jueves, 19 de octubre de 2023

Inglesa sobrevivió a ataque de elefante

 

Inglesa sobrevivió a ataque de elefante

Por Adán Salgado Andrade

 

Los turistas de los países, digamos, ricos, andan siempre en busca de emociones, de hallar el mundo profundo. Realizan viajes turísticos extremos, con tal de sentir la adrenalina, cada que salen a algún país exótico o en búsqueda de experiencias fuera de lo normal. Y muchas veces, hasta mueren en el intento (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.com/2019/06/el-mortal-turismo-extremo.html).

Conocí, por ejemplo, a una chica inglesa, Karen, novia de mi hermano, que en el año de 1998, fue a la India, con una amiga. Como se iban a lo barato, para no gastar tanto dinero (de a mochilazo, como se dice coloquialmente), se hospedaron en Nueva Delhi en un muy económico hostal. Compraban también allí su comida, que consistía en arroz, frijoles y carne de cerdo. Un día Karen, para su sorpresa y asco, vio que los cerdos que mataban para cocinarlos, se alimentaban de los excrementos que salían de los baños de los huéspedes; ellos, eran el “drenaje”. De allí, comprendió porqué se estaba enfermando bastante del estómago, a grado tal que le dio una paratifoidea que casi la mata (cuando regresó a México, mi hermano gastó mucho en todos los medicamentos y antibióticos que le compró para que se repusiera).

Los ricos, sobre todo, por tanto dinero y aburrición que tienen, son muy dados a buscar esas extremas aventuras. Eso sucedió con un millonario pakistaní y su hijo, quienes murieron en la implosión de un submarino, el Titan, que los iba a conducir a los restos del Titanic. Ese submarino, hecho con pobres estándares, fue aplastado por las enormes presiones del mar, mucho antes de haber alcanzado los mencionados restos. Pagaron 250,000 dólares cada uno solamente para irse a morir (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.com/2023/07/los-mortales-viajes-extremos-de-los.html).

Y un buen ejemplo de la búsqueda del exotismo, lo brinda el artículo de The Guardian, titulado “El elefante sobre el que estaba paseando, me tiró y luego me pasó encima su cuerpo. Todos mis huesos se quebraron al mismo tiempo”, firmado por Elle Hunt. En la nota, expone la increíble experiencia de Gemma Jones, “y su viaje de ensueño, que la dejó con la clavícula, costillas y pelvis aplastados, lo que, de todos modos, cambió su vida por algo mejor. Luego de veinte años, ella recuerda el ataque, que comenzó con un terrible alarido de dolor” (ver: https://www.theguardian.com/lifeandstyle/2023/oct/17/the-elephant-i-was-riding-threw-me-then-rolled-over-me-like-a-steamroller-all-my-bones-broke-at-once).

Su experiencia es similar a la de muchas personas que en viajes turísticos han sufrido ataques de animales que se ofrecen como seguras “atracciones”, pero que, de repente, se asustan y eso despierta sus instintos violentos. En el 2022, por ejemplo, una chica de, entonces, 17 años, Addison Bethea, fue atacada por un tiburón, en las costas de Florida, cuando buceaba con esnorquel. Su pierna quedó tan dañada, que los doctores prefirieron amputársela hasta debajo de la rodilla y colocarle una prótesis (ver: https://www.theguardian.com/lifeandstyle/2023/aug/29/at-17-a-shark-attack-cost-me-my-leg-a-year-later-im-back-in-the-water-where-i-almost-died).

En el caso de la inglesa Gemma Jones, fue durante un viaje que realizó a Tailandia, en octubre del 2002, cuando tenía ella 24 años, la edad de la búsqueda de emociones fuertes. Jones se embarcó con dos amigas en un viaje de quince meses por el sureste de Asia, Australia y Nueva Zelanda. Justo lo más exótico sería en Tailandia, en donde parte del tour era pasear sobre un elefante. “Eso quería, antes de ir a Bangkok, aunque ya estaba algo tensa por el viaje, en el que nos habíamos encontrado con sanguijuelas, arañas del tamaño de mi cabeza y otros inconvenientes, pero no quería irme del campo en Tailandia, sin pasear en un elefante”, dice Jones.

Les llevaron unos elefantes los mahout (guías), “enormes, nunca había visto uno tan alto y pesado, casi cuatro metros de alto y más de 5,400 kilogramos de peso. Lo primero que me dio mala espina fue la dificultad para subirlo, pues fue usando una simple tabla, de la que casi caigo. Luego, ya encima, no podía ver ni el suelo, ni al guía. Mi amiga Yvette iba detrás de mí”.

De todos modos, venció sus reticencias y continuó con la aventura y el paseo sobre el enorme paquidermo. Aunque no se sentía segura, más, cuando el animal se detuvo abruptamente dos veces. “Vi los espantados ojos del guía, el que corrió. En ese momento, el elefante se inclinó hacia delante y caímos mi amiga y yo. Fue cuando comenzó a gruñir, nunca había escuchado gruñir a un elefante. Lo que siguió, lo recuerdo vagamente. Vi a mi amiga correr, no podía hacer nada por mí, de todos modos. Me agarró el elefante con su trompa dos veces, arrojándome al suelo con fuerza. Luego, el enfurecido animal, cuando estaba yo tirada en el suelo, se acostó y se puso a rodar sobre mí varias veces. De inmediato, escuché el crujido de todos mis huesos rotos. No sentí dolor en ese instante, pensé que estaba muerta o que me iba a morir. A la fecha, me pregunto porqué no morí. Pienso que fue porque el suelo estaba lleno de hojas y hierba seca, los que amortiguaron el aplastamiento, pero, de todos modos, fue una muy traumática experiencia y tuve mucha suerte”, relata Jones.

La amiga, Yvette (un pseudónimo, pues se avergüenza, como ella misma confiesa, de que en lugar de ayudar a su amiga antes de que el elefante la atacara, simplemente corrió por su propia vida), vio lo que pasó, a la distancia, y también se maravilla de que Jones no hubiera muerto, pues el elefante “se meció varias veces sobre ella”.

Luego supieron que el elefante no era de los de ese sitio, sino que lo habían tomado “prestado” de otro y de otros domadores y quizá por eso se espantó. Por esos años, eran muy comunes y hasta “inocente” diversión los viajes sobre los lomos de elefantes, pero ahora ya están más controlados, por los incidentes que han ocurrido.

Cuando el elefante huyó corriendo del lugar, el mahout y varias personas se reunieron para auxiliar a Jones, a la que creían muerta. “Me jalaron y lo primero que experimenté fue un brutal dolor en todo mi cuerpo, que me hizo pegar un terrible alarido. Entonces, ya sentí que moriría”, continúa Jones su dramática experiencia.

De inmediato fue conducida a un hospital en Chiang Mai, “a más de una hora de camino por auto, en una montañosa sendera, que le hizo sufrir más, gritando de dolor todo el tiempo, por las sacudidas”.

Aún así, en pocas semanas, Jones, gracias a su fuerza de voluntad, ya estaba de pie, tomando terapias de rehabilitación, aunque fuertemente sedada con morfina. “A los cinco años, en el 2007, regresé a Tailandia y hasta me puse a acariciar y a alimentar elefantes en un santuario, como parte de mis esfuerzos para superar ese traumático evento”.

Dice que su vida ha cambiado mucho para bien. Como en el caso de Addison Bethea, la chica atacada por un tiburón, que regresó al año, a bucear, al mismo sitio, diciendo que “los tiburones no tienen la culpa, atacan a veces por instinto y somos los humanos los que invadimos su hábitat”. Ella, ya hasta se casó y está embarazada, muy contenta.

Jones, actualmente de 45 años, trabaja con pacientes en clínicas privadas y públicas, especializándose en cuidado paliativo, manejo del dolor y psico-oncología (para enfermos de cáncer). “Aunque no se enfoca tanto con terapia enfocada a traumatismos, se acerca bastante a su propia experiencia”. Dice que el “trauma, te hace revivir un evento, pero si sabes cómo manejarlo, lo vas superando”.

Comenta que le ayudó mucho practicar yoga para superar el trauma. “No siento ya dolor por el encuentro con el elefante, ni me quedaron cicatrices, sólo una clavícula algo desviada. Lo mejor es que cambió mi vida para bien ese encuentro. Aprendí mucho de mí misma. Sé que puedo sobrevivir, sé que puedes sufrir, puedes aguantar el dolor sola y hasta se te puede salir de control. Pero, al final, está bien, aprendes”.

Qué bueno que Jones aprendió muchas cosas de un desafortunado evento que la pudo matar.

Lo que sí es que no creo que se anime otra vez a viajar en el lomo de un elefante que, de repente, se puede espantar.

 

Contacto: sdtudillac@hotmail.com

lunes, 16 de octubre de 2023

El drama palestino bajo el yugo judío

 

El drama palestino bajo el yugo judío

Por Adán Salgado Andrade

 

Desde que en 1948 fue dividida lo que era Palestina, para la creación del enclave neocolonial llamado “Israel”, los sufrimientos de los palestinos comenzaron. Una vez formado el “estado” judío, apoyado por Estados Unidos e Inglaterra, aquél comenzó una serie de guerras expansionistas, con las cuales se anexó los Altos del Golán, durante la llamada Guerra de los Seis Días, cuando también prepotentemente ocupó la Franja de Gaza, así como la península del Sinaí, perteneciente a Egipto (ver: https://en.wikipedia.org/wiki/History_of_Israel_(1948%E2%80%93present).

Como señalé, sin el apoyo militar de Estados Unidos (que hasta le ha permitido desarrollar artefactos nucleares), no habría sido posible tal expansión, sobre todo si se hubiera formado una alianza de todos los países árabes, sus enemigos naturales.

Una vez conseguida su estabilidad, digamos, durante las pasadas décadas, Israel sistemáticamente ha estado atacando a los palestinos, con tal de irles arrebatando su territorio, además de sus recursos (hay un gran acuífero en Gaza, del que se sirve Israel, además de que posee grandes reservas de petróleo).

Como siempre ha habido una resistencia palestina, varios sectores de Gaza están rodeados de altos muros, con tal de mantenerlos separados y que no afecten la “seguridad” de los judíos. Los palestinos viven en modernos campos de concentración, en una especie de apartheid establecido por tales judíos (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.com/2012/04/el-holocausto-palestino-manos-de-israel.html).

Son despojados de sus casas, de sus tierras de labor, de todo, les roban por cualquier justificación, que porque no son sus propiedades, que muestren las escrituras (muchas, son tierras agrícolas que les han pertenecido por décadas, heredadas de sus antepasados) o son invadidas por violentos “colonos”, con el apoyo total de las “autoridades”.

También por absurdas justificaciones de que los militares judíos las emplearán como campos de tiros, se las arrebatan. Y los impotentes palestinos recurren a las “autoridades” judías, pero no es más que un engaño, pues éstas siempre fallan a favor de los invasores (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.com/2022/08/israel-expulsa-palestinos-de-sus.html).

Siendo un país de apenas 21,640 kilómetros cuadrados (equivalentes a un cuadrado de 147 km por lado), con una población de casi 9.2 millones de habitantes (lo que da una densidad de población de 425 habitantes por kilómetro cuadrado), tienen una gran necesidad de expandirse, a costa de irles robando tierras a los palestinos.

Construyen los judíos autopistas que pasan entre asentamientos palestinos ocupados, sin importarles que los dividan a éstos, con tal de que los conductores judíos puedan viajar libremente por todo el país, además de que es una manera de aislar a la resistencia palestina (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.com/2020/12/israel-construye-autopistas-para-que.html).

Los bombardeos a Gaza son frecuentes por cualquier “justificación”, los que han dejado a cientos de palestinos asesinados y decenas de construcciones destruidas, las que fueron hechas con mucho trabajo por esos empobrecidos palestinos (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.com/2021/08/ataques-judios-gaza-han-dejado-miles-de.html).

En febrero del 2023, tomó lugar uno de tantos bombardeos judíos a la franja de Gaza, como desmesurada respuesta a un ataque de militantes de Gaza con cohetes, que no ocasionó daño alguno. Ese ataque mató a 11 palestinos e hirió a cien (ver: https://www.theguardian.com/world/2023/feb/23/rockets-fired-from-gaza-towards-israel-hours-after-deadly-raid-on-west-bank-city).

En abril, hubo otro bombardeo, ordenado por el nefasto Benjamín Netanyahu, con tal de “combatir al terrorismo palestino” (ver: https://apnews.com/article/israel-lebanon-palestinian-jerusalem-alaqsa-hezbollah-19aabd8b5eeb9f972db0c35468a047eb).

En julio del 2023, otro injustificado bombardeo, en Cisjordania, dejó a doce palestinos asesinados y a miles de personas abandonando sus hogares por temor a morir despedazados por los bombardeos (ver: https://apnews.com/article/israel-palestinians-jenin-west-bank-militants-gaza-strip-2aa6352e798a671d26331ca57ce3a565).

Recientemente hasta redadas hicieron soldados judíos, allanando hogares en las madrugadas y deteniendo arbitrariamente a jóvenes por sus supuestos “lazos” con “terroristas” (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.com/2023/01/soldados-judios-hacen-redadas-en-casas.html).

Y los supremacistas colonos, también atacan a los palestinos, como hicieron en Turmusaya, ubicada en Cisjordania, el 30 de junio del 2023, que más de cien hicieron una violenta incursión, quemando autos y dañando severamente casas de palestinos-estadounidenses acomodados que viven allí (ver: https://www.youtube.com/watch?v=Y0wGwfM69-g).

Y han sido varios los ataques por parte de esos locos que quieren apoderarse a como sea de tierras y casas palestinas, alentados por las “autoridades” (ver: https://www.france24.com/es/medio-oriente/20230621-colonos-jud%C3%ADos-atacan-aldeas-palestinas-tras-la-muerte-de-cuatro-israel%C3%ADes-en-cisjordania).

Esos ataques se han recrudecido bajo el mandato del corrupto, fascista Benjamín Netanyahu, quien hasta ha tratado de modificar al sistema judicial judío, con tal de ejercer el poder dictatorialmente. El historiador inglés de ascendencia judía Simon Schama (1945) ha urgido a los judíos ingleses a condenar “el horrible desvío de Israel hacia la ultraderecha” (ver: https://www.theguardian.com/world/2023/mar/05/simon-schama-uk-jews-condemn-israel-far-right-violence-palestinians).

Ha sido estupendo el actual conflicto para Netanyahu, quien además de estar acusado de corrupción, como señalé, está llevando a un endurecimiento de la ultraderecha, lo que está generando la referida violencia, tanto de los bombardeos y los ataques de colonos previos, alentados por ese tipo y su ministro de defensa el igualmente fascista Yoav Gallant, quien ha dicho que están luchando “contra animales a los que hay que exterminar” y que igualmente ha alentado los ataques de los colonos a palestinos. El analista de The Guardian Simon Tisdall dice que Netanyahu tendría que renunciar pues ha empeorado las cosas con su nefasta forma de gobernar, recrudeciendo violencia y muertes (ver: https://www.theguardian.com/commentisfree/2023/oct/09/war-netanyahu-liability-must-go-israel-palestine-hamas).

Y el analista Rajan Menon, dice que la matanza tanto de judíos, así como de palestinos, es “indefensible” (ver: https://www.theguardian.com/commentisfree/2023/oct/12/israel-hamas-war-gaza-civilian-deaths).

Todo lo anterior permitirá comprender porqué se dio el ataque de Hamas (grupo que se formó a finales de 1987, durante la primera intifada palestina), que aunque ocasionó varios muertos, palidece ante las tantas mencionadas incursiones judías a Gaza y Cisjordania. Lo que sí, es que fue sospechosamente espectacular, pues a pesar de tanta supuesta alta vigilancia con tecnología de punta, por parte de Israel, pudieron los militantes de Hamas lanzar tan repentino y mortífero ataque, en el que fueron asesinados y secuestrados varios judíos, a los que mantienen como rehenes.

Sin embargo, durante una marcha de judíos en Israel, se exigió que “Netanyahu y toda su gente regresen a casa porque han abandonado a los residentes del sur y no están interesados en las vidas de quienes viven allí, están obsesionados con la pequeña política”. Netanyahu no parece interesado en salvar a los rehenes (ver: https://www.jornada.com.mx/2023/10/15/politica/005n2pol).

Como señalé, Netanyahu está aprovechando el conflicto perfectamente para que juicios en su contra por corrupción y su intento de endurecer el sistema judicial, pasen desapercibidos.

Ya en muchos países, como en Inglaterra, hay marchas exigiendo un freno a la masacre, que ya es un desastre humanitario (ver: https://www.jornada.com.mx/2023/10/15/politica/005n1pol).

Estados Unidos, como siempre, con su usual ayuda militar a Israel, ha condenado el ataque a Hamas, pero no lo que ha hecho sistemáticamente aquél país a los palestinos, una actitud vergonzosa e hipócrita. En 75 años, Estados Unidos destinó casi 160 mil millones de dólares en asistencia a Israel y dos tercios han sido de ayuda militar. Y en este momento, ya envió dos portaviones, para “apoyar” a Israel, en caso de ser necesario, pero con toda la maquinaria miliar judía es innecesario tal “apoyo” (ver:  https://www.jornada.com.mx/2023/10/15/politica/005n1pol).

Y claro que esa “asistencia militar” es un súper negocio de las fábricas de armas a las que compra arsenal bélico Estados Unidos para darlo a los judíos.

Las guerras, finalmente, son necesarias para que se vendan armas, las que sólo así pueden usarse. Por eso, sigue interminable la guerra Ucrania-Rusia (que en estos momentos de la masacre a los palestinos, está siendo olvidada). No sólo armas, sino energéticos, alimentos y otras cosas suben de precio gracias a las guerras, así que, contrario a la lógica de que debería de haber una paz duradera son imprescindibles (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.com/2022/03/la-muy-lucrativa-y-oportuna-invasion.html).

Si esto fue o no planeado hasta por los mismos sionistas (así como los sospechosos ataques a las Torres Gemelas en septiembre del 2001, se atribuyen a la ultraderecha estadounidense para justificar las invasiones de Afganistán e Irak ), con tal de justificar la masacre, quizá lo sabremos años después.

Pero sus brutales efectos se están sintiendo ya. Y hasta sería una perfecta justificación para que Israel, por la fuerza, confisque más territorio a una reducida Gaza, con lo que lograría mediante el tratamiento de shock lo que quiso hacer durante años. Es una doctrina que plantea que se requieren eventos extremos para lograr soluciones radicales, como bien expone Naomi Klein en su libro The Shock Doctrine  (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.com/2009/03/la-muy-oportuna-descomposicion-del.html).

Hamas mismo fue creado con fondos de Israel, como sugiere Mehdi Hasan, un comunicador inglés-estadounidense, que sostiene que “no es una teoría conspiracionista”. Dice Hasan que el general judío Yitzhak Segev “buscó el financiamiento de Hamas (acrónimo de Movimiento de Resistencia Islámica, en árabe), viéndolo como un ‘contrapeso’ para el movimiento secular de la Organización para la Liberación de Palestina y el partido Fatah, liderado por Yasser Arafat (1929-2004), quien justamente se refería a Hamas como ‘la criatura de Israel’” (ver: https://www.tbsnews.net/hamas-israel-war/how-israel-went-helping-create-hamas-bombing-it-718378).

Yasser Arafat tuvo gran influencia en la lucha para liberar Palestina y hacerla un estado independiente (que no le conviene a Israel por los fuertes intereses económicos y territoriales), pero no lo logró debido a su súbita muerte (que muchos atribuyen a un posible envenenamiento. Ver: https://en.wikipedia.org/wiki/Death_of_Yasser_Arafat).

Así que Hamas, Al Qaeda, el Estado Islámico… son los Frankensteins que han creado esos países, para defender sus intereses, mediante “condenables” actos “terroristas”, muy oportunos para imponer sus mezquinos intereses. Así como Osama bin Laden (1957-2011) alguna vez estuvo financiado por la CIA para derrocar en 1989 al gobierno de Afganistán, apoyado por la entonces URSS y luego llevó a cabo los referidos ataques del 11 de septiembre del 2001 a las Torres Gemelas. Bin Laden era parte de los mujaedines, que estaban financiados por Estados Unidos para derrocar al gobierno prosoviético afgano (ver: https://en.wikipedia.org/wiki/Soviet%E2%80%93Afghan_War).

Quizá por eso se refiera con tanto odio el nefasto Netanyahu a Hamas, pues fue su creación, como sugiere Hasan.

Así que por la defensa de mezquinos intereses políticos y económicos, seguirá el drama humano palestino. Veremos las desgarradoras fotos de niños o niñas, adolescentes, jóvenes, adultos mayores… muertos o heridos, sus casas reducidas a escombros, calles destruidas, así como escuelas, mercados, ¡hospitales!...

Netanyahu, el monstruo, ya declaró que la venganza será dura y no descansará hasta “desaparecer a Hamas”.

Quiere ver sangre, como la quieren ver también los judíos de ultraderecha, a los que el drama palestino ni siquiera les provocará un ligero escozor en la cabeza.

“¡Que se mueran todos esos animales!”, han de corear, junto con Netanyahu!.

 

Contacto: studillac@hotmail.com