jueves, 27 de marzo de 2025

Les comparto mi segundo video

Hola, queridas lectoras y lectores. Les comparto el segundo video que subí a mi canal, sobre los súper poderes que le está dando Donald Trump a Elon Musk, lo que está acabando con distintos organismos y oficinas públicas, como la USAID y otras, con tal de "disminuir" el enorme déficit que tiene EU. Espero que sea de su agrado https://youtu.be/Coh_YXJnBqg?si=ylTeu92dJiQIltmz

lunes, 24 de marzo de 2025

Hola. Inauguro mi canal

 

 Hola, queridas lectoras y lectores. Acabo de iniciar un canal en YouTube en donde trataré temas de toda índole, como hago aquí en mi blog, sean económicos, sociales, ambientales y más. Comencé con el tema del agua, que cada vez es más escasa y necesaria. Sin embargo, se está privatizando, tanto en su distribución, así como en su embotellamiento. ¡SE LUCRA CON ELLA, A PESAR DE QUE ES UN DERECHO HUMANO! Espero que el video sea de su agrado. Es el primero, así que tengan paciencia. Ya iré, espero, mejorando. Gracias  https://youtube.com/@adansalgadoandrade-58?si=5V8WElEIbkjftWpH

 

 

viernes, 21 de marzo de 2025

Joven que se suicidó, pidió que se hiciera una memecoin sobre eso y así fue

 

Joven que se suicidó, pidió que se hiciera una memecoin sobre eso y así fue

Por Adán Salgado Andrade

 

Todo lo que se pueda vender en el capitalismo salvaje, sea para bien (alimentos) o para mal (armas), sea útil (medicinas) o inútil (baratijas chinas), es bienvenido.

Hace unos años, en el 2021, se dio la tendencia de mercantilizar memes convirtiéndolos en supuestas formas de “arte digital”. Les llamaban NFT (Non-fungible tokens).  

Uno muy famoso fue en donde se mostraba a Zoë Roth, a quien en el 2007, su padre le tomó una fotografía, cuando ella tenía cuatro años, sonriendo levemente, frente a un edificio en llamas (el fuego era controlado, con los bomberos permitiendo a los niños del vecindario que tomaran turnos para apagarlo con las mangueras).

Roth se convirtió en “La Chica del Desastre”, uno de los primeros memes del Internet. Le sobreponían letreros que decían “El viejo McDonald tenía una granja…TENÍA” y “Había una araña que ya se fue”. Roth, que ahora tiene 25 años y vive en Carolina del Norte, explica lo que sintió al hacerse viral cuando era niña. “Es como que allí está este meme, esta foto tuya que siempre estará viviendo en el Internet. En cualquier momento que alguien busque tu nombre, eso será lo que aparecerá. Así que siento que estoy reducida a algo. Es frustrante, porque soy una persona muy dinámica, que tiene muchas cosas en mente. Una foto, nunca puede definirte por toda la vida”.

Sí, será “frustrante”, pero Roth recibió £350,000 libras ($9,150,405 pesos) en abril del 2021, por un comprador que ya le puso una firma digital, un NFT, y ahora, todo el que quiera emplear comercialmente ese meme, tendrá que pagar los “derechos”, no de autor, sino de posesión. Dice Roth que con eso pudo costear sus estudios universitarios (ver: https://adansalgadoandrade.blogspot.com/2021/07/los-memes-otra-supuesta-forma-de-arte.html).

Fue una tendencia efímera, pero que ya fue sustituida por las llamadas memecoins, instrumentos inspirados en los memes y en las criptomonedas. Un memecoin es un tipo de criptomoneda inspirada por los mencionados memes o bromas o referencias a la cultura popular. A diferencia de las criptomonedas como el Bitcoin o el Ethereum, que se usan para transacciones, digamos, las memecoins se emplean más por una cuestión de diversión o de un evento social. Son muy riesgosas, pues no son creadas por tecnología sólida o cierta utilidad, sino por tendencias, y su valor es muy volátil, fluctuando, según su demanda, y así como pueden subir mucho de precio, pueden bajar hasta un valor nulo.

De hecho, hay un sitio, Pump.fun (https://pump.fun/board), en donde cualquier persona puede crear memecoins, esperando a hacerse rica. Pero eso depende de qué tan exitosa sea en el corto plazo. Sin embargo, no significa que todos ganen, sólo los que tienen suficientes fondos previos, para elevar de precio artificialmente a las memecoins con más demanda. Llegado cierto momento, las venden, obteniendo una ganancia rápida. Los perdedores son los que las van comprando en el proceso en que van incrementando su valor, esperando ganar mucho dinero, pero no es así. Son un esquema piramidal, también llamado Ponzi, nombrado así por el italiano Charles Ponzi (1882-1949), quien inició esos fraudes en el siglo veinte.

En esos fraudes, las “ganancias” de los primeros inversionistas (generalmente para los que los crean), son pagadas por los que van ingresando, pues no hay negocio que respalde esos engaños.

En México, se les llama pirámides y son muy frecuentes. Le plantean a la gente. “Mira, inviertes tres mil pesos y consigues a cuatro personas, que te den tres mil pesos cada una. Te quedas con la mitad de lo que te den y ellos, consiguen a otros cuatro, que les den tres mil pesos cada uno y también se quedan con la mitad de los que les den…” y así, sigue el engaño. Como ven, siempre habrá un faltante, que van llenando los nuevos que lleguen, hasta que no haya más y es cuando pierden sus tres mil pesos todos.  

Así, justamente, trabajan las memecoins.

Y se han dado casos, incluso, a alto nivel, en que supuestas personalidades crean memecoins, asegurando que los que inviertan en ellas, ganarán mucho dinero. Lo ha hecho recientemente Donald Trump (1946), con su $Trump, la que generó $100 millones de dólares (mdd) en comisiones por traficarla. Llegó a un pico en valor de $14,500 mdd el 19 de enero de este 2025, pero ha perdido dos tercios de su valor. Y quienes pierden, son los últimos inversionistas, los que menos dinero tienen. Pero a ese Primer Delincuente en jefe, no le han hecho absolutamente nada (ver: https://www.reuters.com/markets/currencies/trumps-meme-coin-made-nearly-100-million-trading-fees-small-traders-lost-money-2025-02-03/).

Lo mismo hizo Javier Milei (1970), el nefasto “presidente” argentino con $LIBRA, una estafa internacional, en la que, como siempre, unos cuantos ganaron y la mayoría perdieron. Pero allí sigue también ese otro delincuente (ver: https://www.bbc.com/mundo/articles/cn8y8q35162o).

Sin embargo, el nivel tan obsceno y depravadamente mezquino que ha seguido el curso de las memecoins, con tal de que algunos ganen, aunque sea recurriendo a deleznables eventos, lo narra el artículo del portal Wired, titulado “Una tragedia transmitida en vivo por X, desató un frenesí de una memecoin”, firmado por Joel Khalili, quien nos introduce como subtítulo que “cuando un joven de California transmitió su muerte por X, los negociantes ávidos de ganancias lucraron con una memecoin creada con su imagen” (ver: https://www.wired.com/story/livestreamed-tragedy-x-memecoin-frenzy/).

Inicia Khalili señalando la frase de Arnold Robert Haro, de 23 años, quien, antes de suicidarse, transmitió por su celular sus últimas palabras: “Si muero, espero, compañeros, que conviertan esto en una memecoin”. Eso fue el 21 de febrero de este 2025 en su casa de Madera County. Se transmitió en vivo por X, identificado como @MistaFuccYou y aunque el video ya se removió, se crearon al poco tiempo docenas de volátiles memecoins, las que llegaron a cotizarse hasta en $2.1 mdd, “aunque ya perdieron 96 por ciento de su valor”.

Eso muestra lo que antes comenté, que son simples esquemas Ponzi, que aprovechan un suceso de moda, con muchas vistas, digamos, para crecer en valor. Y cuando pasa el frenesí, bajan a cero, perdiendo los que llegaron al último.

Muchos dijeron que sólo se había cumplido con el deseo de Haro, señala Khalili, pero “varios denunciaron a los negociantes, que lucraron con su muerte. Uno de los comentarios denunció que ‘si estás traficando con esto, eres una mierda’”.

Es cierto, pues, como señalé, es algo perverso, terrible, que se haya negociado con su trágica muerte por suicidio (de hecho, el artículo comienza indicando que si se sabe de alguien que tenga esos problemas, se comunique a un número telefónico que se proporciona, para salvarle la vida), que no se haya respetado el dolor de su familia o amigos.

Se especuló que Haro tenía deudas con otra memecoin y que por eso se había suicidado, pero su familia lo negó, diciendo que el chico “luchaba contra una fuerte depresión”.

Azeem Khan, cofundador de Morph blockchain y capitalista cripto-emprendedor de la firma Foresight Ventures, citado por Khalili, dice que ya se está viendo en los círculos de las memecoins que “sólo las más viles y quebradas ideas son las que ahora se recompensan. Hemos llegado al punto en que la gente espera que Kanye West trate de lanzar una suástica como moneda (en referencia a posteos en los que West había vanagloriado al símbolo nazi). Así de terribles son esas cosas”.

Las memecoins hechas en “honor” de Haro, se crearon y vendieron en la mencionada plataforma Pump.Fun. Troy Gravitt, vocero de Pump.Fun, citado por Khalili, dice que “fue una tragedia, la de Haro, y aunque las memecoins hechas con su imagen, fueron de pobre gusto, no violaron los términos de uso de la plataforma. No hubo contenido asociado con ese token que fuera ilícito o explicito”.  

El frenesí por ganar con las memecoins tiene, incluso, una base psicológica, pues se vuelven sus participantes como ludópatas, que juegan y juegan, aunque no ganen, señala Khalili.

Sí, y lo demuestra el hecho de que en Pump.Fun siguen creciendo las memecoins, la mayoría de las cuales, fracasa y queda sin valor. Sólo las más bizarras, cuando son de desconocidos, como la de Haro, tienen algo de éxito. O las que lanzan las personalidades, como la mencionada de Trump o la de Milei (que, como señalé, ambas fracasaron y sólo algunos ganaron).   

Incluso las criptomonedas obtenidas del depredador y contaminante minado por computadoras, como el Bitcoin, son, de todos modos, inestables, alimentadas simplemente por la especulación (ver: https://adansalgadoandrade.blogspot.com/2023/03/el-colapso-de-las-criptomonedas.html).

Pero seguramente eso no termina con Haro. Habrá otras tragedias que puedan convertirse en memecoins y que, por un rato, puedan dar buenas ganancias a los obscenos especuladores.

Pero para la familia de Haro, que hasta organizó una colecta para reunir fondos para su funeral, el chico era, ante todo un valioso ser humano. “Arnold era un alma brillante, amable y divertida, que trajo luz a todo su alrededor. Tenía cualidad para hacer reír a la gente, dar alegría y ofrecer apoyo incondicional, aun cuando estuviera pasando por momentos difíciles”.

Para los mezquinos, hambreados especuladores, su suicidio sólo fue una oportunidad de tener buenas ganancias.

Así de perverso es este sistema.

Y cada vez es peor.           

 

Contacto: studillac@hotmai.com

martes, 18 de marzo de 2025

En Inglaterra han incrementado los robos a tiendas de conveniencia, muchos, por necesidad

 

En Inglaterra han incrementado los robos a tiendas de conveniencia, muchos, por necesidad

Por Adán Salgado Andrade

 

La carestía, los bajos salarios o el desempleo, han incrementado los índices de pobreza en todo el mundo. Actualmente, 44 por ciento de la población mundial, unos 3,500 millones de personas, son pobres. Pero un 8.5 por ciento, lo son extremadamente, con ingresos de menos de $2.15 dólares (42 pesos) por día (ver: https://www.worldbank.org/en/publication/poverty-prosperity-and-planet).

Por ello es que han surgido formas de sobrevivencia, digamos, peculiares. Una de ellas es el llamado “robo por hambre”, por el cual, personas entran a supermercados a robar comida, su primera y gran necesidad, con tal de comer el día que lo hacen. A pesar de ello, son castigadas con rigor, con penas de 2 a 6 años, según sean las condiciones por las que se dio (el llamado robo “famélico” puede llegar a “perdonarse” con una multa o sin cargos, siempre y cuando se demuestre que fue la primera vez que se hizo, que no hubo engaño y que los objetos robados realmente sirvan para aliviar el hambre. Ver: https://es.wikipedia.org/wiki/Hurto_fam%C3%A9lico#:~:text=El%20hurto%20fam%C3%A9lico%20es%20la%20sustracci%C3%B3n%20de,esta%20figura%20como%20un%20estado%20de%20necesidad).

Pero otros robos son los llamados robos “hormiga”, realizados por los “farderos”, quienes entran a los mencionados supermercados o tiendas de conveniencia (OXXO’s por ejemplo) a robar, no alimentos, pero sí objetos. Tuve una amiga hace muchísimos años que robaba perfumes para vender. Lo hacía en tiendas departamentales, pidiendo que se los mostraran, varios, y aprovechaba para robar alguno. Nunca me explicó muy bien cómo lo hacía (no creo que tomara alguno de los que le ponían en el mostrador), pero vaya si era audaz y temeraria. Y nunca la sorprendieron (dejó de hacerlo justamente porque ya no quiso arriesgarse, como me lo confesó).

Y a pesar de todas las medidas de seguridad de las tiendas, la gente se aventura a seguir robando, los más, por necesidad, pero algunos porque les gustan los retos y porque es una forma de hacerse de cosas caras, como botellas de vino o cigarros.

Esa tendencia también se está dando en Inglaterra, en donde la creciente pobreza está llevando a muchas personas a robar en tiendas. El artículo de The Guardian, titulado “’Son muy descarados’: trabajadores de tiendas enfrentando a farderos, los que rompen récords de estadísticas de robos en Inglaterra”, firmado por Jem Bartholomew, relata el problema, agregando que “trabajadores de tiendas dicen que los robos les cuestan miles, en tanto que los farderos dicen que por culpa del encarecimiento de la vida, se han visto forzados a delinquir” (ver: https://www.theguardian.com/business/2025/mar/04/retail-workers-shoplifters-uk-record-theft-crime).

Inicia Bartholomew con el testimonio de Katherine (no es su nombre real), empleada de un Tesco Express, quien narra con qué descaro mucha gente entra a robar. “Sí, recientemente un hombre entró a la tienda y rompió unas barreras de plástico para robar detergente y suavizante, que metió a una mochila y salió como si nada. Y eso es de todos los días. Y no queremos arriesgarnos a decirles algo, pues vayan a agredirnos, a golpes o con arma blanca. Preferimos dejar que se marchen”.

Bueno, eso, en México, no podría ser tan sencillo, supongo, a menos que el ladrón entrara con pistola y robara cuanto quisiera. Pero que en Inglaterra se les deje ir, así, sin más, indicaría que hay generalizado temor ante la violencia que se incrementa. Los crímenes con cuchillos en Inglaterra son algo común y tienden a incrementarse (ver: https://adansalgadoandrade.blogspot.com/2019/03/el-alarmante-incremento-de-crimenes-con.html).

Aunque los criminales que entran armados a tiendas y supermercados también se han incrementado en ese país (ver: https://adansalgadoandrade.blogspot.com/2023/10/los-robos-super-mercados-y-tiendas-en.html).

Además, la actuación policial, por la reducción de presupuesto, es deficiente, por no decir que pésima. Por tal razón, se han organizado vecinos para crear grupos de vigilancia, a través de redes sociales como WhatsApp, con tal de actuar más rápida y eficazmente (ver: https://adansalgadoandrade.blogspot.com/2023/09/en-poblado-de-inglaterra-decidieron.html).

Indica la Asociación Inglesa de Tiendas, AIT, que esos robos de farderos se han incrementado un 25 por ciento entre el 2023 y 2024, con más de 20 millones de incidentes, “el más alto número, desde que comenzaron a medirse en el 2023. Además del costo, cerca de £2,200 millones de libras ($56,937 millones de pesos), la AIT reportó violencia y abuso contra los trabajadores, con incidentes que sumaron  más de 2,000 diarios”.

“Ladrones robando objetos caros de mostradores, farderos insultando a trabajadores, padres escondiendo artículos en carriolas, adolescentes despreocupados tomando dulces, gente robando vinos en bolsas, son sólo algunos ejemplos de historias que docenas de personas respondieron a una encuesta de The Guardian acerca de sus experiencias con los farderos”.

Lo peor, dice Katherine, de 26 años, es que los dueños de la empresa nada hacen realmente por incrementar la vigilancia y la seguridad de sus trabajadores. “Los funcionarios de la empresa protestan cuando se pierde mercancía, pero no invierten en capacitar a empleados o en colocar seguridad  enfrente de las tiendas. Es muy frustrante”.

Claro, es lo que menos les importa a las empresas, la seguridad de los empleados. Su mayor interés es que sus ganancias se maximicen.

Dice Katherine que en seis meses, se “pierden” unas $3,000 libras ($77,640 pesos) en mercancía robada. “Y muchas veces, nos descuentan esas pérdidas de nuestros sueldos”.

Una injusticia, pues si de por sí perciben salarios reducidos (alrededor de £1,462 libras mensuales, $37,853 pesos), tomando en cuenta que una renta anda en promedio en £1,000 libras, que todavía les descuenten por hurtos ajenos totalmente a su voluntad, es realmente mezquino de las empresas.

Paul, jefe de una tienda de abarrotes, de Perthshire, dice que unas tres veces a la semana se dan robos de botellas de licor. “Recientemente, vimos a una mujer robarse varias botellas, guardarlas en un portafolio y salir de la tienda. Seguramente, las venderá en el mercado negro”.

Como señalé, la mayoría de esos robos son cometidos por necesidad. Es el caso de George (tampoco es su verdadero nombre), citado por Bartholomew. “George tiene 45 años, era electricista y desde hace siete años, dejó de trabajar por problemas mentales. Tiene una pensión de apoyo por discapacidad de £783.78 libras (es el llamado crédito universal, dado a la gente con discapacidades, pero que ya se quiere disminuir, como veremos adelante). De allí, paga una renta de £475 libras, £170 libras por electricidad (es muy cara la electricidad en Inglaterra) y £20 libras de impuestos locales, así que sólo se queda con menos de £120 libras para alimentos. Dice que acudía a un banco de alimentos, pero sólo podía hacerlo una vez cada cuatro semanas, así que era insuficiente porque, además, comparte el cuidado de una hija de diez años con la madre de ésta”.

“La verdad, robo por necesidad, pues mi pensión es muy baja. Sólo comida y ahora robo más que antes, pues con todo tan caro, menos me alcanza con lo que gano. Nada más lo hago cuando se termina mi pensión. Odio hacerlo, de verdad, me aterra que me sorprendan, pero el hambre es hambre. Contra ella, no puedes”, dice el hombre, algo apenado.

Va a un supermercado, paga por una canasta de cosas, pero se esconde algunas en su gabardina. “Sí, tengo una gabardina con grandes bolsillos. No me avorazo, sólo un paquete de salchichones o un paquete de queso, cosas así. Sí, antes, me sentía mal. Pero ahora, es algo que debo de hacer. Todo es más caro como el chocolate, que una barra para mi niña, ya me cuesta el doble. No, así, no se puede vivir”.

Antes señalé que el actual gobierno laborista, encabezado por Keir Starmer (1962) quiere reducir los apoyos por discapacidad. Ah, pero, muy oportunamente, está señalando que Inglaterra debe de incrementar su gasto en defensa, ahora que Estados Unidos, con Donald Trump (1946) a la cabeza, ha decidido disminuir su ayuda militar, a Ucrania, sobre todo. Es decir, pone Starmer por encima de la seguridad social el abultado gasto en armas, pretextando que “invertir más en defensa, incrementará los empleos y la economía” (ver: https://www.theguardian.com/society/2025/mar/10/starmer-decries-worst-of-all-worlds-benefits-systems-ahead-of-deep-cuts).  

Puras argucias sin sentido que sólo incrementarán la pobreza y, en consecuencia, los robos a tiendas y a otros sitios (por ejemplo, los robos de bicicleta son comunes y se han incrementado. Ver: https://www.theguardian.com/uk-news/2023/sep/21/bike-theft-britain-i-showed-the-thief-the-photo-and-said-this-is-my-bike).

Otra mujer a la que entrevistó Bartholomew es Jacqueline (tampoco es su nombre verdadero), una administradora de 57 años, de Surrey (como ven, no hay edad para eso y ni tampoco es un impedimento moral) . Ella, comenzó a robar por puras circunstancias. “Una vez, la caja automática no me cobró un artículo, pues no me lo escaneó bien. Me di cuenta de que era más fácil salirme con él, que llamar a un empleado para que corrigiera el problema. La verdad, me percaté de lo fácil que es robar. “Me robo algún queso, una ensalada, y los pongo en mi bolso. Y no me siento mal, pues todo está muy caro. Nos dan todo al doble y nada más nos dan la mitad del servicio”.

Para otras personas, como Tommy Cooper, un corredor de bolsa pensionado, citado por Bartholomew, es triste ver “cómo se ha transformado la sociedad. La otra vez, observé a un joven que se robó una pizza y un paquete de cervezas de la tienda cooperativa local. Y se salió sin pagar. Le dije a la cajera, pero me contestó que no creía que la policía se interesara. Sin embargo, fue la manera tan relajada en que el hombre lo hizo, lo que me dejó perplejo. Parecía más como un acto de anarquía, como si estuviera viendo a la sociedad revelarse”.

Puede ser, pues, finalmente, cuando uno entra a un supermercado, el tener al alcance tantas cosas, para el que no tiene dinero, casi es una invitación a robarlas.

Y si sale invicto, quien las roba, además de tener algo qué comer para su familia y él ese día, si fue un robo por hambre, será también una forma de desafío a la tienda en cuestión.

En palabras de Carlos Marx (1818-1883), será una victoria del explotado proletariado sobre la explotadora burguesía.  

 

Contacto: studillac@hotmail.com