jueves, 4 de enero de 2024

Los caminos y carreteras pueden emplearse para acumular agua y controlar inundaciones

 

Los caminos y carreteras pueden emplearse para acumular agua y controlar inundaciones

Por Adán Salgado Andrade

 

Una carretera o camino puede o no ser útil. Por ejemplo, si se trata de unir a una población aislada, es benéfico, pero cuando sólo se hace para beneficiar a una minera, que hasta se talen miles de árboles, será perjudicial, pues perturbará el medio ambiente local, por la desmedida tala de árboles, así como la remoción de tierras, el desvío de corrientes y otros factores que sólo perjudicarían esa región (es lo que sucedió con la depredadora y contaminante construcción del Tren Maya, pues implicó hacer sus vías en medio de espesas extensiones de selva. Ver: https://www.jornada.com.mx/notas/2022/03/12/economia/tren-maya-destructivo-ilegal-e-ilegitimo/).

Como dije, un camino puede ser útil si además de comunicar puede ser usado para remediar cuestiones como inundaciones o recarga de agua para usos agrícolas. Hay un proyecto holandés llamado Caminos Verdes Para el Agua (Green Roads for Water), “que tiene por iniciativa la de transformar la forma en que los caminos se construyen, incorporando el manejo de agua y reverdecimiento de áreas en su diseño y fabricación. El objetivo es mejorar las vidas y la resiliencia de las comunidades que viven cerca de esos caminos y reducir los impactos negativos, tales como erosión, inundaciones, sedimentos y polvo, mientras que se prolongue la duración misma de tal camino, reduciendo los daños que el agua le ocasiona”, como se señala en la página que está promoviendo esas nuevas tecnologías (ver: https://roadsforwater.org/).

En efecto, en México, esas técnicas podrían ayudar a que zonas que se inunden mucho o las muy secas, pudieran disponer de obras que son sencillas y no costosas para absorber agua excedente, evitando inundaciones, o también para almacenarla, y que pudiera servir para riego.

Desanima ver que eso no se aplique aquí o muy poco. Por ejemplo, en zonas áridas, podrían adaptarse los caminos para almacenar agua, si cada que lloviera, se almacenara en pequeños embalses (aquí, se les llama jagüeyes), para que se usara en la agricultura. He visto que nada de eso se aplica. Por ejemplo, hay un camino que va del pueblo de Huichapan a Maney, en Hidalgo. Hace años, estaba lleno de baches pues su mayor empleo es por transportes pesados que cargan cemento y sus derivados, porque hay una cementera de la empresa Cemex en Maney. Como tal empresa era la mayor usuaria, decidió rehacer todo el camino, empleando concreto hidráulico, muy resistente a las cargas de vehículos pesados en movimiento. El camino quedó muy bien, pero no se hicieron obras que contribuyeran a almacenar agua, tales como canales en las orillas, que condujeran las aguas de lluvias a depósitos en donde pudieran ser almacenadas, tal como indiqué al inicio, que también sirviera como un camino verde. Hubiera sido una gran idea, ya que se reacondicionó totalmente tal camino, haber hecho esas obras, pues la región, que es árida, se habría beneficiado. Las tierras agrícolas que bordean ese camino, ni se siembran por falta de agua. De haber existido los depósitos referidos, podrían haberse cultivado, aunque fueran las que estuvieran más cercanas a tales embalses.

Pero no se piensa más que en esos caminos como medios de comunicación y no como una forma de almacenar agua y evitar inundaciones.

Justamente el artículo del portal Yale Environment 360, republicado por Wired, titulado “Este plan radical para construir caminos realmente funciona”, firmado por Ben Goldfard, refiere que obras como embalses, canales y diques, “ayudan a controlar inundaciones, recolectar agua en exceso para riego y bajar mucho los gastos de mantenimiento. Un movimiento para reacondicionar los caminos existentes está ganando presencia” (ver: https://www.wired.com/story/this-radical-plan-to-make-roads-greener-actually-works/).     

Una foto inicial muestra que, además de los canales, si se siembran árboles en las orillas de los caminos, éstos ayudan a evitar tolvaneras, las que muchas veces hasta peligrosas resultan, pues pueden provocar tolvaneras que hasta provocan accidentes. Además, los árboles, con sus profundas raíces, permiten la recarga de las aguas subterráneas y dan estabilidad a las tierras, evitando que los caminos se deslaven en inundaciones. La foto pertenece a un camino de piedra en Bangladesh.

Es en países pobres en donde más han funcionado, como en Kenia. Hay una región, Makueni, en donde viven alrededor de un millón de personas. “Nueve meses al año, la región es azotada por una larga sequía, en donde las siembras a duras penas se dan, además de tolvaneras. Pero dos veces en ese año, llueve intensamente, lo que inunda sembradíos y deshace los caminos de terracería. Michael Maluki, ingeniero de la región, adoptó las técnicas, dadas por la mencionada organización, Caminos Verdes Para el Agua, y la aplicaron en varios caminos. Ahora, el agua en exceso es almacenada en embalses, gracias a canales y tuberías, colocadas a ambos lados de los caminos, y sirve para regar las siembras cercanas de mangos, plátanos y naranjas”, dice Goldfard. También se construyen una especie de almacenadores que retienen arena saturada de agua, durante las inundaciones. La arena retiene agua y se construyen canales para recuperarla. “Un estudio realizado en un condado aledaño, el Kitui, halló que por cada $400 dólares gastados en realizar obras similares de bajo costo, incrementaron los rendimientos de sus cosechas en $1,000 dólares, además de que la temporada de tormentas es menos dañina ahora”.

Y se reducen también los costos de mantenimiento de los caminos, que al ser liberados de agua en exceso, se evita que se hagan baches o se deslaven, sobre todo, los de terracería, como indica Maluki. El agua en exceso es conducida por la propia superficie del camino (cóncava) hacia los canales y estos la conducen hacia los embalses. O por la porosidad, se infiltra y se va hacia los mencionados canales.

También se están reacondicionando caminos para hacerlos “verdes” en Etiopía, Tayikistán y Bolivia.

El Banco Mundial y otras instituciones de financiamiento, están invirtiendo en los caminos “verdes”, con tal de que se ayuden a sitios marginados y secos a resolver algunos problemas con el agua.

Los “Caminos Verdes para el Agua” fue concebida por Frank Van Steenbergen, un geólogo holandés y director de la organización MetaMeta, “una empresa social, muy involucrada en el manejo del agua y de los recursos naturales, con la misión de contribuir con soluciones prácticas para un mejor mundo, que se generalicen globalmente y que duren”, como se señala en su página (ver: https://metameta.nl/).

La idea la concibió estando en Pakistán, a principios de los 1990’s, en donde se encontró con las “gabarbands”, terrazas de piedra hechas por campesinos desde hace miles de años para capturar agua y tierra durante los monzones. “Eran el antecedente de los embalses y se colocaban a lo largo de las corrientes de los ríos, lo que Steenbergen asoció con caminos y de allí surgió el proyecto”.

El primer país en donde se aplicó fue en Etiopía, en la región de Tigray, “en donde los campesinos participaron en la construcción de canales o embalses o se limpiaron o se reconstruyeron los que ya estaban deteriorados. Los resultados fueron dramáticos y en el 2018, el nivel del manto freático se había elevado dos metros, lo que incrementó la productividad de los campesinos en 35 por ciento. Por cada kilómetro que se reacondicionó, se dieron beneficios por $17,000 dólares, cuatro veces la inversión gubernamental que se dedicó. Actualmente, ya casi todos los caminos de Tigray, han sido reacondicionados con al menos una forma de capturar agua”, dice Goldfard.

Y todo es, simplemente, capturar agua mediante los mencionados canales, diques, túneles y embalses.

Ya otras organizaciones están ayudando a naciones pobres a reacondicionar sus caminos y MetaMeta fue contratada por el Banco Mundial para que especifique técnicas constructivas y realce los exitosos resultados obtenidos. De seguir la tendencia, para el 2050, podría haber más de 24 millones de kilómetros de caminos pavimentados y decenas de millones de kilómetros de caminos de terracería reacondicionados.

Como siempre, no todo es ideal. En la Amazonia brasileña se ha hallado que la mayor deforestación se da cerca de los caminos y en Nepal, cerca del parque nacional Chitwan, los caminos “ocasionan dramáticas reducciones en el número de tigres que viven allí”.

O pueden rendir resultados mixtos, porque pueden acabar con corrientes (las que descienden de montañas, por ejemplo) o ayudar a que corrientes subterráneas sean descubiertas, y si son conducidas a través de tuberías y canales, podrían servir para dotar de agua a regiones secas.

Por ello es que Caminos Verdes Para el Agua, recomienda que sean caminos existentes los que se reacondiciones con las obras para capturar agua “o si tienen que hacerse nuevos, que realmente sean necesarios y que se hagan desde el inicio las obras para capturar agua”.

Tienen razón, pues con la corrupción existente, muchos caminos no son necesarios, son simples negocios. Y mejor habría que hallar otras formas para resolver problemas hídricos de regiones áridas.

Pero sí son una solución modesta para que el grave problema de las escasez de agua, que tiende a agudizarse año con año, se resuelva de alguna manera, sean bienvenidos.

Y, sobre todo, que no se vean como una forma lucrativa de enriquecimiento para alguien o para alguna empresa, sino que sean verdaderos proyectos sociales que nos ayuden a vivir y tener un futuro mejor.

Es lo deseable, en medio da tanta depredación y destrucción que hemos creado.

 

Contacto: studillac@hotmail.com

 

martes, 2 de enero de 2024

Con casas mejor aisladas, se ahorraría más energía

 

Con casas mejor aisladas, se ahorraría más energía

Por Adán Salgado Andrade

 

En México, se siguen usando, por cuestiones de economía y costumbres, casi las mismas técnicas constructivas que las de hace décadas. No sólo en el país, sino en muchos otros, hasta más “avanzados”, se emplean materiales acostumbrados. Además, ni siquiera hacen bien las casas tradicionales. En Inglaterra, por ejemplo, la falta de personal calificado, lleva a que muchas casas nuevas se construyan mal, con pésimas instalaciones eléctricas, hidráulicas o de drenaje o materiales de baja calidad (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.com/2023/11/casas-mal-hechas-y-caseros-violentos-en.html).

En otros casos, las instalaciones tradicionales, como las que llevan materiales convencionales, necesitan aire acondicionado (cada vez más necesario debido a las altas temperaturas generadas por el calentamiento global), el que incrementa el calor circundante debido a su funcionamiento (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.com/2019/09/el-fresco-aire-acondicionado-agrava-el.html).

O requieren calefacción central. Ambos, calentar o enfriar, requieren de mucha electricidad.

Por lo que desde hace algunos años – desde principios de los 1970’s –, se comenzó a desarrollar el concepto de la casa pasiva (passive house, en inglés, o passvihaus, en alemán), un tipo de construcción caracterizado por súper aislamiento, “un estándar voluntario para la eficiencia energética que reduce la huella de carbón” (ver: https://en.wikipedia.org/wiki/Passive_house).

El concepto se desarrolló en Estados Unidos, como consecuencia del embargo petrolero de aquella década, dado que tuvieron que restringirse mucho los gastos energéticos. La Saskatchewan Conservation House se desarrolló en Alemania, como la primera casa europea en usar el mencionado concepto de súper aislamiento, promovido por el gobierno del estado alemán de Saskatchewan (ver: https://en.wikipedia.org/wiki/Saskatchewan_Conservation_House).

Y la técnica consiste en aislar lo más posible una construcción, dotándola además de sistemas que renueven el aire interior, y regulen la temperatura, ya sea que se caliente la casa o edificio, o se enfríen.

Se debe de tomar en cuenta que su empleo de energía (eléctrica, sobre todo), sea menor al de una casa convencional, con tal de que, en efecto, se reduzca el consumo energético global.

El problema de una casa convencional es que consume mucha más energía, para enfriarla o calentarla, por tres factores: se pierde calor por ventanas, paredes y techos; pérdida de calor por la cimentación y pérdida de calor por las fugas de aire.

Y en eso consiste que se busquen mejores aislamientos, hasta llegar a los extremos, en donde la pérdida energética (calor o frío) sea mínima. No puede ser cero, es decir que la eficiencia fuera total, pero lo más posible.

Claro que lo que expondré no es para todos los países o niveles sociales, pues son construcciones costosas, pero se podrían implementar diseños similares, con tal de mejorar esas construcciones. Por ejemplo, en México, en invierno, las casas tradicionales son muy frías, sobre todo en regiones más al norte (como en Chihuahua).

Si se usaran algunas de esas técnicas para mejorar el aislamiento de las construcciones (por ejemplo, algún tipo de aislamiento en puertas, techos, paredes y puertas, que pudiera emplearse como acabado, en el caso de paredes y techos, y como cubiertas en puertas y ventanas), podría reducirse el empleo de calefacción (la que encarece el recibo eléctrico) o del aire acondicionado, en verano, para combatir las altas temperaturas.

Justamente les comento a mis estudiantes de ingeniería civil, sobre todo, que ya deberían también de impartirles materias que se encargaran de enseñarles nuevas técnicas constructivas y no las tradicionales. Las nuevas construcciones no se caracterizan por incluir tales implementos, sino por hacerlas más desechables. Usan tabiques ligeros, que duran muchos menos años (provocando que por las paredes comunes se escuchen todas las conversaciones de los vecinos, losas aligeradas, que también duran menos y permiten el paso de todos los sonidos de arriba o de abajo, ventanas muy simples y frágiles, que no aíslan nada, ni el sonido, puertas de macopán, que igualmente duran poco tiempo y permiten el paso de sonidos, calor, frío… es decir, que, básicamente, son las mismas técnicas constructivas de hace años, pero peor hechas. Son casas o edificios de departamentos que durarán no más de 30 años, si bien les va, y eso, solamente si se les da mantenimiento constante (que, de todos modos, con lo caras que se venden, no es posible para muchos dueños dárselos). Y si se compran con préstamos a 25 o 30 años, cuando terminen de pagarse, ya estarán casi en su vida útil final.

En cuanto al súper aislamiento (o lo mejor que sea posible), se deben de cuidar cinco aspectos: que el aire no escape, la ventilación, que sean a prueba de agua, el calentamiento y el enfriamiento y, por ultimo, las cargas eléctricas. Una construcción de ese tipo, se debe de probar empleando lo que se llama un soplador de puerta, una máquina que prueba qué tan aislada está una construcción así. Al generar aire, éste no debería de salir por ningún punto. Así, si hay fugas, pueden detectarse y corregirse (aunque, como dije, de todos modos, no se puede aislar al cien por ciento una casa) (ver: https://en.wikipedia.org/wiki/Blower_door).

Todo eso, el súper aislamiento, debe de complementarse con métodos que reduzcan el empleo de electricidad, ya sea para la calefacción o para el enfriamiento. Por ejemplo, cuestiones como la ventilación natural de aire, que pueda enfriarse con agua y sistemas que refresquen, como jardines en azoteas o en paredes (los que absorben el calor excedente. Ver http://adansalgadoandrade.blogspot.com/2022/09/sembrar-huertos-masivamente-en-las.html), colores de acabados claros (pues reflejan la luz solar), intercambiadores de calor o frío (son aparatos que desechan el calor excesivo o toman calor externo).

Ya se usan también las aguas negras para generar calor en los hogares (ver: https://www.theguardian.com/environment/2023/nov/08/how-the-dutch-went-down-the-toilet-looking-for-heat-sewage).

También los servidores centrales de empresas como Facebook o Microsoft, están usando tanto calor excedente que generan, para que se emplee como calefacción para casas (ver: https://www.wired.com/story/facebook-energy-heating-homes/).   

Y también ya se comienza a generalizar el empleo de las llamadas bombas de calor para la calefacción, en lugar de usar gas natural que contamina y es muy caro, sobre todo en países como Estados Unidos o Inglaterra. Son aparatos que funcionan de manera similar a un refrigerador, pero al revés, incluso, en bajas temperaturas. Consisten en un líquido súper frío, al que un evaporador va calentando, recolectando aire exterior, que aunque esté frío, de todos modos, su temperatura es superior al del mencionado líquido (si el aire exterior está a 4º C, el líquido está a -4º C); en seguida, se condensa al extremo, en un compresor, lo que lo calienta y lo vuelve gas a 90º C aproximadamente. Así, se mete a un condensador, en donde agua absorbe esa temperatura y se calienta a unos 53º C. Y esa agua, se hace circular por el sistema de tuberías instaladas en la casa, lo que la calienta. El gas, va perdiendo temperatura y se convierte de nuevo en líquido mediante una válvula, que permite que el proceso se repita de nuevo. Supuestamente esas bombas son tres veces más eficientes que los calefactores de gas, según un estudio hecho en Inglaterra (ver: https://www.theguardian.com/technology/ng-interactive/2023/dec/23/heat-pumps-science-visualised).   

Como dije, todo eso, incluidas las bombas de calor, sólo pueden aplicarse en casas súper aisladas. Así que al construirlas, deben de usarse materiales aislantes en puertas y ventanas, ventanas herméticas (que son las triples y con capas especiales térmicas), pisos igualmente aislados, así como puertas herméticas. No abundaré en estás técnicas constructivas, pero en la referencia siguiente, pueden ver varios de tales materiales y técnicas (ver: https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1364032116301551).

Son varias tecnologías y materiales disponibles que, como dije, bien pudieran adaptarse a la economía y las condiciones de cada país. Bastaría con estudiarlas a fondo y adaptarlas (ver: https://www.academia.edu/98137047/Insulation_materials_for_the_building_sector_A_review_and_comparative_analysis?f_ri=236747).

Adicional a lo anterior, también para reducir el empleo de básicos como el agua, en algunos edificios de san Francisco, Estados Unidos, se está implementando el súper reciclaje individual de las aguas residuales, mediante plantas de bombeo que la reciclan y la purifican. Esta purificación puede ser a distinto niveles, siendo el máximo, el que serviría para tomarla (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.com/2023/06/el-tratamiento-extremo-de-las-aguas.html).

Además, también el tipo de urbanización importará para reducir el uso y gasto energético. Muchos planeadores apuestan a las ciudades “compactas”, en donde todo esté a distancia, caminando, de quince minutos, escuela, trabajo, recreación… así se evitaría el empleo del contaminante transporte, incluso el eléctrico, que también tiene su propia manera de polucionar (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.com/2022/12/ciudades-mas-densas-pueden-disminuir.html).

Ya hace décadas se trataron de hacer condominios masivos que, en mi opinión, se adelantaron mucho a su tiempo. Es el caso de dos torres que pretenden demolerse en Mast Quay, en Londres, y que renovadas, podrían cumplir con su misión de concentrar a varias familias en poca área (ver: https://www.theguardian.com/commentisfree/2023/sep/28/woolwich-mast-quay-tower-blocks-britain-high-rise).

En la ciudad de México, eso se pretendió con Ciudad Tlatelolco, desarrollada en los 1960’s, que tuvo esa finalidad, de concentrar en un mínimo espacio a miles de familias, pobres la mayoría. Fue “la utopía del México sin vecindades”, que diseñara el arquitecto mexicano Mario Pani (1911-1993), pero que al final fracasó, pues no logró su objetivo inicial (ver: https://es.wikipedia.org/wiki/Conjunto_Urbano_Nonoalco_Tlatelolco).   

Y a propósito de los autos eléctricos, no son la panacea, como se dice, sino una manera más de impulso al consumismo, que es vital para la subsistencia del capitalismo salvaje (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.com/2023/06/cada-vez-es-mas-evidente-que-los-autos.html).

En otros casos, se apuesta por una urbanización más elitista: casas súper aisladas, rodeadas de calles peatonales, llenas de jardines y vegetación, casi ideales. Un proyecto así es el llamado Goldsmith Street, ubicado en la ciudad inglesa de Norwich, que hasta obtuvo el premio  RIBA Stirling Prize del 2019. Como podrán ver en el video de la referencia que adjunto, es una construcción casi ideal, en donde no se ve basura, ni indigentes, ni pobreza… como para familias de clase media alta (ver: https://www.architecture.com/awards-and-competitions-landing-page/awards/riba-stirling-prize/riba-stirling-prize-2019).

Como dije, en países muy pobres y dentro de sus poblaciones igualmente pobres, las mencionadas técnicas constructivas, no podrían aplicarse tal cual, pero podrían hacerse adaptaciones, digamos usar técnicas genéricas, pues sería parte de lo que se busca con la reducción del empleo energético, si es que se desea que la temperatura del planeta, no suba más de 1.5º C (que veo imposible).

Y está demás decir que una parte importante de ese esfuerzo, que casi no se menciona en los planes de reducción de emisiones de las reuniones anuales (las COP’s), es que se disminuya sustancialmente, o se elimine, la sobreproducción capitalista, la principal causante de tanta depredación y contaminación que están provocando la crisis climática que vivimos. Es una situación que emplea y desperdicia energía de todo tipo exageradamente (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.com/2022/11/por-fin-se-reconoce-que-el-hiper.html).

Si ese factor continúa, ningún plan, ni las casas súper aisladas, contribuirán a la deseada reducción de gases efecto invernadero.

Así que si no disminuímos sustancialmente nuestro consumismo compulsivo, impuesto por el capitalismo salvaje, tengan la seguridad de que el planeta se convertirá en pocas décadas en un infierno inhabitable.

 

Contacto: studillac@hotmail.com