miércoles, 29 de abril de 2026

El minado de metales de tierras raras por Myanmar, está contaminando al río Mekong

 

El minado de metales de tierras raras por Myanmar, está contaminando al río Mekong

Por Adán Salgado Andrade

 

 

Los golpistas de Myanmar derrocaron a la legítima presidenta Aung Suu Kyi (Rangoon, 1945) el primero de febrero del 2020. Esos cobardes militares, que no soportaron que en las elecciones del 2020, ella hubiera ganado nuevamente, temerosos de quedar a un lado, como el simple ejército que debería de defender a su pueblo, no asesinarlo, pretextaron “fraude electoral”, que ni siquiera se demostró, para allanar el poder con un golpe militar, en el cual, arrestaron a Suu Kyi y a todo el cuerpo parlamentario, ostentándose, como ya habían hecho durante décadas, de nuevo en el poder (ver: https://adansalgadoandrade.blogspot.com/2021/02/en-myanmar-los-golpistas-estan.html).

Desde entonces, la represión ha sido brutal, secuestran gente, queman casas, escuelas y matan a todos los que se opongan, incluso a manifestantes pacíficos (ver: https://adansalgadoandrade.blogspot.com/2022/09/los-golpistas-de-myanmar-atacaron-una.html).

Y no sólo eso, sino que como ese país tiene vastos depósitos de metales de tierras raras, usados en toda la industria eléctrica (autos eléctricos, baterías, paneles solares…) y la electrónica (celulares, pantallas, laptops, computadoras, sensores…), obliga incluso a gente que tiene la desgracia de vivir en donde haya ese tipo de metales, de que o se van o los asesina, si se rehúsan. Y otra víctima de ese terrorismo golpista es el brutal daño ambiental, pues se mina a esos metales, en medio de espesas selvas, que es en donde abundan, talando y destruyendo enormes áreas para que sean minados sin problemas (ver: https://adansalgadoandrade.blogspot.com/2022/08/los-golpistas-de-myanmar-matan-gente-y.html).

Y su principal cliente es China, país que es el que tiene la mayor infraestructura para industrializar esos metales y que se apliquen a equipos eléctricos y electrónicos. Por eso, China está del lado de los golpistas y nunca los ha censurado. Claro, porque China también es una dictadura, a cargo de Xi Jinping (1953), quien impone su autoritaria voluntad en todo. Incluso, ya advirtió que por las buenas o por las malas, Taiwán volverá a formar parte de “una sola China” (ver: https://adansalgadoandrade.blogspot.com/2021/11/el-dictador-chino-xi-jinping-incrementa.html).

Pero tanta saña hacia la gente y hacia el medio ambiente por los golpistas no se queda sólo en Myanmar, sino que contamina tierras y ríos. Particularmente el Mekong y sus tributarios están sufriendo una fuerte contaminación. Ese río, comienza en China y se extiende por 5,000 kilómetros, pasando por Myanmar, Laos, Tailandia, Vietnam y Camboya, para luego ir a descargar sus aguas al mar. Pero justo cuando pasa por Myanmar, recibe toda la contaminación producida por el minado, en condiciones bastante precarias y contaminantes, de los citados metales de tierras raras.

Justo es lo que aborda el artículo de Associated Press, titulado “El minado de los metales de tierras raras está envenenando los tributarios del Río Mekong, amenazando a la así llamada ‘cocina del mundo’”, firmado por los reporteros Anton L. Delgado y Aniruddha Ghosal, en donde refieren cómo, no sólo el río se está envenenando y quedando sin vida, sino todas las afectaciones que la gente que se sirve de sus aguas, como campesinos, por ejemplo, está ocasionando el envenenamiento del río con diversos tóxicos, tales como metales pesados, arsénico y otros peligrosos químicos usados en el minado de los citados metales (ver: https://apnews.com/article/rare-toxin-asia-food-energy-rivers-997fe49779594e002211352a019c1381).

Abre el artículo un documental explicativo en donde Delgado comenta que el río pasa por seis países, los mencionados, y que de él dependen 70 millones de personas. De hecho, las aguas se ven de color café, como lodosas. China no protesta, pues está corriente arriba de donde los golpistas de Myanmar arrojan todos sus venenos que usan para el minado, pero el resto de los países, ya presentan ciertas afectaciones.

En otra parte del documental, un pescador muestra los pocos peces que ahora obtiene, además de que “no está seguro que se los quieran comprar”. Y una mujer, Sangrawee Suwweerakarn, vicepresidenta de la fundación ambiental Rompothi Foundation die que si la contaminación continúa “la gente tendrá que emigrar a las ciudades, pues aquí ya no podrá ejercer sus labores agrícolas”.

Y es que de ese río dependen campesinos que riegan sus sembradíos de arroz, de chile, de cebollas y otros, con sus aguas, además de que emplean su agua para beber.

Como dije, China ni se inmuta,. De por sí, ese país, que piensa que puede crecer ilimitadamente en un planeta con recursos finitos, no se toca el corazón para llevar su depredación y contaminación a otros países, como en África, en donde en República del Congo, en una zona natural protegida, explota minas de oro que han ido contaminando ríos y tierras aledañas a esas depredadoras minas, ocasionando severos, irreversibles daños a flora y fauna del sitio, además de alterar la vida de los habitantes del lugar (ver: https://adansalgadoandrade.blogspot.com/2024/12/china-mina-oro-en-zona-natural.html).

El artículo comienza haciendo mención del citado pescador, Sukhai Yana, de 75 años, quien apenas si saca unos cuantos peces y, como señalé, temeroso de que pueda o no venderlos, “pues la gente está preocupada de la contaminación del río Mekong y sus tributarios”.

Y ese hombre, que toda su vida se ha dedicado a la pesca, será difícil que halle otra ocupación, o hasta imposible.

Como ven, los mezquinos intereses del capitalismo salvaje, impuestos en todo el mundo, hasta en China, por supuesto (a pesar de que se diga socialista), ponen en primer lugar al dinero, a las ganancias, por sobre medio ambiente, fauna, flora y humanos, por supuesto.

La destrucción de los recursos naturales empobrece aún más a las sociedades que de por sí son pobres. Vean, como a este pobre pescador, ya le destruyeron los chinos, indirectamente, su medio de vida, el envenenamiento del río de donde él sacaba sus peces. ¡Ah, pero presumen los chinos de que tienen autos eléctricos para “proteger al medio ambiente”. ¡Miserables mentirosos! Si realmente quisieran conservar al medio ambiente, pararían de hacer tanta porquería que fabrican en demasía, así, como todos los países y empresas que nada más depredan y destruyen en nombre de la “civilización” (tanto sobreproducen que empresas estrellas como BYD, la de los autos eléctricos, bajó un 55 por ciento sus ganancias, con respeto al mismo periodo del año pasado. Ver: https://jornada.com.mx/2026/04/29/economia/019n3eco).  .

Imaginen cómo debieron de estar esos sitios hace unos dos mil años. Seguramente eran el paraíso total, pura vida, fauna y flora saludables. Pero no, en nombre de la tal “civilización”, ¡hay que destruirlo todo!

Dicen los reporteros que “el Mekong ha sufrido presiones desde hace mucho, desde contaminación con plásticos, presas que producen electricidad aguas arriba, hasta minado de arena que devora sus orillas. Pero los expertos coinciden en que la contaminación producida por las minas podría amenazar su existencia misma”.

Claro, pues si un río se contamina, ya no sirve para nada, por desgracia. Justamente una mina de cobre china, que opera en Zambia, contaminó irreversiblemente al río Kafue cuando el 18 de febrero del 2025, el rompimiento de una mal construida presa de jales (en donde se arrojan todos los desechos que se producen del minado y que contienen metales pesados, arsénico, cianuro, entre otros), provocó un derrame de incalculables consecuencias ambientales a dicho río. Los peces murieron masivamente y gente que usaba sus aguas para riego o acuacultura, ya no lo puede hacer. Lo peor es que el río cruza por toda Zambia y afectó a todo el país, sobre todo, a los que se servían de él para distintas actividades (ver: https://adansalgadoandrade.blogspot.com/2025/03/las-mineras-chinas-siguen-depredando-y.html).

En otro comentario de los reporteros, señalan que “la exposición a metales pesados tales como arsénico, mercurio, plomo y cadmio, eleva los riesgos de cáncer, falla de órganos, y daño al desarrollo de niños y mujeres embarazadas”.

Así es. Por tal motivo, en todo el mundo los casos de cánceres de todo tipo, por tanta contaminación de aire, agua y tierras, así como la analizada en este artículo, se están incrementando. De acuerdo con el Fondo Mundial para la Investigación del Cáncer (World Cancer Research Fund), en el 2022, fueron diagnosticados casi 20 millones de nuevos casos. Imaginen, si eso es cada año, por eso tanta gente muere, a cualquier edad. Si antes eran sólo personas mayores, ahora hasta recién nacidos mueren de cáncer (ver: https://www.wcrf.org/preventing-cancer/cancer-statistics/global-cancer-data-by-country/).

Está afectando la agricultura de Tailandia, que produce arroz, ajo, soya, plátanos, mangos, maíz y otros cultivos. Y ahora, si se comprueba que están contaminados, ya nadie va a comprar lo que produce, lo que empobrecerá más al país.

Tailandia “es uno de los mayores exportadores de arroz, junto con India y Vietnam. Exportó más de $10,000 millones de dólares de arroz y frutas en el 2024, de acuerdo con cifras de comercio que señalan a los Estados Unidos como el mayor importador de su arroz”.

Así que si el desequilibrado mental de Donald Trump (1946) se entera de que ese arroz está contaminado con metales pesados, probablemente ordene que ya nunca se vuelva comprar ese grano de Tailandia.

Como siempre, las autoridades tailandesas nada hacen, “pues no tenemos control de la contaminación”. Y han debido de ser las universidades, las comunidades y gobiernos locales los que han comenzado ya a medir los niveles de contaminación de los tributarios del río, de sus aguas, de sus peces, para medir el grado de envenenamiento que está dejando el minado por Myanmar, que en algunos casos, ya es severo.

La investigadora Warakorn Maneechuket, de la Universidad Naresuan de Tailandia disecta peces y muestra las señales del envenenamiento, “crecimiento anormal de partes del cuerpo, como tumores, escamas descoloridas y coloración inusual de los ojos”.

Lo peor es que esas aguas contaminadas llegan también al mar e incrementan la contaminación que, de por sí, tienen ya los océanos.

¡Nos estamos acabando al planeta y con ello, con las condiciones ambientales que todavía nos permiten seguir viviendo en él! Se está convirtiendo en un mendigo que ya nada puede ofrecernos (ver: https://adansalgadoandrade.blogspot.com/2021/02/al-acabar-con-sus-recursos-estamos.html).

De hecho, otro investigador de esa universidad, Tanapon Phenrat, desarrolló una app para celulares que ayude a identificar peces sospechosos de estar envenenados para que la gente no los consuma. Porque así de grave está la situación.

Lamentablemente, señalan los reporteros, la situación empeorará, pues los “metales de tierras raras también se emplean en la producción de armamento, como misiles, bombarderos, submarinos y muchos más y como todos los países están armándose, Estados Unidos entre ellos, la demanda crecerá y con ella, la contaminación”.

En Myanmar, además, por la guerra entre las guerrillas y los golpistas, las minas se han extendido por muchos sitios, lo que incrementará más aún el envenenamiento de tierras y el agua.

Pero como es un gran negocio, que le ha reportado ganancias a los golpistas por las exportaciones a China de $4,200 millones entre el 2017 y el 2024, seguirán devastando, sin importarles un bledo, selvas y ríos y gente.

Citan los reporteros a Bryan Eyler, del Stimson Center, quien dice que “aunque las guerra en Vietnam y el genocidio del Khmer Rouge, en Camboya, fueron muy destructivos, lo que sucede ahora es peor, es una bomba atómica”.

En efecto, tanta depredación y contaminación hemos hecho al planeta que es como si hubiéramos lanzado varias bombas atómicas.

El nivel de depredación en muchos sitios es ya irreversible.

Como dije, nosotros mismos nos estamos condenando a nuestra extinción.

Y ni los metales de tierras raras que tanto negocian los chinos, nos podrán salvar.

 

Contacto: studillac@hotmail.com