miércoles, 3 de julio de 2024

Google ha incrementado 50% su consumo eléctrico en sólo cinco años por uso de la IA

 

Google ha incrementado 50% su consumo eléctrico en sólo cinco años por uso de la IA

Por Adán Salgado Andrade

 

La así llamada Inteligencia artificial, IA, nombre que se le dio, se ha tratado de mostrar como un ente que piensa por sí mismo. La investigadora Kate Crawford, quien trabaja en Microsoft y además es profesora de la Universidad de California del Sur, dice que “ la IA ni es artificial, ni es inteligente. La IA, está hecha de vastas cantidades de recursos naturales, combustible y trabajo humano. Y no es inteligente en la forma en que lo es un humano. No es capaz de discernir cosas, sin un extensivo entrenamiento humano y tiene una total diferente lógica estadística de cómo el pensamiento se hace. Desde el principio de la IA, en 1956, hemos ocasionado este terrible error, una especie de pecado original de ese campo, pensar que las mentes son como computadoras y viceversa. Asumimos que estas cosas son análogas a la inteligencia humana, algo muy alejado de la realidad” (ver: https://adansalgadoandrade.blogspot.com/2021/04/investigadora-afirma-que-la.html).

En efecto, la IA, debe de entrenarse, alimentándose con imágenes, sonidos, noticias, palabras... es decir con bases de datos para que procese mucho más rápido que los softwares convencionales. A los trabajadores que las “entrenan” les pagan centavos de dólar por hora. Tienen que estar “pegados” todo el día a una computadora para ganar, al mes, si bien les va, unos $280 dólares ($5,090 pesos), además, sin horario y sin hora fija, pues pueden requerirlos las explotadoras empresas que los contratan mañana, tarde o noche (ver: https://adansalgadoandrade.blogspot.com/2023/11/los-trabajadores-que-entrenan-la-ia.html).

Y agreguemos a todos esos inconvenientes, que el intensivo empleo de recursos para que la IA se “entrene” o para que dé los resultados solicitados, requiere de mucha electricidad. Es un supuesto “adelanto” que “esconde un sucio secreto. La carrera para mejorar el funcionamiento con buscadores que empleen IA, requerirá un dramático incremento en poder de cómputo, lo cual llevará a un correspondiente incremento de energía, que las empresas tecnológicas requerirán para hacerlo, con su correspondiente huella de CO2” (ver: https://adansalgadoandrade.blogspot.com/2023/02/la-inteligencia-artificial-incrementara.html).

Un ejemplo de ello, lo da el artículo de The Guardian, titulado “Las emisiones de Google suben casi 50 por ciento en cinco años, debido a la demanda de IA”, firmado por Dan Milmo, quien agrega que “la meta del gigante de la tecnología de reducir la huella de carbono está en riesgo, al crecer el empleo de centros que requieren demasiada energía” (ver: https://www.theguardian.com/technology/article/2024/jul/02/google-ai-emissions).

Abre el artículo una foto de un centro de datos en Dalles, Oregón, del 2012, que ya se veía complicado por todas las tuberías que conducen cables y agua para el enfriamiento, los que consumirán más electricidad, pues el que trabajen esos sistemas, de por sí, necesitan mucha. Ahora, con las exigencias de la IA, que requiere computar millones de datos por segundo, será mayor ese gasto.

Dice Milmo que “la meta de Google de reducir su huella de carbono, está en riesgo al depender más y más de centros de datos hambrientos de electricidad para que funcionen sus nuevos productos basados en la IA. El gigante tecnológico reveló recientemente que sus emisiones contaminantes han aumentado 48 por ciento en los pasados cinco años”.

Y eso que se comprometió hace algún tiempo en que reduciría fuertemente esas emisiones. Como ven son puras promesas las que hacen las empresas, la ganancia es primero y si se contamina el medio ambiente o se depreda el planeta, son “daños colaterales”.

Dice la empresa que tan sólo en el 2023, las emisiones subieron 13 por ciento, lo que significó una cantidad de ¡14.3 millones de toneladas! Brutal que una sola empresa contamine tanto. Pero, como les digo, el aumento de contaminación se traduce en un incremento de ganancias, pues tantos cuestionables avances, al final, sólo tienen como meta obtener más ganancias. Podríamos establecer la razón de que el aumento de la contaminación, ▲C, es directamente proporcional al aumento de la ganancia, ▲G, o sea ▲C=▲G, así de sencillo. Y hasta Google, que pretende ser tan ecológica, tan progresista, cae en eso. Últimamente, incluso, ha despedido a trabajadores que han cuestionado cómo se ha ido alineando con los poderes fácticos, haciendo a un lado su política libertaria. Cuando estuvo el nefasto Trump en la presidencia, Google tuvo que ceder a muchas de las imposiciones de ese loco en el poder (ver: https://adansalgadoandrade.blogspot.com/2020/02/de-como-google-cambio-su-politica.html).

Ahora dice que la meta que tenía de llegar a las cero emisiones para el 2030, “será difícil, es muy ambiciosa. Y desde el 2019, se había propuesto a hacerlo, o sea, sacar del ambiente la misma contaminación que emite. Esto, también, es cuestionable. Se quiere hacer con la llamada “captura de carbón”, un concepto engañoso, pues es imposible capturar los miles de millones de toneladas de CO2 que se emiten cada año. Apenas son toneladas las que se capturan, como si trataran de vaciar el agua de una alberca llenándose, con un gotero (ver: https://adansalgadoandrade.blogspot.com/2022/08/la-falacia-de-la-captura-de-carbon.html).

“La Agencia Internacional de Energía estima que el consumo total de electricidad de los centros de datos podría duplicarse de los niveles del 2022 a los 1,000 TWh (terawatt hora) en el 2026, aproximadamente lo que consume Japón de electricidad al año (y vaya que Japón es un glotón en el consumo eléctrico). Los centros de datos que generan la IA, requerirán el 4.5 por ciento de la electricidad global, de acuerdo con análisis de la firma de investigación Semi Analysis”, agrega Milmo.

Y lo mismo está sucediendo con otras empresas, que en su búsqueda por imponer sus modelos de IA, están rompiendo sus promesas de que emplearán menos energía para reducir su huella de carbono. Una de ellas es Microsoft, que también admitió que no cumplirá. Como dije, antes son las ganancias e imponerse a sus competidores. Lo irónico es que Bill Gates (Estados Unidos, 1955) hace poco decía que la “IA puede ayudar a combatir la crisis climática, pues las grandes empresas tecnológicas quieren emplear energías verdes”. De todos modos, aunque empleen energías verdes, la contaminación seguirá, pues hay combustión en todo, para hacer celdas solares, turbinas de viento, baterías…

Ya he señalado en otras partes, que lo que no se dice es que la sobreproducción (producir más de lo que se puede consumir) impuesta por el capitalismo salvaje, es la causante de la depredación y contaminación que han ocasionado la catástrofe climática que ya nos agobia. Si no se regula o acaba con ella, nuestros problemas ambientales empeorarán.

Agrega Milmo que el consumo de agua, como refrigerante, será otro insumo usado en demasía, pues un estudio estima que la IA requeriría 6,600 millones de metros cúbicos (para los sistemas de enfriamiento) para el 2027, casi dos tercios del consumo anual de Inglaterra (ver: https://arxiv.org/abs/2304.03271).

En un mundo en donde justo recursos como el agua son cada vez más escasos o la producción de electricidad, es contaminante y depredadora, es absurdo que para satisfacer las egoístas, lucradoras ambiciones de un puñado de empresas, se permita que sigan dañando al planeta a su antojo.

Así que, como ven, no es tan inteligente emplear a la así llamada “Inteligencia Artificial”.

Sí que somos estúpidos naturales.

 

Contacto: studillac@hotmail.com

 

martes, 2 de julio de 2024

El depredador y contaminante fracking

 

El depredador y contaminante fracking

Por Adán Salgado Andrade

 

El fracking, apócope de hydraulic fracture (fractura hidráulica), es un método para obtener otro energético fósil, el metano, un gas que tiene ochenta veces más poder que el CO2 para atrapar el calor del Sol y el que generamos, lo que contribuye con creces a la catástrofe ambiental que estamos viviendo.

No sólo en su consecuencia al ambiente, sino que su extracción misma, mediante el fracking, es sumamente contaminante y depredadora. En los mantos de esquisto, que contienen dicho gas, se perforan pozos verticales de dos kilómetros o más, por los que se meten tuberías. Luego, tuberías horizontales perforadas, se conectan a esas verticales, se aplican cargas explosivas, que se hacen estallar, fracturando los estratos de piedra. Después, se introducen cientos de miles de metros cúbicos de agua, con varias sustancias químicas (que la dejan contaminada permanentemente y que se reinyecta al subsuelo, lo que ocasiona que se contaminen los acuíferos y que se generen temblores moderados), lo que libera el gas. Muy contaminante e invasivo proceso el fracking. Por eso, muchos países lo han prohibido.

Para desgracia de mucha gente que vivía en zonas tranquilas, la llegada de esas compañías que comenzaron a invadir sus tierras y a perforar, ha sido brutal el cambio.

Uno de tantos es el matrimonio de Don Schreiber y su esposa Jane, quienes, al jubilarse, adquirieron un rancho, para pasar allí sus últimos años, rodeados de paz y tranquilidad.

Pero llegaron las perforadoras y ahora su vida se ha convertido en un infierno, del cual dio testimonio la periodista Rebecca Solnit, de The Guardian, en un artículo titulado “Vi, de primera mano, qué tanto el fracking destruye a la tierra”, agregando, como subtítulo que “Hemos estado haciendo decisiones de corto plazo sobre nuestro planeta por mucho tiempo. Las consecuencias son terribles e insostenibles” (ver: https://www.theguardian.com/commentisfree/article/2024/jun/30/fracking-destroys-earth-new-mexico).

Comienza narrando cómo viajaban de noche en un viejo autobús amarillo escolar, pues Don, de unos “setenta y tantos”, la llevó, en medio de una fuerte tormenta, a visitar unas antiguas ruinas del pueblo Navajo y también para que Solnit viera cómo han surgido tantos pozos de fracking. Ellos compraron ese rancho en 1999, buscando, como dije, paz y tranquilidad, paseando en caballo, haciéndolo sustentable. “Pero descubrimos que teníamos los derechos de la tierra en la superficie, no del subsuelo, así que de eso se aprovecharon esas empresas y ahora han llenado esto de tuberías, caminos, camiones pesados… ¡un verdadero caos!”.

Don es ahora un activista duro, totalmente opuesto a esa depredadora actividad, pero, aun así, no ha podido evitar que en esa región, hayan surgido tantos pozos. Su rancho está a 320 kilómetros de Santa Fe, Nuevo México, en la región de San Juan, “gran productora de petróleo y gas natural desde inicios del siglo veinte y también rica en depósitos de esquisto, de donde se extrae metano” (ver: https://en.wikipedia.org/wiki/San_Juan_Basin).

En la tierra de Don, hay unos 122 pozos de fracking y en toda la región, alrededor de 20,000. Y a pesar de ser tan contaminante el proceso y el metano, siguen pujantes las empresas, sin importarles que eso está contribuyendo aceleradamente a calentar más al planeta y a incrementar nuestros problemas climáticos. Y eso que Biden, supuestamente, ha estado tratando de incrementar las energías verdes, pero hay muchos estados, como Nuevo Mexico o Texas que hacen caso omiso de los planes de Biden (ver: https://adansalgadoandrade.blogspot.com/2022/08/en-texas-las-gaseras-dejan-escapar.html).

Dice Don que “hasta parece de otro mundo ver tanto desierto, tantas plantas desérticas, con pozos que se levantan por aquí y por allá, tomando millones de metros cúbicos de agua de acuíferos y otras fuentes y contaminándola permanentemente”. El agua es escasa y muy preciada en estos sitios, señala Solnit.

Las corporaciones ocasionan daños, no sólo al realizar el fracking, sino cuando abandonan los pozos, pues no se responsabilizan de la destrucción ocasionada. Dejan caminos por todas partes que, cuando llueve, se vuelven lodosas rutas y el agua empleada, como señalé, queda envenenada de por vida y se almacena en el subsuelo. “Las ganancias son de corto plazo, pero los daños, son de largo plazo. La región es una de las más contaminadas de Estados Unidos por metano”, agrega Solnit.

Las mencionadas ruinas, le hicieron reflexionar a Solnit que han durado unos diez mil años, quizá, y que las tierras de ese sitio, han servido para sembrar y alimentar a tanta gente, “pero, ahora, el fracking, va a destruir todo eso, que había durado tanto”.

Compara con lo que se está haciendo en Alemania, de diezmar un bosque, y destruir tierras agrarias, con tal de obtener un “puñado de carbón”. “Las ganancias se esfumarán y su utilidad durará poco, pero esas tierras, que estuvieron allí por tanto tiempo, fueron destruidas en pocos años”.

Agrega que “nadie se beneficiará en 50 o 500 años del metano extraído en estos pozos, pero el daño será inmenso, de lo que había durado tanto. Las ganancias son de corto plazo y el daño es permanente”.

Dice que ya se están usando cada vez más y más las energías verdes “y hasta son más baratas”.

Pero, por ejemplo, los autos eléctricos, fomentarán más el extractivismo (la explotación de minas para obtener litio, cobalto, grafito o metales de tierras raras, para sus baterías) y el empleo de electricidad a nivel global se incrementará mucho más. Y el fabricar millones, como ya se hace, implicará más contaminación, por la combustión resultante (ver: https://adansalgadoandrade.blogspot.com/2023/06/cada-vez-es-mas-evidente-que-los-autos.html).

Desgraciadamente, nadie, ni ella, mencionan que no se trata de hallar más energías, aunque sean verdes, sino que si continuamos con este sistema capitalista de depredadora y contaminante sobreproducción, no habrá energía que alcance. Por ejemplo, el arribo de la inteligencia artificial, requerirá mucha más electricidad para los complicados procesos que realiza (ver: https://adansalgadoandrade.blogspot.com/2023/02/la-inteligencia-artificial-incrementara.html).

Pero, mientras tanto, los pobres Don y Jane, que ansiaban una futura vida galopando en sus caballos, en medio del desierto, y sembrando cactus, ahora tienen que evadir tuberías y pozos de fracking. Terrible giro.

 

Contacto: studillac@hotmail.com

 

 

lunes, 1 de julio de 2024

Phoenix creó un grupo de trabajadores que rescatan a gente del extremo calor

 

Phoenix creó un grupo de trabajadores que rescatan a gente del extremo calor

Por Adán Salgado Andrade

 

El calor extremo que la catástrofe climática que estamos viviendo (cortesía del capitalismo salvaje y su imposición de la contaminante y depredadora sobreproducción), es un problema de salud pública, sobre todo, para los grupos de personas más vulnerables, como los adultos mayores, niños, indigentes o enfermos, cuyos males se agravan por las altas temperaturas. Pero cualquier persona, por muy saludable que esté, si se expone al calor extremo, sin la debida protección, puede sufrir un golpe de calor y hasta morir. El rango de temperatura que podemos soportar sin problemas, está entre 14º y 22º C. En ese intervalo, nuestra temperatura corporal normal es de 37º C, pero si la temperatura sube a más de 25º C, nuestro cuerpo suda, para mantener los 37º. Pero si el aire es húmedo, no podemos sudar tan fácilmente y si sudamos demasiado, con temperaturas mayores a 30º C, perdemos mucha agua. En un día caluroso, se pierde alrededor de un litro por hora, por el sudor. Tenemos alrededor de 40 litros de agua en promedio, así que si sudamos mucho, nos deshidratamos. Al perder cinco litros, la fatiga y el mareo, comienzan.

Con diez litros menos, el oído y la visión se alteran y quizá la persona sufra un desmayo, condición que se conoce como estrés de calor. En una situación así, ni siquiera tomar mucha agua ayuda. Al subir la temperatura del cuerpo, éste trata de enfriarse bombeando más y más sangre a los vasos capilares bajo la piel. El corazón late más rápido, el pecho presiona y el pulso se eleva. Al perder el cuerpo agua, la sangre se espesa y es más difícil que circule. Cuando la temperatura corporal llega a 40º C o más, el metabolismo bajará a nivel de sobrevivencia, como medida de emergencia para deshacerse del calor excesivo. Eventualmente, los órganos vitales no podrán resistir y el sistema neurológico comienza a colapsarse. A 40.5º C, el cuerpo está en serios problemas. El cerebro se hincha, ocasionando alucinaciones y convulsiones. Las pupilas se dilatan y se fijan. El cuerpo ya no suda y la piel se siente caliente y seca al toque. En ese punto, si la temperatura corporal no es bajada de inmediato, mediante medidas urgentes, tales como cubrirlo de hielo o sumergirlo en agua fría, la persona puede morir por golpe de calor (ver: https://adansalgadoandrade.blogspot.com/2019/10/el-toxico-y-mortal-calentamiento-global.html).

Phoenix es una de las ciudades más calientes de Estados Unidos, pudiendo alcanzar los 46.1º C en el verano. El asfalto es tan caliente, que si se cae en él, sin ropa, se pueden sufrir quemaduras de tercer grado. Los vehículos se calientan demasiado, incluso los nuevos. Los aviones no pueden despegar, pues el aire caliente es tan ligero, que no les da sustentación. Y las personas más vulnerables, mueren. Cada año se registran cientos de muertes por golpes de calor.

Por eso, la ciudad creó, en el 2022, un grupo de trabajadores que se dedican a ayudar a gente en problemas, evitando que mueran. La reportera Camille Bromley, del portal digital Wired, platicó con uno de esos trabajadores, y escribió el artículo titulado “Yo te salvaré del calor”, agregando como subtítulo que “La gente de Phoenix se freirá este verano. La ciudad tiene trabajadores para evitarlo” (ver: https://www.wired.com/story/i-will-save-you-from-the-heat/).

Dice Bromley que el calor ya es lo que mata a más gente globalmente, que huracanes, inundaciones o terremotos. “Este verano, más de 1,500 millones de personas, han pasado un día en la vida con temperaturas que amenazan la vida, de más de 40º C. En Phoenix, Arizona, en donde casi 400 personas murieron por calor en el 2023, la cuestión no es de si morirán, sino cuántas. Y eso lo puede evitar un grupo pequeño de trabajadores que recorren la ciudad, llamado la Oficina de Respuesta para la Mitigación del Calor (HRMO, por sus siglas en inglés). Uno de tales trabajadores, comenta qué es salir a diario con temperaturas de 43º C”.

Platica que siempre está tomando electrolitos, todos los días, las 24 horas, y que trata de aclimatarse en el otoño, que es cuando no hace tanto calor. “Siempre pregunto a la gente si toma agua y me dicen que están bien, que no tienen sed, pero les digo que deben de tomar, que no es de que tengan o no. Si dejan de sudar o comienzan a sentir mareos, deben de ir a donde tenemos aire acondicionado, para que se enfríen. Están abiertos de mayo a septiembre. Y seguimos agregando nuevos centros de hidratación y de aire acondicionado, basados en donde más se requieren”.

Dice que toma poco café y que siempre trata de estar en donde se requiera. Está al pendiente de las llamadas al 911, pues son las que avisan de que alguien esté en problemas. Trabajan muy de cerca con el aeropuerto y las comunicaciones, para estar siempre atentos a lo que suceda, de alguien que se encuentre en peligro.

También señala que ya los centros de aire acondicionado están abiertos toda la noche, “pues antes, cerraban a las 5 o 6 de la tarde y a esa hora, el calor no se acaba. Los indigentes que duermen en el asfalto, todavía sentirán altas temperaturas, así que es mejor que pasen la noche en uno de tales centros.

También tenemos un autobús con aire acondicionado que va por las calles, pues muchas veces, alguien está muy lejos de uno de los centros de enfriamiento y puede morir”.

Dice que plantar árboles es importante, para que se cuente con más sombra, pero “que es una solución que tardará veinte años”. Por lo pronto, deben de enfocarse en medidas más adecuadas e instantáneas.

“Me encanta hacer esto, dar una botella de agua a alguien, pues será la diferencia entre la vida y la muerte. La gente, me lo agradece con lágrimas. Y también, preparar kits contra el calor, con sombreros, bloqueador solar, toallas mojadas, agua y pomada líquida de los labios, pues la sólida, se derrite. O los recojo en mi vehículo y los traslado a la Oficina Para la Atención a Gente sin Hogar. Si pudiéramos lograr que la gente obtuviera más fácilmente una casa, no me necesitarían”.

Así que eso realiza, quien se hace llamar Mama Heat. Quizá sea una mujer, pero qué bueno que realiza una labor tan necesaria.

Mucha gente a la que salvará, por fortuna, no estará entre los muertos por calor, de este año.

 

Contacto: studillac@hotmail.com