jueves, 4 de agosto de 2022

Israel expulsa a palestinos de sus tierras para usarlas como campos de tiro

 

Israel expulsa a palestinos de sus tierras para usarlas como campos de tiro

Por Adán Salgado Andrade

 

En 1947, se impuso en lo que era el territorio palestino, por la ONU, el Plan de Partición para crear al enclave neocolonial llamado Israel (ver: https://en.wikipedia.org/wiki/History_of_Israel#1948%E2%80%931955:_Ben-Gurion_I;_Sharett).

Desde entonces, los problemas para los sufridos palestinos, han ido creciendo y cada vez tienen menos territorio propio. Israel, los mantiene en una especie de moderno campo de concentración, colocando altos muros y retenes, con tal de que aquéllos no puedan salir, o lo hagan muy difícilmente, de sus tierras (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.com/2012/04/el-holocausto-palestino-manos-de-israel.html).

Busca Israel cualquier pretexto para ir arrebatando más y más territorio palestino, sea mediante ilegales, impuestos asentamientos judíos – unidades residenciales – o mediante obras, como autopistas (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.com/2020/12/israel-construye-autopistas-para-que.html).

Y nuevamente, otra infamia, está a punto de cometerse, pues en tierras en donde palestinos han vivido toda su vida, que históricamente les pertenecen, los soldados judíos hacen sus prácticas militares. Por tal razón, pretenden expulsar a aquéllos. Les han estado demoliendo sus casas y los palestinos, las reconstruyen. Han optado, incluso, por vivir en cuevas que hay en esos sitios, pero ni eso les vale, los militares quieren echarlos.

El artículo de Associated Press “Palestinos están en el limbo legal, debido a una orden de expulsión girada por Israel”, firmado por Sam McNeil, expone ese problema (ver: https://apnews.com/article/middle-east-israel-west-bank-caves-2dfa46fff45e9bb5145d165c070fccbe).

Las fotos que ilustran el artículo, muestran las condiciones tan paupérrimas en las que viven los palestinos que habitan la región de Masafer Yatta, en el lado occidental (West Bank). Es una región desértica, en donde viven a duras penas. Son llamados beduinos, pues sobreviven de criar animales. En una foto, se ve a una pequeña, a la entrada de la cueva en donde vive con su familia.

Otra, muestra casas y gallineros que han sido destruidos por judíos, con tal de que las familias que viven allí, se vayan. Una más, muestra a Mohammed Abu Eram, quien conduce a sus ovejas para que pasten las pocas hierbas que puedan hallar, para mal alimentarse.

Una foto más muestra, a Salah al-Dababsa, salir de la cueva en donde vive, en Khallat al-Dhaba, en donde varias comunidades de beduinos viven.

La última foto, expone a un chico que juega entre las instalaciones de su casa, la que está hecha con materiales prefabricados y láminas. Como se las destruyen frecuentemente, los palestinos han preferido usar esos materiales más económicos para construir sus hogares.

Pero todo eso está en peligro, por la prepotencia de un “país” que preferiría deshacerse ya de todos los palestinos, con tal de seguirse expandiendo territorialmente.

“Mohammed Abu Sabaha, ha estado reconstruyendo su casa varias veces, pero ahora tiene el plan de moverse a una cueva. Él pertenece a unos 1,000 palestinos, que están en riesgo de ser expulsados, por una orden de la Corte Suprema de Israel, que luego de una batalla legal de dos décadas, sostiene que deben de ser desalojados, por ser la zona en donde viven, un campo de tiro militar”.

Como se ve, los judíos buscan cualquier pretexto para imponer recortes territoriales a los palestinos. No les importa que sean tierras que han pertenecido ancestralmente a aquéllos. Si eso les sirve para construir casas para judíos, autopistas, centros comerciales, fábricas o campos de tiro, ¡a expulsarlos, por la fuerza!

Muchos residentes del área, han permanecido en sus tierras desde la arbitraria imposición, pero temen cada vez más que, finalmente, los desalojen.

“La entrada de la cueva de Abu Sabaha, está rodeada de las ruinas de casas y corrales de animales que han sido demolidos por soldados en anteriores ataques. Los cacareos de las gallinas, pueden escucharse desde el gallinero. Varios escalones descienden a la cueva, en donde el hombre ha instalado focos, pero le llevará tiempo convertir el lugar en una casa para que vivan su esposa, padres y seis hijos”.

Así de mezquinos y prepotentes son los judíos, que ni siquiera en esas tierras tan áridas y pobres, permiten vivir a gente muy humilde, que apenas si puede vivir entre tanta precariedad.

“Ha sido muy duro, nos destruyen, reconstruimos, y nos vuelven a destruir” dice el resignado Abu Sabaha.

Los soldados judíos destruyen las casas, mientras realizan sus prácticas militares. Tanques circulan cerca de las cuevas, aventando cañonazos y dejando nubes de polvo. “Mi hija Zeynab, de tres años, se pone muy nerviosa cada que ve esos tanques, teme que nos vayan a demoler de nuevo nuestras casas”, agrega el palestino.

Desde los iniciales 1980’s, los militares judíos declararon esa parte de Masafer Yatta un campo de entrenamiento y de tiro, “pretextando que era un lugar que sólo era usado por sus habitantes parcialmente. En 1999, una orden de expulsión, desalojó a 700 habitantes, destruyendo sus casas y cisternas. La batalla legal, comenzó el siguiente año”.

Los habitantes dicen que han estado allí desde hace décadas, antes, incluso, de que Israel capturara el Lado Occidental, también arbitrariamente, en 1967. La Corte Suprema dijo que los lugareños, rechazaron un plan que les permitiría ingresar a esas tierras algunas veces y practicar su agricultura.

Pero se entiende el enojo de ellos y de grupos de derechos humanos, que los apoyan, pues son sus tierras, no tendrían porqué pedir permiso para entrar.

Desde entonces, los militares han demolido casas, corrales, confiscado vehículos y otras infamias, con tal de que la gente, se vaya de allí. No sólo eso, sino que ni siquiera les ofrecen a dónde irse.

“Masafer Yatta está en el 60% de la parte ocupada del Lado Occidental, conocida como Área C, en donde el ejército judío ejerce total control, mediante provisionales acuerdos de paz acordados con los palestinos en los 1990’s. Las estructuras palestinas que se hagan sin permisos militares – los que dicen los residentes que son imposibles de obtener – están en riesgo de ser demolidas”,  dice McNeil.

Pero también en esa Área C, están asentados, ilegalmente, unos 500,000 judíos, con cómodos conjuntos residenciales, centros comerciales y fábricas. Sin embargo, a ellos, nada se les hace, por supuesto. Hasta los protegen los militares. Se aplica la “legalidad” sólo contra los sometidos palestinos.

Además, los palestinos y los que los apoyan, ven en ese arbitrario expansionismo territorial judío, un obstáculo para que, llegado el momento, Palestina pudiera emerger como una nación independiente, no sujeta a los caprichos judíos, que consideran a Palestina sólo como territorios sometidos.

Obviamente, el sistema “legal” judío, no fallará en favor de los palestinos. Es sólo una pantalla, para aparentar que el despojo y el desalojo son “legales”. A fin de cuentas, “la historia la hacen los asesinos” y son los judíos quienes impondrán sus intereses.

Uno de los “jueces” que falló en contra de los palestinos, vive en el Área C. “Y esos asentamientos, se han ido incrementando ilegalmente, sin necesidad de permisos”. Repito, los vencedores son los que establecen sus “reglas”, por arbitrarias e ilegales que puedan ser.

Un académico de ultraderecha, Eugene Kontorovich, dice que “Israel no puede permitir que invasores determinen el uso de tierras estatales y justifica que se prohíba a gente que se instale en un campo de tiro, pues, además, ‘no son sus tierras’, agrega”.

Los grupos de derechos humanos, advierten que más palestinos en el Lado Occidental, podrían ser afectados si la Comunidad Internacional no presiona a Israel sobre Masafer Yatta. “Israel ha clasificado como campos de tiro, al 20% de las tierras en el Lado Occidental, afectando a unos 5,000 palestinos de 38 comunidades, de acuerdo con la Oficina de Asuntos Humanitarios de la ONU”.

El activista Drod Sadot – por fortuna, hay gente justa en todos los países –, vocero del grupo de derechos humanos B’Tselem, afirma que a “Israel, le gustaría hacer el desalojo poco a poco, irles haciendo la vida a los palestinos tan difícil, que las familias, decidieran salirse por ellas mismas”.

También la Asociación para los derechos humanos de Israel, ha hecho peticiones en favor de los palestinos.

Roni Pelli, abogada del grupo, dice que esa infame orden, “va en contra de la Ley Internacional, pues está prohibido que a gente se le saque de territorios ocupados. Pero la consecuencia legal es que la ley humanitaria internacional, no es relevante en el Lado Occidental, pues un general puede emitir la orden que se le antoje. Usted no tiene que subir a gente a camiones para desalojarla. Realmente estoy preocupada de que esto, se convierta en un desastre humanitario”.

Sí, como el que comenzó en 1947, al dividir prepotentemente los poderes fácticos internacionales Palestina y dar parte de sus tierras a los judíos.

 

     

Contacto: studillac@hotmail.com