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miércoles, 24 de julio de 2024

En África, las tierras están dejando de producir por tanto fertilizante químico

 

En África, las tierras están dejando de producir por tanto fertilizante químico

Por Adán Salgado Andrade

 

África ha sido uno de los continentes más explotados y humillados del mundo. Proveyó a cientos de miles de esclavos durante los pasados siglos, cortesía de los piratas ingleses, además de incontables recursos, los que siguen siendo vitales para muchas industrias, como el coltan, importante aislante térmico, que provee la República del Congo, que sigue siendo uno de los países más pobres, a pesar tanta demanda global de dicho mineral (ver: https://adansalgadoandrade.blogspot.com/2009/09/el-coltan-otro-recurso-natural-mas-para.html).

Y siendo África uno de los continentes que menos ha contribuido a la catástrofe ambiental que vivimos, es uno de los más afectados por ésta, con constantes sequías, megaincendios forestales, extinción de especies animales (además del criminal tráfico ilegal), brutal incremento de las temperaturas y otras graves consecuencias (ver: https://adansalgadoandrade.blogspot.com/2022/03/africa-la-que-mas-sufre-los-embates-del.html).

Y sigue el sometimiento, ahora por los fertilizantes que, supuestamente, incrementan el rendimiento de las tierras agrícolas, afectadas por la catástrofe ambiental. Pero esos fertilizantes, vendidos por La Unión Europea, Rusia y Arabia Saudita, en lugar de hacer tierras más fértiles, las están acidificando, quemando, empobreciendo, como expone el artículo de la agencia Associated Press, titulado “Los campesinos en África dicen que sus tierras están muriendo y que los fertilizantes químicos, tienen mucho de culpa”, firmado por Evelyn Musambi (ver: https://apnews.com/article/kenya-agriculture-farming-soil-acidic-93a2d59e54cf39f9aff972d6c8599285).

Inicia el artículo con un video de Benson Wanjala, un campesino de Kenya, quien explica que sus tierras comenzaron a declinar la producción en 1998. “Antes, me rendía mi tierra de cuatro hectáreas, 200 costales de maíz. Ahora, con trabajos, obtengo unos 30. Y yo creo que es por tanto fertilizante químico que he usado durante años, que ha quemado y acidificado mis tierras. Y no me queda más que seguir usándolo, pues tengo familia qué mantener y si no cosecho nada, ¿con qué voy a mantenerlos y alimentarlos?”, dice, consternado.

“Los fertilizantes, inicialmente, rindieron más cosechas por hectárea, pero han dejado de hacerlo. Kenya introdujo un subsidio en el 2008 para fertilizantes con tal de hacerlos más accesibles a campesinos con pequeñas parcelas. Pero, actualmente, alrededor de un 63 por ciento de tierras en ese país, ya se han acidificado (quemado), lo cual ha ocasionado una reducción de maíz y otras exportaciones de hortalizas y té. La producción de maíz, se redujo en 4 por ciento, a sólo 44 millones de toneladas en el 2022, de acuerdo con la FAO (La Organización para la Agricultura y los Alimentos), aunque no indicó porqué”, señala Musambi.

Y es, como comento arriba, otro sometimiento contemporáneo de África, pues todos sus fertilizantes son adquiridos de otros países, principalmente, los europeos (no les bastó a los europeos haberla sometido y saqueado durante siglos, lo tienen que seguir haciendo, mientras les deje dinero el saqueo actual).

Y encima, han sido los pobres campesinos kenianos víctimas de fraudes, como el que se dio en abril, que recibieron “fertilizante”, que resultó ser polvo de canteras. Unos 7,000 campesinos compraron ese falso fertilizante y ahora, el presidente William Ruto (1966) dice que “serán compensados dándoles el producto real”. Qué sorpresa tan desagradable se habrán llevado los que compraron ese falso “fertilizante” y seguramente, hasta retrasaron sus sembradíos por no tener el correcto, a pesar de que quema sus tierras. Los tipos que cometieron ese fraude, no tienen escrúpulos, en obtener dinero de esa forma, aprovechándose de gente pobre, con necesidad. ¡Una gran mezquindad!

Los problemas de rendimientos decrecientes de tierras se agravan porque África tiene que alimentar a sus propios habitantes, al irse incrementando su población. Todavía tiene el 65 por ciento de tierra arable del mundo que no ha sido cultivada (debe de ser de sabanas o bosques y, es de esperarse, que sigan así, pues de utilizarse, se invadirían hábitats de la fauna animal tan diversa que existe en ese continente).

Pero por la decreciente agricultura, cada vez importa más alimentos. Actualmente, gasta unos $60,000 millones de dólares anuales (mdd) y se espera que para el 2025, se eleve a unos $110,000 mdd por hábitos de consumo cambiantes, que se incrementan (muy seguramente por la imposición de la engordante comida procesada occidental. Ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.com/2010/08/la-muy-lucrativa-adictiva-engordante-y_01.html).

Muy malo que un país dependa tanto del exterior para alimentarse. Eso sucede con México, que depende muchísimo de importaciones, como la de maíz y otros granos básicos (ver: https://www.jornada.com.mx/noticia/2023/11/12/economia/importa-mexico-mas-de-la-mitad-de-granos-basicos-que-consume-3073).

Sin soberanía alimentaria, cualquier país es muy vulnerable y hasta manipulable políticamente.

Kenia depende en más de una cuarta parte de su Producto Interno Bruto (PIB) de la agricultura, así que es muy preocupante que las tierras estén disminuyendo su rendimiento.

En una reunión sostenida en mayo, para tratar de resolver ese grave problema, se recomendó la vuelta a las prácticas tradicionales de siembra, como usar más estiércol de animales, materia orgánica descompuesta o rotación de cultivos. Es lo que tradicionalmente los campesinos mexicanos han hecho, como el barbecho de las tierras, para mezclar los restos de la siembra anterior con la tierra y que se descompongan, para que la nutran. O el empleo de estiércol, aunque también ya a muchos les han impuesto la idea de que deben de utilizar fertilizantes e igualmente han ido quemando sus tierras, por el exceso de su uso. Aunque aquí, lo que también ha afectado en los últimos años el rendimiento de las siembras o que, incluso, se pierdan, es que como muchas son de temporal, no llueve a tiempo o, cuando llueve, es en exceso y la siembra se estropea. Eso los ha empobrecido todavía más (ver: https://adansalgadoandrade.blogspot.com/2023/01/el-duro-trabajo-en-el-campo-revisitado.html).

En esa reunión, Stephen Muchiri, director ejecutivo de la Federación de Campesinos de África Oriental, señaló que el problema es que “se le trató de dar un enfoque comercial a la agricultura, volverla un negocio para los que hacen fertilizantes y la consecuencia es que nuestras tierras ya se han acidificado y quemado. Debemos de buscar la forma de revertir ese nefasto efecto y que nuestras tierras sean fértiles de nuevo”.

Bridget Mugambe, coordinadora de la Alianza para la Soberanía Alimentaria Africana, recomienda que “ya se dejen de usar tantos dañinos fertilizantes”.

Y tanto fertilizante químico, sólo ha ocasionado que las tierras pierdan sus nutrientes, necesarios para las cosechas. Han dejado de enriquecerla. “Se están perdiendo $4,000 mdd de nutrientes de las tierras cada año”, dijo Josefa Leonel Correia Sacko, comisionada de agricultura de la Unión Africana.

De todos modos, tanto perjudicial fertilizante, como señalé antes, debe de comprarse del exterior. Así que Kenya no sólo depende de ellos de otros países, sino que hasta les compra alimentos, doble dependencia.

Y lo mismo sucede con Zimbabue, que antes producía plenas cosechas y que ahora un 70 por ciento de sus tierras están acidificadas. “El gobierno de ese país quiso incrementar la producción usando fertilizantes, pero el plan falló”.

“Antes, los campesinos sembraban tradicionalmente, usando material orgánico, como estiércol o plantas en descomposición para mejorar las cosechas, dice Wonder Ngezimana, profesor de agronomía de la Universidad Marondera de Zimbabue, citado por Musambi.

Pero todo eso se ha ido perdiendo por las imposiciones con fines de lucro de Occidente.

Sin embargo, hasta granjeros estadounidenses, ya han visto que es mejor la agricultura orgánica, para conservar las tierras, evitar que se quemen (ver: https://www.ers.usda.gov/amber-waves/2023/november/rising-consumer-demand-reshapes-landscape-for-u-s-organic-farmers/).

Les han recomendado ONG’s kenianas a los campesinos que midan la acidez de sus tierras y que usen cal, para disminuirla. Pero Wanjala, el campesino citado antes, dice que “eso es muy caro, y ni vacas tengo ya, por la sequía, para que usara su estiércol. La verdad es que ya no tengo dinero para más gastos. Estoy desesperado, no sé qué hacer”.

Lo que no les importa, en lo más mínimo, a las agroempresas europeas, rusas y arábicas que seguirán con el gran negocio de los fertilizantes químicos, aunque quemen a todas las tierras de sembradío del mundo.

Me pregunto, ¿qué va a comer sus accionistas, cuando esas tierras ya no produzcan absolutamente nada?

 

Contacto: studillac@hotmauil.com

 

 

 

 

miércoles, 2 de marzo de 2022

África, la que más sufre los embates del cambio climático

 

África, la que más sufre los embates del cambio climático

por Adán Salgado Andrade

 

Los daños provocados al clima global, son ya irreversibles. Hemos producido tanto calor, lanzado tanto CO2, metano y otros gases a la atmósfera, que el planeta es como un enorme invernadero, que se calienta día a día, pero no para cultivar, sino para irnos matando lentamente, junto con toda la vida que todavía existe en esta sufrida Tierra (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.com/2021/08/la-crisis-climatica-es-irreversible-y.html).

Tanto daño, evidentemente, no es parejo en todo el mundo. Hay regiones más perjudicadas que otras. Una de ellas, es el continente africano, que alberga unos 1,216 millones de personas, casi el 16% de la población mundial. Sin embargo, es el continente que menos ha contribuido con el calentamiento global, sólo un 4% de las emisiones contaminantes globales. Desgraciadamente, es también uno de los continentes que albergan una amplia biodiversidad, tanto animal, como vegetal.

El IPCC (el panel intergubernamental para el cambio climático, por sus siglas en inglés), actualizó recientemente su informe sobre la crisis climática y señaló que África, está siendo muy perjudicada.

En el artículo de Associated Press, titulado “ONU: África, que ya sufre del calentamiento, empeorará”, firmado por Wanjohi Kabukuru, se expone tal grave problema, indicando cómo el calentamiento global ha incrementado sequías, inundaciones, deshielo de sus glaciares y llevar al borde de la extinción a decenas de especies, sobre todo, animales (ver: https://apnews.com/article/climate-change-impacts-africa-f3ce8833ec7620d4d7fbca014981bf63).

Las fotos que se muestran, son dramáticas. En una de ellas, el hijo de un granjero, trata de alejar a un enjambre de langostas de la cosecha de su padre. Las plagas de voraces langostas, son otro grave efecto del calentamiento (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.com/2020/02/las-temibles-plagas-de-langostas.html).

En otras imágenes, se ven escenas de graves inundaciones, que crearon lagunas que duraron varios días en ser absorbidas por las tierras. Hay gente que va sobre lanchas, para poder cruzarlas. En otras, se ven animales muertos, como jirafas o los chivos de un arriero, que murieron tanto de hambre, así como de sed. Una más, muestra a una mujer escarbando entre los desperdicios de un basurero, rodeada de pájaros, que se alimentan de esos desperdicios. Esta imagen, en particular, muestra el nivel de degradación al que hemos llevado al planeta, pues basureros, falta de vegetación, personas y animales rumiando entre ellos, cada vez identifican más a la “civilización” que hemos alcanzado. ¡Muy triste!

En otra imagen, una mujer sostiene en brazos a su nieto, un niño de unos dos años, esquelético, desnudo, llorando, probablemente por la falta de alimento y de alguna enfermedad. En otra, varias mujeres y niños, rodean con sus envases, a una mujer que les reparte lo que parece que es arroz cocinado. Todas, se ven muy delgadas y famélicas, seguramente de días de no haber ingerido alimento. En otra, una manada de elefantes marcha y al fondo se ve el monte Kilimanjaro, el que está perdiendo rápidamente el glaciar que lo cubre que, se predice, no durará más allá del 2040.

Otra foto, muestra las chimeneas de la planta eléctrica Lethado, en Verreniging, Sudáfrica, que funciona con carbón. Este tipo de instalaciones, son de las más contaminantes para producir electricidad y muy responsables de buena parte de la creciente contaminación que nos está matando.

De por sí, siempre se ha asociado a África, con los problemas que muestran el nivel de degradación que hemos ocasionado. Hambrunas, sequías, deforestación, profunda pobreza, extinción de especies, cacería furtiva, supuestas “guerrillas” que matan y secuestran gente, destrucción ambiental por saqueo de recursos, guerras… y muchas otras cosas.

Pero ahora, esta información, sólo confirma que se le sigue dejando a un lado. Históricamente, no sólo ha sido fuente de recursos naturales, como animales, plantas, metales preciosos e industriales, minerales, diamantes, sino que también lo fue de esclavos, desde el siglo XIV hasta mediados del XVIII.

Y no conformes las corporaciones y los países colonialistas, que han mantenido a ese continente tan marginado y degradado, ahora lo sumen más en la pobreza y la contaminación y destrucción de sus recursos.

“En un continente que sufre ya de altos niveles de pobreza y de inseguridad alimentaria, el IPCC advirtió que pescadores y campesinos sufrirán las consecuencias del cambio climático tanto en sus vidas, así como en sus actividades remunerativas”.

Uno de ellos, Safari Mbuvi, campesino keniano, dice que ha tratado por cuatro años de que sus tierras den algo, pero nada. “Mi papá, solía obtener muchas cosechas de sus tierras, pero ahora, no he cosechado ni siquiera un saco de maíz. Y no soy el único, todos los campesinos de por aquí, lo han perdido todo. No sé qué haremos, pero ya muchos días, nos la pasamos sin comer”.

“La productividad agrícola en África, se ha reducido en un 34%, desde 1961, debido al cambio climático, más que en otras regiones. Por ello, ha crecido la población malnutrida o hambrienta en un 46%, de acuerdo con la FAO (organización para la comida y la agricultura). En el 2020, unos 98 millones de personas, sufrieron hambre y requirieron ayuda humanitaria”.

Y al seguir aumentando la temperatura, como va a suceder, los problemas africanos de degradación de sus recursos, pobreza, hambres, sequías e inundaciones, se agravarán.

“Son las emisiones contaminantes de los países ricos, las que han llevado a la crisis climática que padece África. Las inundaciones, por ejemplo, han afectado más a ese continente”, señala Kabukuru

Y la pobreza reinante, acentúa mucho más los daños producidos, pues la mayoría de los que los padecen, son personas pobres o muy pobres. Sólo piensen en que si viven de sus cosechas y éstas se inundan o sufren severas sequías, no tendrán qué comer. Y como viven en zonas sin drenaje, una inundación, les afectará más, destruyendo sus humildes viviendas. No es lo mismo, por ejemplo, una inundación en Miami, que en Malaui, por ejemplo, para que se vea más claro.

El IPCC predice que para el 2100, “habrán desaparecido más de la mitad de los pájaros y animales que viven en África y que la productividad de lagos y de plantas, declinará entre el 20 y 25%. Los arrecifes costeros, también se afectarán, así como los peces”. Y con la pérdida de biodiversidad, también perdemos, pues irá incidiendo en nuestra existencia, iremos muriendo al ir declinando las especies animales y vegetales (ver: https://adansalgadoandrade.blogspot.com/2019/03/la-perdida-de-biodiversidad-la-perdida.html).

“También, para el 2030, entre 108 y 116 millones de africanos serán afectados por la elevación del nivel del mar y si no se buscan soluciones, 12 ciudades costeras, sufrirán daños superiores a los $65,000 millones de dólares. Por inundaciones y/o sequías, millones de personas han sido desplazadas de sus lugares de origen, entre el 2018 y el 2019”.

Los así llamados “refugiados climáticos”, gente desplazada por sequías, inundaciones, altas temperaturas, megaincendios forestales, crecen por todo el planeta (ver: https://adansalgadoandrade.blogspot.com/2019/01/los-refugiados-climaticos.html).

Así que eso sucede en África. No les bastó a los países que la ocuparon por la fuerza, la saquearon y lo siguen haciendo, todo el daño ocasionado, en nombre del capitalismo salvaje.

No, y si se convierte en un enorme desierto yermo, lleno de basura y cadáveres, ni modo. Son los riesgos de esta destructiva “civilización”.

 

Contacto: studillac@hotmail.com