viernes, 10 de diciembre de 2021

Cuatro niños murieron sucesivamente por gen mutado y su madre fue acusada de asesinato

 

Cuatro niños murieron sucesivamente por gen mutado y su madre fue acusada de asesinato

Por Adán Salgado Andrade

 

Hay historias de la vida real, verdaderamente increíbles, como si fueran argumentos de thrillers hollywoodenses.

Una que expone el artículo de Wired, titulado “4 niños muertos, una madre sentenciada y un misterio genético”, es una de ellas. Firmado por Oscar Schwartz, agrega el subtítulo de “Kathleen Folbigg fue hallada culpable de asesinar a sus bebés. Una científica sospechó que el verdadero culpable era ADN mutante – y se abocó a una incansable búsqueda para probarlo” (ver: https://www.wired.com/story/kathleen-folbigg-sudden-infant-death-mystery/).

Schwartz hace un sumario de cómo Folbigg, una madre amorosa, cada que tenía un nuevo bebé, no pasaba mucho tiempo para que muriera súbitamente estando dormido, en lo que se conoce como síndrome de muerte infantil repentina (SIDS, por sus siglas en inglés). “En el curso de 10 años, cuatro hijos de una familia australiana, habían muerto durmiendo. Pero en el 2003, la madre de los bebés, Kathleen Folbigg, fue acusada de asfixiarlos. La señora de 36 años, en ese entonces, considerada hoy la más prolífica asesina, fue sentenciada a 40 años de prisión”.

Luego, Schwartz, resume la biografía de Folbigg, cuyo padre, un transportista, asesinó a cuchilladas a Kathleen, la madre de ella – la bautizaron con el mismo nombre –, cuando Folbigg tenía sólo 18 meses de nacida. De allí, durante un año, la cuidó una tía. Luego, la enviaron con padres adoptivos en Newcastle, que la golpeaban por cualquier cosa. A los 17 años, dejó la escuela y se mudó con una amiga. Y cuando tenía 20 años, se casó con Craig Folbigg, un hombre amable y sincero. Al medio año de casados, tuvieron a su primer hijo, quien a los 19 días, fue hallado muerto de asfixia por Kathleen. Su siguiente hijo, a los 4 meses, tuvo un evento de asfixia que casi lo mata. Lo sometieron a cuidados intensivos, incluso, Kathleen, renunció a su trabajo, pero fue inútil. Patrick, como se llamó, murió antes de cumplir un año. En 1992, volvieron a tener bebe, esta vez, una hija, a la que llamaron Sarah. También fue hallada por Kathleen muerta, con la piel azulada a los 10 meses y 16 días. Por último, el 7de agosto de 1997, nació Laura, su cuarto bebé. Y ella, aparentemente, estuvo saludable hasta el año, siete meses, que fue hallada muerta sobre el desayunador.

Un detective, Bernard Ryan, comenzó a sospechar de Kathleen. Además, la incriminaron unos diarios escritos por ella, en los que se comparaba al “monstruo” de su padre y de que ella llevaba la maldición y se sentía culpable de la muerte de sus cuatro hijos. Uno de tales diarios fue hallado por Craig, quien, sin haber entendido que Kathleen escribía metafóricamente, se apresuró a llevarlo a la policía, “pues era un lado de su esposa que no conocía”.

Sin embargo, quien sí comprendió la metáfora, fue Carola Vinuesa, brillante genetista, quien ha descubierto genes defectuosos, causantes de problemas de salud, como los tres que mutaron, que ocasionaron la muerte de cuatro infantes de una familia de Macedonia. “El caso era muy similar. Y era tan raro que ella estimó una probabilidad de 1 en 64,000 de que afectara a cuatro hermanos”, anota Schwartz.

Como dije, comprendió la metáfora, pues ella misma, cuando sus dos hijas adolescentes, eran niñas, un día que acudió a un doctor, para que revisara a una de ellas, que padecía cólicos, el “pediatra”, le dijo, tontamente, que era porque su “madre era muy nerviosa”. “Eso, no era entender que, debido a mi trabajo, a veces, no podía cuidar todo lo que quisiera a mis niñas”.

Por ello, cuando un abogado de Kathleen la invitó a que participara en el caso de los niños muertos, Vinuesa accedió gustosa para poner su sapiencia científica, al servicio de una mujer acusada injustamente de las muertes de sus cuatro hijos. Además, el padre de Vinuesa, un español, “siempre se destacó por ser recto en su trabajo como inspector del tesoro español, luego de la muerte de Franco, quien siempre buscó que se redistribuyera la riqueza entre todos los españoles”.

Y, durante dos años, se puso en acción y a investigar y a mover a cuanto experto y científico conocía, todos ellos, eminencias en mutaciones genéticas.

A Kathleen, le tomaron una muestra de saliva y de su paladar. Cuando hicieron las pruebas, hallaron un gen, el CALM2, cuya mutación era responsable de repentina falla al miocardio.

Ya, la misma Kathleen, había comentado que, cuando era niña, una vez que nadaba, casi se ahoga porque perdió el aire y una súbita debilidad se apoderó de ella. Ese gen, provoca que el corazón palpite más rápido, lo que puede ocasionar mareos y hasta la muerte. Es una condición conocida como síndrome QT.

Vinuesa y sus colaboradores, correctamente asumieron que el CALM2 habría sido heredado en sus hijos y habrían sido los causantes de repentinas fallas cardiacas que les provocaron la muerte por asfixia. Se hizo un estudio genético de los infantes fallecidos, de muestras sanguíneas que les tomaron al nacer, y Vinuesa y sus colaboradores, hallaron esa mutación del CALM2, en Sarah y Laura

Sin embargo, dada la opinión pública, que ya había asumido que Kathleen era una asesina, fiscales y jueces, no estaban dispuestos a aceptar tan fácil esa explicación. Y armaron su propio equipo de “investigadores”, quienes se confrontaron con los hallazgos de Vinuesa.

Como le dijeron que eso eran sólo suposiciones de ella, Vinuesa se apresuró a agilizar la investigación de los genes defectuosos, junto con sus colaboradores y otros expertos. Y en noviembre del 2020, su investigación fue publicada por la prestigiada Sociedad Europea de Cardiología.

Ya, teniendo esa publicación, para que los “investigadores” se percataran de que las fallas cardiacas (QT) provocadas por el CALM2 eran un hecho, incluso, en bebés, volvió Vinuesa, junto con los abogados de Kathleen, a desafiar al establishment legal de Australia.

A pesar de ello, el oficial judicial encargado de decidir si se tomaba en cuenta ese testimonio científico en el caso de la acusada, dijo simplemente que “prefiero la experiencia de nuestros científicos”.

Fue un duro golpe para Vinuesa y para Kathleen, quien tenía esperanza en todo lo que había hecho su, ya, amiga.

Sin embargo, Vinuesa, nada conforme, ha recurrido hasta al gobernador de New South Wales.

La petición para que se revise todo el caso, está pendiente en la oficina del procurador de ese estado, el señor Mark Spearman.

“He ido a visitar a Kathleen y me admira su tranquilidad. Dice que ya no espera nada y que, en todo caso, cuando salga, quiere estudiar para abogada, para ayudar a tanta pobre mujer que ha sido acusada de asesinar a sus hijos, cuando que, en realidad, ellos han muerto por causas naturales”.

Vinuesa se irá a trabajar como investigadora en un instituto en Inglaterra.

Pero sí ha servido su trabajo. Cuando recién metieron a prisión a Kathleen, la tuvieron que aislar, pues las otras internas, varias veces, la golpearon por considerarla “una asesina de bebés”. “Ahora ya no, Carola, ahora ya me consideran inocente, gracias a lo que has hecho por mí”.

Pues ya es ganancia para Kathleen, una inocente víctima de una probabilidad de una sesenta y cuatro milésima de que uno de sus genes defectuosos, para su desgracia, se haya pasado a sus cuatro hijos y los haya matado.

Podríamos decir que fue víctima de genes y lugares equivocados.

 

Contacto: studillac@hotmail.com

 

 

 

    

 

 

 

miércoles, 8 de diciembre de 2021

En cualquier momento se aplicará unilateralmente la geoingeniería

 

En cualquier momento se aplicará unilateralmente la geoingeniería

Por Adán Salgado Andrade

 

El calentamiento global, provocado por el irracional capitalismo salvaje, es ya irreversible y sus desastrosos efectos ya se sienten en todo el planeta e irán empeorando con el paso del tiempo (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.com/2021/08/la-crisis-climatica-es-irreversible-y.html).

La única solución real para evitar que empeorara tal calentamiento, sería dejar de producir y hacer casi todo lo que realizamos. Las fábricas, tendrían que cerrar; la agricultura de monocultivos, suspenderse; la producción de carne, sobre todo, roja, cesarse; tendrían que dejarse de usar vehículos de combustión interna – el cambio por eléctricos, tampoco ayuda, pues contaminan indirectamente, al elevar la depredadora y sucia extracción de litio, cobalto y grafito, materiales necesarios para fabricar baterías, las que no se reciclan o muy poco –; no empelar energías fósiles, como petróleo, gas natural o fracking; suprimir las megaminas; prohibir las guerras… y otras contaminantes, depredadoras actividades.

Joe Biden, el actual presidente de Estados Unidos, por ejemplo, ha autorizado a que se exploten más depósitos de energías fósiles en tierras federales, que las que el mismísimo Donald Trump – un ávido negacionista del calentamiento global – permitiera, lo que hace ver a éste “como un defensor del medio ambiente. Biden aprobó que se perforaran 336 nuevos pozos por mes, durante el 2021, lo que supera en 40% los que aprobara Trump” (ver: https://gizmodo.com/joe-biden-is-making-donald-trump-look-like-an-environme-1848168642).

Nada más para que se vea la hipocresía de Biden, quien se ha comprometido a que Estados Unidos reducirá sus emisiones contaminantes considerablemente. Pero pueden más los buenos negocios que la “consciencia ambiental”.

Así que, como todas las actividades contaminantes se seguirán realizando y el planeta, se seguirá calentando, ahora, algunos “científicos”, han propuesto que la geoingeniería, o sea, la manipulación climática por el hombre, es la “única solución”. Por supuesto, es un grave error que manipulando el clima, en lugar de eliminar los factores que agravan el calentamiento, se halle un “beneficio”. Pero es una loca idea que cada vez más “científicos” de varios países manejan. Y eso consistiría en “opacar” el sol, como expone el artículo de Wired, titulado “¿Piensa que el cambio climático es un desastre? Espere a la geoingeniería”, firmado por Matt Simon, quien agrega que “Alguien planea hackear la atmósfera. Así que necesitamos urgentemente más investigaciones sobre las consecuencias que eso tendría, dice la científica climática Kate Ricke” (ver: https://www.wired.com/story/think-climate-change-is-messy-wait-until-geoengineering/).

Simon inicia comentando que si alguien quisiera colorear la estratósfera, la que está entre 9 y 50 kilómetros de altura, podría hacerlo. “Podría hacerla rosa o verde. Sólo tendría que rociar algún colorante y los vientos estratosféricos, lo dispersarían alrededor del planeta. Luego de un año, perdería su tono y los cielos azules, volverían a verse. Es la idea detrás del concepto de geoingeniería solar, conocida como inyección de aerosol estratosférica, sólo que en lugar de un pigmento, los ingenieros rociarían un sulfato, que reflejaría algo de la radiación solar al espacio, en un intento por enfriar al planeta. Es lo mismo que sucede cuando un volcán hace erupción, que sus cenizas bloquean al sol. Y si se hace en un solo sitio, afectaría todo el planeta, como afirma la científica climática Kate Ricke, quien estudia cómo se relacionan geoingeniería, el comportamiento humano y la economía, en el Instituto de Oceanografía Scripps”.

Ricke está segura que algún país, pronto, tomará una decisión unilateral de rociar algunas partículas, lo que afectaría no sólo sus cielos, sino los de todo el planeta. Como el método para hacerlo sería muy barato, “la verdad es que me sorprende que no lo hayan hecho aún y por eso, urge que se investigue más al respecto”, dice Ricke.

“Sólo se requeriría una flotilla de aviones, quizá decenas o cientos de ellos y que esparcieran aerosoles. Bastaría con hacerlo en una parte y los vientos de la estratósfera, harían el resto. Por eso, no se podría hacer geoingeniería de ese tipo en un solo lado. Y es algo que notaríamos en los cielos, que se verían más blancos. Pero el problema con esas partículas, es que son dañinas a la salud, son del tipo de las que emiten nuestras plantas de energía de carbón. Y el otro problema adicional, es que esas partículas, en cierto momento, se irían concentrando en los polos y cayendo a tierra, lo que provocaría más graves consecuencias, además de las que ya se tienen con el calentamiento”, continúa explicando Ricke, en entrevista con Simon.

El problema es que, como señalé arriba, cualquier país con los medios, podría poner a volar esos aviones y rociar las mencionadas partículas bloqueadoras, las que estarían activas unos dos años, pero en cuanto fueran perdiendo altura, caerían a tierra firme o al mar, produciendo contaminación adicional a la que ya se tiene. Se “soluciona” un problema, pero se agrava otro. “Lo que más me preocupa es el daño que se ocasionaría a los polos terrestres, pues son los sitios en donde se concentrarían y caerían la mayoría de tales partículas”, señala Ricke.

Su temor, no es infundado. Ya, China, de los primeros depredadores y contaminadores, junto con Estados Unidos, manipula el clima. Por ejemplo, hace poco, durante la celebración, el primero de julio del 2021, de los cien años de la fundación del Partido Comunista, el dictador Xi Jinping, ordenó que se bombardearan las nubes con yoduro de plata en días previos, para que en el de la celebración, no lloviera y el cielo “estuviera muy soleado”. Y es una nefasta práctica que han hecho los chinos desde el 2008, “habiendo gastado más de 1,300 millones de dólares en la modificación de las lluvias (ver: https://www.zmescience.com/ecology/china-modified-the-weather-for-a-political-celebration/).

Y ya la nefasta, explotadora empresa Amazon, con sus servidores, se ha puesto a las órdenes de los inconscientes “científicos” que estudian los efectos que tendría aplicar “soluciones” geoingenieriles, para disminuir el calentamiento. “Gracias a la simulación que pueden hacerse en sus servidores, el proyecto denominado SilverLining, pretende opacar algo el sol, para reducir el calentamiento y por eso, varios científicos están usando el poder computacional de Amazon, para realizar las complicadas simulaciones requeridas, con tal de revisar que no vaya a ser peor la solución que el mal” (ver: https://gizmodo.com/amazon-is-helping-researchers-study-how-to-dim-the-sun-1848134080).

Justamente es el temor de Ricke, que al hacerlo, opacar el sol, no se haya realizado suficiente investigación, sobre sus negativas consecuencias que, muy seguramente, provocará.

“Además, como las cosechas se acostumbrarían a una luz solar disminuida, si se interrumpiera el opacar al Sol, se les dañaría, pues un repentino cambio de luz, sería contraproducente. Por eso, sería algo que tendría que seguirse haciendo y seguramente se irían incrementando sus efectos colaterales adversos”, agrega Ricke.

Además, dice que mucha de la investigación la hacen “científicos elitistas” de países ricos, a los que, lo que menos interesa, son las consecuencias que tendría esa absurda “solución” en países pobres, como Bangladesh, por ejemplo.

Pero piensa en que el potencial empleo de la geoingeniería, llevaría a la sociedad global a dedicarse, mejor, a reducir realmente la contaminación y la depredación planetaria, “pero si el clima empeora, seguramente algunos países opacarán al Sol, sin haber medido, realmente, las consecuencias”.

La cinta Snowpiercer (Estados Unidos, 2013), dirigida por Bong Joon-ho y estelarizada por Chris Evans, muestra un apocalíptico futuro, en el cual, lo que queda de la humanidad, viaja en un tren que circunnavega al planeta muerto, sin vegetación, ni mares, ni ríos, ni ciudades, pues no queda más que hielo. Eso, por los intentos de enfriarlo, lanzando a la atmósfera partículas que bloquearon la luz solar y nunca se disiparon (ver: https://en.wikipedia.org/wiki/Snowpiercer).

Muy probablemente podría ocurrir algo similar.

De nuevo, estamos ante otro acto de estúpida soberbia humana, que piensa que puede “domesticar” al planeta a satisfacción de sus mezquinas depredadoras y contaminadoras necesidades.

Pero las consecuencias de ese irresponsable actuar, serán peores. Ya se verá.

 

Contacto: studillac@hotmail.com

miércoles, 1 de diciembre de 2021

En Texas, permiten instalar pozos de fracking cerca de zonas muy habitadas

 

En Texas, permiten instalar pozos de fracking cerca de zonas muy habitadas

Por Adán Salgado Andrade

 

El gas natural obtenido mediante el fracking, es invasivo del subsuelo y requiere millones de litros de agua por pozo, la que queda permanentemente contaminada, debido a que se emplean unos cien químicos, para liberar el gas natural, atrapado entre los estratos rocosos de esquisto. Como se rompen esos estratos rocosos, mediante detonaciones, también se generan temblores. E igualmente, se contaminan acuíferos, pues se reinyecta al subsuelo el agua contaminada. Por tanto, su extracción es sumamente depredadora y contaminante, por lo que varios países la han prohibido (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.com/2012/05/el-gas-natural-de-esquisto-el-regreso.html).

Además, provoca efectos en la salud de las personas que viven cerca de los sitios en donde se extrae, pues el agua que beben, obtenida de ríos o acuíferos cercanos, se contamina con químicos cancerígenos. Sin embargo, es lo que menos importa a la hora de conceder derechos de extracción a las empresas que se dedican a esa destructiva actividad, con tal de que el creciente uso y desperdicio energético del planeta se satisfaga (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.com/2010/05/mas-energia-o-mas-desperdicio.html).

Y eso, porque el capitalismo salvaje que nos domina, sobreproduce e incita al consumismo compulsivo, lo que incrementa el uso de materias primas y energéticos para fabricar los millones de mercancías de todo tipo, muchas, innecesarias, que deben de venderse para que ese agónico sistema económico siga subsistiendo (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.com/2018/01/depredacion-ambiental-planetaria-accion.html).

Por supuesto que ninguna de las mencionadas consideraciones ambientales y de salud es considerada en Arlington, Texas, en donde la compañía de energía francesa Total, tiene en explotación varios pozos de fracking, a pesar de estar muy cerca de zonas habitacionales, hospitalarias y escolares, como expone el artículo “A la sombra de sitios de fracking, se incrementan los temores por la salud”, firmado por Cathy Bussewitz y Martha Irvine (ver: https://apnews.com/article/business-health-environment-and-nature-texas-asthma-6e3cea3aa6bf82249315aab7a5b37ff6).

Fotos iniciales muestran a personas latinas y afroestadounidenses viviendo en un barrio popular de Arlington, en donde la citada Total, tiene varios pozos operando y planea perforar tres más, “incluso, a unos cuantos metros de casas, de un hospital y de una estancia escolar”, señalan las reporteras.

El problema es que tales pozos, además de hacer muchos ruidos, emiten exhalaciones, las que “producen enfermedades respiratorias, como asma, además de ciertos tipos de cáncer”. Y la mayoría de los pozos se concentran en las citadas áreas populares, demostrando el poco interés en su bienestar que las autoridades locales tienen para sus habitantes.

El problema es que, aunque los vecinos traten de organizarse para que no se instalen más pozos, “Texas tiene prohibido cualquier interferencia en contra de las empresas energéticas, las que tienen total libertad para establecerse en donde lo deseen, siempre y cuando, haya recursos energéticos”.

Ese sitio, está encima de uno de los depósitos de esquisto más abundantes de Estados Unidos. Desde el 2005, “las compañías de energía descubrieron cómo perforar horizontalmente en los estratos de esquisto (shale), usando técnicas de fractura hidráulica. Con esta tecnología, conocida como fracking, agua y químicos son disparados a gran profundidad en un pozo que se desplaza horizontalmente. Es muy efectivo. Pero el fracking contamina el aire y el agua, lo que daña a personas y al medio ambiente”, señalan las reporteras.

Wanda Vincent, mujer afroestadounidense, que administra un centro de enseñanza para niños, dice que le preocupa que TEP Barnett, subsidiaria de Total, tenga planeado perforar otros tres pozos, uno de ellos, atrás de su centro de enseñanza. “Esos pozos, de por sí, lanzan emanaciones que hasta pican y que dañan la salud de los niños, sobre todo. ¡Imagínese que ahora quieren poner uno atrás del patio de la escuela! Les hemos pedido que los coloquen más lejos, pero no tenemos apoyo, ni de los funcionarios de la empresa, ni de los del ayuntamiento”. Muestran una foto de ella, llorando de impotencia de que no puedan hacer nada, ni ella, ni los vecinos.

No cabe duda que son más importantes los negocios, que la salud ambiental y la de la gente. Y Total insiste, cada que se hacen juntas en que “actúa con todas las medidas de seguridad”. Sin embargo, no quiso conceder una entrevista a las reporteras, seguramente sabiendo todas las sucias cosas que oculta.

Lo irónico del asunto es que, debido a los peligros que conlleva el fracking, en Francia, está prohibido perforar pozos. “Pero eso es simbólico, pues en Francia, no existen reservas de petróleo o gas natural que valgan la pena explotar. Sin embargo, Total,  de las mayores energéticas del mundo, perfora en 27 países. Ese gas, lo licuifica, lo embarca, lo vende y lo vuelve nuevamente gas cuando llega a su destino”.

Claro, a contaminar y dañar la salud fuera de sus países. Eso lo hace, por ejemplo, Canadá, que ha invadido a México con sus megamineras, las que son, igualmente, muy contaminantes y depredadoras, mientras en Canadá, todo es protección ambiental (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.com/2013/05/los-destructivos-irreversibles-efectos.html).

“Arlington, es una colonia extractiva de Francia, y nos han cargado el daño ambiental y humano”, citan a Ranjana Bhandari, directora de Liveable Arlington (Un Arlington vivible), que es el grupo que se opone a los planes de Total.

Como ya se mencionó, la gente está indefensa ante las leyes tejanas, que permiten, casi sin obstáculos, que una empresa energética perfore pozos a su antojo, en zonas en donde haya depósitos de esquisto. “Y si la rechazan, pasado un año, puede volver a aplicar y es casi seguro que se le conceda el permiso”, señalan Bussewitz e Irvine.

El resto de los estados que permiten la explotación de fracking, han impuesto distancias mínimas de las zonas habitadas, para que se perforen pozos. Por ejemplo, California, exige un mínimo de 960 metros. Colorado, ha establecido 600 metros. “Pero en Arlington, pueden hacerlo a 90 metros. La gente siente las vibraciones de cuando el gas es rebombeado por las tuberías, además de que aspiran las emanaciones tóxicas”.

Una madre dice que le gustaría enfrentar a las autoridades francesas y decirles todo el daño que está ocasionando su empresa. “Les preguntaría que ¿si dejarían que alguien fuera a su jardín trasero y que perforara un pozo, sabiendo que su esposa y sus hijos juegan allí?” Tiene mucha razón, pues los planeados pozos estarían, prácticamente, a unos cuantos metros de donde vive.

A pesar de que Total dice cumplir, como señalé, con “total seguridad en sus instalaciones, la calidad del aire de Arlington, excede los niveles de contaminación permitidos de ozono, establecidos por la EPA (agencia medioambiental de Estados Unidos). En el 2012, en la cúspide de la actividad del fracking, los índices de asma entre escolares del condado de Tarrant eran 19 a 25% mayores que la media estatal. Los pozos, emiten gases que crean ozono, el cual incrementa el asma, ocasiona bronquitis, enfisema o dolor de pecho, irritación de la garganta y reducción de la capacidad pulmonar, especialmente en niños y adultos mayores. En tanto que las estaciones de rebombeo, emiten 39 químicos carcinógenos, entre los que están benceno, formaldehido, además de metano, que es un potente gas que encierra el calor planetario, de acuerdo con un estudio hecho por la Universidad de Albania”.

Lo irónico es que la empresa, antes de establecerse, preguntó, casa por casa, si la gente tenía derechos sobre sus terrenos (que fueran los dueños), y a los que sí, les propusieron entregarles “bonificaciones”. Una pareja que las aceptó, recibe la bicoca de $15 o $20 dólares “unas cuantas veces al año”. ¡Vaya cinismo de esa empresa, la que debe de ganar cientos de millones de dólares anuales.

Pero una iglesia local, dice que “sí se beneficia bastante y que gracias a las cuotas que el entrega Total, puede hacer sus obras de caridad”. Claro, hace “obras de caridad” a cambio de la salud ambiental y de los vecinos.

No cabe duda que en todos lados existe gente inconsciente, que puede ser comprada, sin importar las consecuencias de su irresponsable actuar.

Otra residente de la zona, Gloria Allen, se queja de las emanaciones, “picantes, como a huevo podrido”. Dice que deberían de haberles avisado cuando hicieron esos pozos. Tras dos años de vivir en la zona, ya le fue diagnosticado asma. “Este no es un lugar ni para mi familia, ni para mí. Me está volviendo loca y me voy a mudar pronto”.

Y el problema es que los pozos de fracking seguirán creciendo, pues “sigue al alza la demanda de gas natural, pensando que es más limpio que otras energías, lo cual, es falso”.

Otro muy fundado temor entre los vecinos, es que haya un estallido por gases acumulados, como el metano. Y eso, porque ya se han reportado fugas. “Una terminal exportadora de gas natural líquido, ubicada en Port Arthur, fue multada recientemente, por descuidos en la seguridad, cuando cientos de barriles de gas natural líquido, escaparon de entre grietas de la tubería, se vaporizaron y soltaron 825,000 pies cúbicos (23,361 m3) de gas a la atmósfera”.

¡Imaginen el daño ambiental que se provocó!

Claro, pero se les multa a esas empresas y ya, que sigan dañando el ambiente con sus tóxicas actividades.

Recientemente, en la inútil COP26, se estableció que las energías fósiles, debían de suprimirse, si no se quería exceder el calentamiento global a más de 1.5º C para el 2050. Pero empresas como Total y otras, están expandiendo sus operaciones para seguir extrayendo ese gas, que también es contaminante y contribuye al calentamiento global.

Es claro que entre sus planes, no está mantener esa temperatura máxima, ni si la gente se enferma con sus contaminantes actividades, ni si se daña al medio ambiente.

A ver qué harán cuando sus altos ejecutivos se comiencen a asar y asfixiar por las altas temperaturas que, muy pronto, estaremos sufriendo todos.

 

Contacto: studillac@hotmail.com