Además, también se encarga de las compras de los insumos de limpieza que se requieren, como jabón, líquidos, material de limpieza y así. “Pero también trabajo como empleada de limpieza, ¡todo al mismo tiempo!. Vivo en uno de los departamentos, de una sola recámara, por eso la renta no es tan alta, 700 euros ($14,200 pesos, nótese la diferencia adquisitiva, pues allá, 700 euros no es tan alto, siendo que aquí son casi quince mil pesos). Pero estoy buscando un departamento algo más grande, de dos recámaras, para Vivi (su hija), pues aquí es obligatorio que los niños tengan sus espacios”.

Vivi junto a un árbol navideño

Curioso dato, pues aquí, la gente vive apretujada en minúsculos departamentos o casas. ¡Qué se van a estar preocupando porque cada niña o niño tenga su propia recámara.

Dice que si consigue trabajar tiempo completo con su empresa (para lo cual, debe de pedir un permiso estatal, por ser migrante), ganará unos 2,000 euros ($40,600 pesos, que aquí sería un sueldo más o menos decente), que apenas si le alcanzarán. “De renta, estoy segura que pagaré mil euros, sesenta y tres euros de transporte, cien euros, de celulares, más de cuatrocientos euros, de comida y otros gastos. Apenas si me va a alcanzar. Por eso, también planeo conseguir otro miniempleo o trabajar de FreeLancer para sacar un poco más de dinero”, señala.

Contemplando un bello atardecer en el campo

Aunque dice que el Estado otorga una especie de beca a los niños, de 220 euros mensuales, “eso se irá para pagar las actividades extras de Vivi en su escuela, en donde come y hace su tarea”.

“Un sueldo regular sería de por lo menos unos tres mil euros y, como te digo, sólo para lo básico, la renta, ropa, alimentos, celulares, transporte y escuela… ¡nada de diversión!”.

Tres mil euros serían casi $61,000 pesos. Como señalé, vean la diferencia adquisitiva. Ese dinero aquí sería muy bueno, pagarían una renta, un auto, se darían algunos lujos y quizá hasta ahorrarían. Pero en Alemania, como señala Rosita, “apenas si alcanzan”.

Dice que como los alemanes son un tanto herméticos, cerrados, Vivi tuvo problemas para relacionarse con sus compañeros de escuela cuando estaban en Ravensburg, “por eso es que ha tenido problemas para aprender el alemán. Aunque ahora, ya ha mejorado, ya se expresa mejor con algunas personas. Creo que nos cayó bien el cambio de aires”, señala Rosita, contenta.

Vivi jugando

Como señalé, dice Rosita que por el hermetismo de los alemanes, los inmigrantes, como ella, prefieren relacionarse con otros inmigrantes. “Tengo un amigo nigeriano y otro kurdo, de Siria, me llevo bien con ellos. Y aunque mi jefe es alemán, como tiene veinticinco por ciento de ascendencia italiana, es buena onda. Definitivamente creo que tanto latinos, como balcánicos, somos mucho para los alemanes”, bromea.

Y es cierto, los alemanes tienen esa fama de ser fríos. Quizá si se les pregunta una dirección, la darán, pero sin abundar en detalles, como hacemos los mexicanos, por ejemplo (ver: https://www.tiktok.com/@dw_berlinfresh/video/7529999180194942239?at_campaign=Berlin%20Briefing&at_dw_language=en&at_medium=Newsletter&at_number=20250805&lang=de-DE).

De hecho, su actual novio, Slavko, es bosnio, “y nos llevamos muy bien. En cambio, los alemanes son materialistas, codos, de verdad. Allí, nada de que te paguen tu comida o tu pasaje, cada quien sus cosas. Si salen de vacaciones, cada quien con su dinero. Si de por sí, ya ves que yo soy algo especial para relacionarme con algún hombre, menos lo haría con un alemán”.

Rosita con Slavko y Vivi

Pues sí, mejor sola, que mal acompañada, ha de decir mi amiga. Pero qué bueno que se entendió con un migrante de Bosnia, que hasta es de su edad,  y es asistente médico.

Dice que el alemán es difícil, por su estructura y sus largas palabras, “pero si sabes inglés, se te facilita, pues tienen gramática parecida. Porque, finalmente, el inglés se deriva del alemán”.

En efecto, por eso el inglés es una lengua germánica, pues se deriva del alemán.

Como comenté arriba, Rosita me confirmó que los inmigrantes son el sostén de Alemania. A pesar de eso, el actual canciller, Joachim-Friedrich Martin Josef Merz (1955), no hace mucho, dijo en un discurso, que el ochenta por ciento de los sirios tendrían que regresar a su país en un plazo de tres años (probablemente porque como Siria, una vez lograda la paz, digamos, está en proceso de reconstrucción, no tiene suficientes trabajadores para tales labores).

Justo eso le comento a Rosita, la estupidez que sería que Merz hiciera eso. Muchos analistas señalan que sería un error, que lo que se debe de hacer es conservar a los sirios existentes, integrarlos aún más al país (que aprendan bien alemán y que se preparen mejor), que tengan empleos y que paguen impuestos.

Ella confirma que sería un absurdo pues “los alemanes ya no se preparan como antes, están muy consentidos y todo quieren que les hagan los migrantes”. Vaya, un dato fuerte, mucha diferencia de lo trabajadores y diciplinados que solían ser todos ellos. Sólo hay que recordar cómo lograron reconstruir su país, luego de las ruinas que dejó la Segunda Guerra Mundial y que ya, para fines de los 1950’s, el país marchaba nuevamente, sus empresas automotrices trabajaban de nuevo, sus ciudades ya estaban reconstruidas y habían pagado casi todas sus deudas.

Rosita y Slavko 


De todos modos, dice que no es fácil actualmente vivir en Alemania. “Tienen una burocracia horrible, sobre todo para la gente que no es de la Unión Europea. Para una madre o padre soltero, con un solo hijo, no es tan difícil, pero es duro, de todos modos. Los impuestos son muy altos. Las rentas han subido al doble, desde el año pasado y los salarios mínimos sólo se han incrementado un euro por hora. Y tienes derecho, como trabajador, a servicios médicos, pagas poco o nada, pero por eso los impuestos son altos, pues con eso se paga ese servicio médico general (de hecho, en efecto, porque como todos los trabajadores tienen derecho a servicio médico, los altos impuestos son para pagar ese rubro. Pero además, es malo. Ver: https://www.dw.com/en/how-to-fix-germanys-costly-health-care-system/a-76597471)”.

“Alemania está en decadencia – dice, enfática –. Son los políticos los culpables. Pero también son las consecuencias de la pandemia, las guerras y otras cosas”.

En efecto, Alemania está declinando como país, como ya comenté en un par de videos (ver: https://www.youtube.com/watch?v=b46_ORL7mzY y https://www.youtube.com/watch?v=EY-DMC-ciVM).

De hecho, en sectores en donde era muy competitiva, como en las industrias que fabricaban equipos para emplear las energías eólica o solar o en los semiconductores o en los autos, ya está perdiendo frente a China (ver: https://www.dw.com/en/where-germanys-economy-still-excels/a-77020320).

Le comento que, en cuanto a su política, un punto malo es su servilismo ante Israel, por cuestiones históricas, que tiene una especie de “deuda” por el genocidio cometido en su momento contra los judíos por los nazis. Pero ha llegado a niveles demasiado arrastrados, como el hecho de que el actual canciller tardó meses en reconocer que lo que los judíos han hecho en la destruida Gaza está mal “y que era condenable”. Su “solución” fue que le iba a limitar la venta de armas. ¡Vaya castigo!

“Sí, por supuesto, ese servilismo es parte de la mala política”, afirma Rosita, tomando la posición que la mayoría de los ciudadanos del mundo piensan respecto al brutal genocidio, que ya acabó con el futuro de millones de gazatíes (ver: https://adansalgadoandrade.blogspot.com/2025/01/escombros-y-casas-ruinosas-esperan-el.html).

Rosita piensa vivir en Alemania para siempre, hacerse ciudadana allí, iniciar una nueva y buena vida, como nunca pudo tenerla del todo en Macedonia.

Sus intenciones son como las de miles de migrantes que se van de sus países por falta de oportunidades laborales, que buscan una nueva vida en otras naciones, sobre todo, en las “ricas”, las europeas, o en Estados Unidos, Canadá, Australia… naciones que han vivido de la explotación histórica de países africanos, asiáticos, latinoamericanos, despojados de sus recursos naturales, cuyos ciudadanos buscan en esos países, obtener nuevamente eso de lo que los colonizadores los han despojado.

Rosita está a gusto allí, no se arrepiente de haberse ido.

Y sólo es de esperarse que la rigidización de las leyes migratorias alemanas no la afecten y que le permitan hacer allí la nueva vida que ella busca.

Eso le deseo, de todo corazón

Y, como siempre, nos despedimos con emojis y frases cariñosas. Y no sabemos hasta cuando podamos seguirnos comunicando, pues la vida es tan azarosa que, ustedes saben, un día ella o yo, nos enteraremos que habremos pasado a mejor vida.

Y espero que todavía pasen muchos años para que ello suceda.

 

Contacto: studillac@hotmail.com

 

 

 

 



sábado, 2 de mayo de 2026

El inútil sistema de vigilancia C5

 

El inútil sistema de vigilancia C5

Por Adán Salgado Andrade

 

Las “autoridades” de esta Ciudad de México presumen que la urbe está “muy vigilada” con 83,000 cámaras y que para el 2030 habrá 150,000 en total, con lo que será una de las ciudades más monitoreadas visualmente del planeta. Aún así, los índices de criminalidad no bajan, gente es asaltada a diario, secuestrada, asesinada y otras graves anomalías (ver: https://www.wired.com/story/mexico-city-is-the-most-video-surveilled-city-in-the-americas/).

En efecto, sólo hay que indagar a cuántas personas asaltan o asesinan a diario, y son pocas las veces que se logra alguna captura con tales sistemas de videovigilancia.

En meses pasados, a mi hermano le robaron su motocicleta justamente frente a la secundaria oficial en donde él da clases como maestro de música. La motocicleta estaba al lado de uno de los postres en donde había instalada una videocámara. Según le narró una mujer, una vendedora de frutas que vio el robo, los ladrones llegaron en una moto. Uno de ellos, el copiloto, se bajó, subió a la moto de mi hermano y en segundos, conectando y desconectando cables, la puso en marcha (lo peor es que mi hermano, como siempre, tan responsable, tenía en la cajuela de la moto todos los papeles, desde la factura, hasta la tarjeta de circulación, pues todo eso piden los corruptos policías cuando un motociclista es detenido).

“Se las dejé en bandeja de plata”, me dijo ese día, resignado, refiriéndose a que los rateros no tendrían problemas en venderla. Dice que de inmediato apretó el botón de emergencias, que comunica con el 911 y, en efecto, le  contestaron, le preguntaron cuál era la emergencia, el robo de la moto, y ya, nada más.

Una patrulla acudió tardíamente. Y esto que le dijeron los policías, luego de hacerle las preguntas de rigor, de cómo a qué hora había sido, las placas de la motocicleta, el modelo… le salieron con la estupidez de que “no la denuncie, jefe, mire, mejor nosotros le vendemos un seguro y en dos meses le paga la aseguradora”.

¡Increíble, los tipos se portaron más como vendedores de seguros que como policías “al servicio de la ciudadanía”!

Obviamente, mi hermano les dijo que no, que prefería esperar a las investigaciones, pero eso les dará una idea del nivel de corrupción al que hemos llegado, mismo que la administración amlista aseguró que ya estaba “bajo control”.

Y a pesar de que el robo fue, como señalé, a un lado de la cámara, nada averiguaron las “autoridades”, cada que mi hermano les llamaba para ver el curso de la denuncia. De plano, se cansó, no preguntó más.

Entonces, ¿de qué sirvió esa cámara? Obviamente que de nada. Pero sí quedó claro, en este caso, que los “policías” tienen algún tipo de asociación clandestina, hasta delictuosa, con aseguradoras o quizá hasta estén de acuerdo con los delincuentes y la “póliza” ofrecida pague una especie de rescate del vehículo que, como mi hermano se negó a pagar (que no era barato, cinco mil pesos, que, surrealismo total, podía pagarles con transferencia, en caso de que no tuviera efectivo, que era el caso), por eso no “prosperaron” las investigaciones.

Primer caso de inutilidad.

Ah, pero para identificar a manifestantes que estén protestando por alguna causa injusta, para eso si se usan, para reprimir a los identificados. Esos sistemas de videovigilancia ya se han instalado en muchos países, como en China o en Irán. En Irán, por ejemplo, que ahorita se encuentra en tregua de una injustificada guerra, usan las cámaras para identificar, por reconocimiento facial, a mujeres que no usen el velo, a las que intimidan que, de no portarlo, las multarán y encarcelarán. Eso era antes de la guerra, pero quizá ahorita se haya inutilizado, pues varios edificios policiacos y militares, encargados de esa vigilancia, fueron bombardeados por Estados Unidos y los genocidas judíos (ver: https://adansalgadoandrade.blogspot.com/2023/01/en-iran-usan-reconocimiento-facial-para.html).

En un segundo caso, fue lo que le ocurrió a mi pareja. Ella sufre de limitada movilidad debido a una enfermedad inmune, por lo que, por ejemplo, no puede correr (ver: https://adansalgadoandrade.blogspot.com/2022/05/conviviendo-con-una-persona-con.html).

Por lo mismo, para cruzar una avenida, espera pacientemente hasta que esté el alto y pueda hacerlo.

Hace unos días, regresaba ella de vacunarse (requiere de varias vacunas para evitar contagios, pues toma medicamentos que mantienen controlado al sistema inmune, que es el que la ataca). Iba a cruzar una avenida. Esperó el alto para los vehículos. El rojo, ya se había puesto. Pues resultó que varios segundos después una mujer, “bastante ruda y vulgar”, como así la describió mi pareja, al volante de una camioneta vieja y maltratada, a toda velocidad, se pasó el alto. “Casi chocó con dos autos que habían avanzado y a mí, por poco me atropella, pues yo iba ya a unos dos metros de la banqueta”.

Y esa cafre al volante, no sólo casi la atropelló, sino que además, la insultó. Y luego hablan de la equidad de género, que ni las propias mujeres respetan.

Cuando llegó a casa, me platicó el problema. Decidimos, entonces, acudir a la central del C5, que está muy cerca del rumbo de la Merced, sobre la avenida Cecilio Robelo, para pedir que nos mostraran las cámaras, identificar las placas de la automovilista y que hubiera algún tipo de denuncia porque había estado a punto de atropellarla. En ese sitio, ya comenzamos a ver la inutilidad, pues no se proporciona información de las cámaras, a menos que se acuda con un “policía de investigación”.

Nos dijeron que debíamos de acudir a otro sitio, la Agencia del Ministerio Público VCA-1, ubicada en plenas calles de la Merced, frente al mercado San Ciprián, atiborradas de puestos, diableros y gente, para solicitar un “policía de investigación”. Allí, luego de larga espera, nos atendió una mujer, a la que expusimos el caso. Como, supuestamente, no era de su incumbencia, nos enviaron a otro departamento, para denunciar. Pero resulta que allí, tampoco pudieron hacer nada, pues como no había un “delito que perseguir”, pues la cafre conductora no atropelló a mi pareja, legalmente “no procedía”. “Mire, lamentablemente, como dice la gente, hasta que hay muertos, es cuando podemos hacer algo o un asalto o que a usted sí la hubiera atropellado la conductora. Aquí, nada más procedería que se pasó el alto”. ¡Así de cínica la mujer!

Su “consejo” fue que se hiciera un escrito, dirigido al C5, para ver si se nos podía proporcionar la filmación de la agresión, y nada más.

Es decir, entonces, cabría preguntarse, ¿para qué sirven los miles de terabytes de filmación que almacenan esas cámaras a diario, si para emplearlos en cuestiones como la narrada es un casi imposible proceso burocrático que desanima a quien haga la petición?

No, de nada sirve que está ciudad esté “tan videovigilada”, si ni en el robo de la moto de mi hermano, ni en la agresión a mi pareja, fueron de utilidad.

Allí, lo que se evidencia es que es un simple negocio para las empresas que prestan el caro servicio que las instala, que las opera, que les da “mantenimiento” (que no lo hacen, como expongo adelante)  y que almacena la información. Habría que ahondar en su funcionamiento.

Al consultar en internet, supuestamente, averigüé que es operado totalmente por el gobierno de la Ciudad de México. Claro, en cuanto a operación, pero los equipos con que funciona, la infraestructura y otros, seguramente los proporcionan empresas privadas, con licitaciones y cosas así. Entonces, de entrada, es un buen negocio para alguien. Pero uno muy inútil como “servicio a la comunidad”.

Y el tercer caso de inutilidad es que muchas cámaras no sirven, que, como señalé antes, no reciben mantenimiento (no han de querer gastar en eso las “autoridades”), y hasta emiten las alarmas, sonidos muy molestos.

Es el caso de la que queda frente a mi domicilio, en una esquina, junto a la atestada Calzada Ignacio Zaragoza.

La cámara, hará más de cinco meses que comenzó a emitir molestos ruidos, agudos, como pájaros digitales piando, monótonos, torturadores, ¡insoportables!

Desde entonces, comenzamos a reportarlos. Lo hemos hecho a la alcaldía, la Venustiano Carranza, y lo único que nos dicen es que “no está en nuestras manos”. Lo hemos hecho llamando al 911, que es el número de emergencias (pues aclaro que el botón de la cámara no sirve y no puede uno comunicarse a dicho número, que es la función del botón), y tampoco nos hacen caso, siendo, además, la actitud de los operadores muy déspota, esperando que se denuncie algún asesinato y no una cámara inservible y molesta. Lo denunciamos a la policía. Vino una patrulla, tomó fotos y nuestro nombre y dijo que iba a hacer el reporte. Pero de eso, ya pasaron dos semanas y nadie ha venido a arreglar tal esperpento.

Un vecino sugiere que contratemos a un eléctrico para que traiga una escalera, suba y corte el cable. ¡Ah, pero, entonces, allí si vendrían ipso facto, pues estaríamos cometiendo un delito federal al vandalizar esa cámara inútil!

Y ahí siguen esos molestos ruidos, torturadores, desafiantes.

¿A quién queda llamar, a la mismísima Clara Brugada (1963), a ver si se digna atender nuestra petición?

¿Qué podemos hacer los ciudadanos comunes ante tanta corrupción, indiferencia de las “autoridades”, policías corruptos que venden seguros, en lugar de investigar robos, equipos de videovigilancia inútiles, denuncias que sólo proceden si hay heridos o, peor, muertos?

Estamos indefensos, lamentablemente. Por eso es que muchos vecinos se organizan para hacerse justicia propia, como los cuestionables, extremos linchamientos.

Así que de nada sirve estar tan videovigilados en esta enorme jungla de concreto, en donde, más bien, persiste la ley de que gane el más fuerte.

¡Y sálvese quien pueda!

 

Contacto: studillac@hotmail.com