sábado, 16 de agosto de 2014

La estructura mafiosa de los poderes fácticos



La estructura mafiosa de los poderes fácticos
por Adán Salgado Andrade

En 1954, los periodistas estadounidenses Sid Feder y Joachim Joesten publicaron el libro “The Luciano Story” (La historia de Luciano). Esta obra fue la secuela de otro también muy exitoso libro “Murder Inc.” (Crimen S A, escrito por Feder y Burton Turkus), en donde los autores analizaban la forma en que la mafia operaba en los Estados Unidos, la cual estaba tan bien estructurada, que hasta formó una organización que dichos autores dieron en llamar, irónicamente, la Coalición Nacional del Crimen (National Crime Syndicate) o La comisión, como los capos la bautizaron. Uno de los directores que, justamente, dio pie para la organización de la criminal “coalición”, fue Lucky Luciano, quien pasara a la historia como uno de los gánsteres que desafió a las leyes estadounidenses en muchos rubros, siendo muy difícil su captura, pues siempre la “falta de pruebas” que lo ligaran directamente con sus ilegales actividades, eran la causa de que, durante treinta años, se condujera como un hombre libre por las calles neoyorquinas.
Precisamente su figura llegó a ser tan importante por el control que ejerció dentro del mundo de la criminalidad, ilegales negocios, extorsiones, prostitución… que por ello, Feder y Joesten decidieron escribir una especie de biografía de Luciano, enfatizando su vida como capo, más que la que llevó como un “hombre común”, que no lo fue, como veremos (el libro que analizo es de 1956, publicado por la editorial Popular Library de Nueva York).
Particularmente es interesante el análisis que se hace en el libro de la figura de Luciano, pues muchas de sus tácticas y actividades mafiosas tienen tanta actualidad que, al leer sus páginas, no deja de sorprender la similitud con que los actuales poderes fácticos económico y político, no sólo nacionales, sino planetarios, se conducen, muy al estilo de la Coalición Nacional del Crimen. En nuestros días, los llamados “gobiernos”, no son más que mafias que concentran el poder y que junto con los, igualmente mafiosos, barones del dinero y corporaciones, imponen medidas lesivas para los ciudadanos de un país, pero que son altamente lucrativas para sus intereses y sus mezquinos negocios. No les importa dañar a personas o medio ambiente, con tal de satisfacer a sus anchas sus egoístas pretensiones.
Justo como, en su momento, hiciera Luciano.
Los orígenes de quien sus socios criminales llamaban, con toda razón, “El Jefe” (The Boss), son increíbles. Luciano, nació en 1897 en Italia, en Sicilia, entre montañosa orografía, en la que pululaban la miseria y los bandidos. Ya el capitalismo salvaje y su historia de estragos, tenían sumida en el desempleo y la pobreza (como siempre ha sido), a tres cuartas partes de la población europea (y así sigue estando, no sólo Europa, sino todo el planeta, más ahora, en medio de otra profunda crisis). Italianos, franceses, ingleses, polacos, austriacos… y muchas otras nacionalidades, veían la migración a los Estados Unidos como su única salvación y hacia dicho país se iban, en la búsqueda de una vida mejor, en lugar de la tristeza y sufrimientos que dejaban en su tierra natal. El padre de Luciano, Antonio, un sobreexplotado minero de azufre, decidió hurgar mejor suerte en la tierra prometida. Reunió los ahorros de toda su vida y, cuando Luciano tenía nueve años, a principios de 1907, desembarcaron en Nueva York.
Estados Unidos (EU) atraía no sólo a europeos, sino a muchos otros inmigrantes de todo el mundo, pues debido a su notable crecimiento industrial, había ido desplazando a las industrias locales de otros países, como Inglaterra, por ejemplo, lo que había ido debilitando sus respectivas economías y por tal motivo, el ejército de pobres desempleados había crecido bastante y debido a eso se iban allá, a que el causante de sus problemas, les diera una vida mejor (justo, en estos momentos, el éxodo de centroamericanos y mexicanos, por ejemplo, a EU, debe de comprenderse como una consecuencia de la desindustrialización provocada por el capitalismo salvaje estadounidense, el cual, en su afán expansionista, ha acabado o mermado considerablemente a la industria y economía locales (Irónicamente, en la actualidad, EU también está en proceso de desindustrialización. Ver mi artículo: http://adansalgadoandrade.blogspot.mx/2014/05/decadencia-y-desindustrializacion-de.html).
Sin embargo, no fue un lugar paradisiaco el que hallaron Luciano y su familia en Nueva York, sino una pocilga urbana, en donde en hacinadas vecindades verticales, familias de diez debían de acomodarse en cuartuchos que eran para cuatro personas originalmente y en donde bastaba asomarse a la “ventana” de tal ingente habitación para mirar el otro cuarto, ver a mujeres amamantando o a parejas copulando.  
A pesar de su origen humilde, The Boss logró sortear cuanto obstáculo se interpuso en su criminal camino. Tuvo un muy breve intento de convertirse en respetable ciudadano, cuando entró a trabajar a una fábrica de sombreros, laborando diez horas diarias, seis días a la semana, ganando apenas siete dólares, pero cuando la primera vez que apostó, obtuvo en menos de dos horas $244 dólares, se olvidó de la respetabilidad e inició su carrera gansteril. Luego, a los 14 años, comenzó a distribuir droga para hampones locales. De allí, tuvo un obligado ingreso a la cárcel, que era vital para cualquier hampón que deseara, verdaderamente, graduarse como criminal de las grandes ligas. Y, así, siguiendo con sus “triunfos”, le fueron llegando distintos ilícitos giros. Uno de ellos, la llamada prohibición, una absurda medida para evitar la venta y distribución de bebidas alcohólicas (que se instituyó, entre 1920 y 1933, por los niveles  tan altos de alcoholismo a los que se había llegado en EU) y que al volverse ilegales, constituyeron un excelente negocio para distintos grupos de capos, los que no sólo destilaban bebidas etílicas, sino que lo distribuían en cantinas y cabarets, obviamente que a precios mucho más elevados que si tanto alcohol hubiera sido legal. Justo lo que pasa ahora con las “guerra contra las drogas”, emprendida, principalmente, por EU, como veremos más adelante.
Así, Luciano llegó a acumular una fortuna para su tiempo, llegando a obtener ingresos calculados, conservadoramente hablando, entre 500 mil a un millón de dólares de entonces (entre seis y medio y trece millones en la actualidad) y, lo mejor, ¡sin pagar impuestos, a menos que fuera realmente necesario! The Boss se daba una vida de verdadero rey, viajando en lujosos autos, Cadillacs, sobre todo, viviendo en lujosas suites, en costosos hoteles o edificios ubicados en barrios de prestigio, vistiendo elegantes trajes de lana inglesa de $250 dólares cada uno y camisas de seda de $25 dólares, comiendo en caros restaurantes de comida italiana… ¡ah¡, porque, eso, sí, nunca renegó de su origen italiano y gustó, siempre que podía, de ingerir alimentos italianos.
Es aquí donde comienzan las coincidencias con The Boss y “prestigiosos” personajes de la actualidad (y no precisamente narcotraficantes), quienes se jactan de su “origen humilde o modesto” y alardean que, a pesar de ello, son magnates. Ahí estarían, por ejemplo, un George Soros, un Carlos Slim o un Chris Gardner (en cuya supuesta vida se inspiró la cinta “En busca de la felicidad”).
Y si, además, hablamos de los privilegios de los que gozan estos personajes y los negocios que los han hecho millonarios, es indudable la comparación con Luciano, sobre todo porque evadía impuestos y, en eso, decenas de empresas y de tales millonarios son expertos en hacerlo, pagando muy poco o nada, llegando al cinismo de que ¡se les debe de regresar impuestos! (http://www.jornada.unam.mx/2007/04/23/index.php?section=economia&article=026n1eco).
Hablando de los “logros” de Luciano, Feder y Joesten son bastante agudos, pues presentan todos los ámbitos en los que se desenvolvió The Boss. Justo, uno de ellos, es la inmersión en la política que tuvo Luciano. Señalan aquéllos que “Tómese como un hecho que tanto demócratas, republicanos o independientes, todos eran infiltrados por el criminal inframundo”. Por ejemplo, en una elección “demócrata” local, en el neoyorquino distrito de Tammany, Luciano ejerció y tenía tanta influencia, que logró imponer a uno de sus amigos, Albert C. Marinelli, también de mafiosas actividades. El contendiente, Harry C. Perry fue amenazado por dos matones, quienes llegaron a su despacho días antes de la elección y colocaron sobre su escritorio dos sendas pistolas, amenazándolo con que “Usted tiene esposa e hijos, ¿no? ¿Le gustaría verlos flotando en el río, sólo porque usted quiere ganar? Pues recuerde que Marinelli debe de ganar, ok?”. Al día siguiente, Perry renunció.
Acerca de ello, Feder y Joesten señalan que “Más insidiosa que todo ha sido la corrupción gubernamental. En esto, la Mafia se especializó. Tan terrible y poderosa ha sido la malévola invasión que alcaldes, gobernadores y representantes nacionales han sido involucrados. Las pistas conducen justo a la Avenida Pensilvania, precisamente en la entrada del edificio blanco que se muestra como el símbolo de la Democracia” (subrayado mío).
De hecho, fue gracias a una especie de cónclave gansteril, el cual se decidió por dar su apoyo a los candidatos demócratas por la presidencia, en 1932, Franklin D. Roosevelt y Al Smith, que el primero fue, finalmente, electo. Vaya si son agudos los tenaces periodistas en sus señalamientos, pues si eso sucedía entonces, en los años 1930’s, justo en la actualidad se sigue dando la influencia de “grupos de poder” (ahora, ya no les llaman mafias, pero actúan justamente como tales) durante las campañas “presidenciales”, quienes hacen “donativos” ya sea a demócratas o a republicanos, con tal de que sus mezquinos intereses sigan intactos, a pesar de las “leyes” existentes o las que estén por venir (http://www.jornada.unam.mx/2014/04/07/opinion/028o1mun).
Y si nos referimos ahora a México, la comparación con la corrupción “gubernamental” que ejercían los capos, queda, pero si a la medida. De por sí, como menciono antes, ya los propios “gobiernos”, son, en sí mismos, simples mafias (por ello, ya no empleo la palabra “gobierno”, pues es, realmente, una disonancia lingüística). Aquí, es tan clara la relación entre la mafia en el poder, conformada por todas las agrupaciones “políticas”, y el llamado “crimen organizado” que está por demás pensar en lo contrario. Por ejemplo, se dice que Felipe Calderón tenía nexos con el cártel de Sinaloa, presidido por el Chapo Guzmán (http://numerof.org/el-posicionamiento-de-epn-el-gobierno-de-felipe-calderon-protegia-al-chapo/).
Más aún, la así llamada Familia Michoacana, asegura que hizo “donaciones” a la campaña del mismísimo Peña Nieto (http://revoluciontrespuntocero.com/el-chapo-financio-campana-de-pena-nieto-asi-que-algo-salio-mal-para-que-rompieran-phil-jordan-ex-jefe-dea/).
Peña Nieto, además, hay que decirlo, se impuso fraudulentamente a López Obrador, empleando tácticas tales como compra de votos, a cambio de despensas y tarjetas de Soriana (http://www.jornada.unam.mx/2012/07/03/capital/033n1cap).
También se emplearon padrones adulterados, intimidaciones (a campesinos, se les amenazó con que si no votaban por el PRI, les quitaban todo tipo de ayuda) y todas las truculentas maquinaciones que esa mafia política desde siempre ha empleado. Pero, además, era vital para las mafias políticas y empresariales que la mafia priísta se hiciera con el poder, pues ya se traían entre manos todas las imposiciones que hemos estado aquí pasivamente presenciando y que, finalmente, sólo significan muy buenos negocios para todo ese conjunto de capos políticos y empresariales (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.mx/2013/09/decadencia-neoliberal-automatas.html).
Mencionaba arriba que uno de los muy lucrativos negocios para los capos estadounidenses en los años 1930’s era comerciar ilícitamente con el alcohol, pues, al ser ilegal, las ganancias eran altísimas. Lo peor era que se producía más alcohol durante la prohibición, que en tiempos normales, digamos (ver la cinta Lawless, estelarizada por Gary Oldman, basada en hechos verídicos, sobre cómo era la forma en que mucha gente destilaba sus propias bebidas alcohólicas y cómo el “gobierno” corrupto de entonces, exigía una tajada de sus negocios, a cambio de permitirles seguir operando, de lo contrario, “aplicaba la ley”: http://en.wikipedia.org/wiki/Lawless_%28film%29).
Pues aquí, de nuevo, la comparación con lo que sucede actualmente es más que vigente, porque si las drogas ilegales como la cocaína, la heroína, la mariguana (que ya es legal en países como Uruguay o en algunos estados de EU), se legalizaran, bajaría enormemente su precio, tanto, que quizá ya no sería el excelente negocio que es actualmente y que permite, no sólo que los narcos (modernos gánsteres), vivan en la opulencia por las ganancias obtenidas, sino que “respetables” banqueros también participen de tal riqueza al ser simples lava-dólares del narcotráfico. Por ejemplo, se calcula de que más de la mitad del dinero que deja el narcotráfico se lava, justamente por “honorables” instituciones de Wall Street. Y se estima que el narcotráfico es un negocio que está entre los 400,000 y 800,000 millones de dólares anuales, así que, no queda duda que deben de seguir siendo ilegales las drogas, muy a conveniencia, sobre todo, de Estados Unidos, beneficiado doblemente, tanto por el lavado de dólares, así como porque la llamada “guerra contra las drogas”, también le deja muy buenas ganancias (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.mx/2007/11/especulacin-y-narcotrfico-nuevos_21.html).
Otro muy buen negocio que le daba excelentes dividendos a Luciano era el juego y las apuestas. Controlaba casinos, carreras de caballos, apuestas de poca monta (numbers trade, que eran como una suerte de loterías locales e ilegales, que se guiaban por las terminaciones de la lotería “legal”. Participaban obreros y gente de escasos recursos), máquinas tragamonedas… y así. También las peleas de boxeo eran muy lucrativas. En esta actividad, incluso, Luciano era dueño de boxeadores, muchas veces de ambos contendientes, con tal de no perder nada.
Y eso también se puede comparar con la actualidad, pues hasta en los llamados “eventos deportivos” hay muchas veces trampas y arreglos “por debajo del agua”, con tal de que gane tal o cual deportista o equipo, así como las apuestas que se hacen a su favor (http://www.sportaccord.com/en/news/publication-of-an-international-study-sports-betting-and-corruption-how-to-preserve-sports-integrity-0-15908).
Particularmente sobre las apuestas, señalan los autores que “Cualquier empresa que pudiera hacerse con el dinero de los tontos, se convertía en un excelente negocio. Un reporte oficial reciente estima el ingreso, tan sólo de las máquinas tragamonedas en dos mil millones de dólares, de los cuales cuatrocientos millones son para pagar protección. Los records de Frank Erickson (un gánster de las apuestas de entonces), muestran que él tenía cuentas bancarias por treinta millones de dólares, tras haber operado doce años. Las cuentas bancarias de Dutch Schultz (otro gánster, quien operaba en el Harlem), ascendían a veinte millones de dólares”.
También los juegos y casinos, esos negocios para arrebatarles el dinero a los tontos, como bien se referían Feder y Joesten a ellos, siguen vigentes en todo el mundo, sin importar, además, el problema social que la ludopatía, el incontrolable deseo de seguir y seguir apostando, ocasiona, pues los ludópatas pierden frecuentemente todo su capital.
En algunos países, justo como EU (en dónde más), el juego es legal. Pero en otros, como aquí, en México, aunque no son “legales” del todo los “casinos”, se les tolera, claro, siempre y cuando los dueños paguen sus dádivas a la mafia en el poder en turno. Por ejemplo, los casinos que operaba Jorge Rojas Cardona, “tolerados” desde el mafioso calderonismo, fueron clausurados por la actual mafia priísta por no estar “regularizados”. Justo en conversación que tuve con un empleado de uno de los cerrados casinos, me comentó que la razón fue que tal empresario “no le quiso entrar con la cuota exigida por los priístas” y por eso le clausuraron sus 26 casas de apuestas. En contraste, casinos operados por una empresa española, como la empresa Codere (propiedad de la familia Martínez Sampedro) continúan operando, como si nada. Dicha empresa tiene “permisos” para operar 65 centros de apuestas “remotas”, como Sports Books y Yak, Jakpot y Royal Yak. Además presume de poseer 94 salas de “entretenimiento” que en conjunto “representan 19751 terminales de juego” (http://www.eluniversal.com.mx/nacion/205370.html).
Con el ejemplo anterior, también podemos ver las complicidades mafiosas, entre los gánsteres que controlan a México y los mafiosos casinos españoles. No sólo eso, sino que decenas de empresas, también españolas, dominan buena parte de las actividades económicas del país, tales como Repsol o Iberdrola, que van avanzando en el domino de los sectores energético y eléctrico, en total contubernio con las sucesivas mafias en el poder, sean priístas o panistas, las únicas que hasta ahora han dominado a este saqueado país. Esto ha conllevado a una suerte de neoconquista española (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.mx/2014/06/la-neoconquista-espanola.html).
También Luciano le entró a la prostitución. En principio, lo dudó, pues consideraba que sólo los mafiosos más ruines y de poca monta podían explotar a una mujer, pero cuando sus negocios de apuestas comenzaron a ser golpeados por las “autoridades”, buscó una alternativa que le permitiera que no mermaran sus ingresos. Esa fue, justo, la prostitución. Y fue tan eficiente, que para 1935 no había una sola prostituta, ni un solo burdel, ni un solo proxeneta que operara por su cuenta, pues todos debían de pagar una “cuota semanal”. Y eran tan rígidos en sus extorsiones hacia los burdeles que, de no cumplir con los “pagos”, los pistoleros llegaban, destruían el local, golpeaban a propietaria y prostitutas y lo cerraban.
Eso, lo de la irrupción y destrucción de negocios de todo tipo, recordaría otro hecho que sucede en el país, como, por ejemplo, el de las bandas criminales que se presentan en muchos estados del país, como en el estado de México, en el municipio de Netzahualcóyotl, a “vender” protección, incluso con el contubernio de la policía local y comerciante que no lo haga se arriesga a que su local sea incendiado y a él lo maten (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.mx/2012/04/final-de-otro-sexenio-panista-mas.html).
En cuanto al control de la prostitución por Luciano, en toda esa cadena de extorsiones que se impuso, las prostitutas eran las más explotadas, pues de ganar, muchas de ellas, hasta cuatrocientos dólares por semana (trabajaban hasta doce horas diarias y tenían entre 20 y 30 clientes por día, a los que se les cobraba dos dólares por cabeza), pero, por tantas extorsiones y “pagos” – desde la dueña del burdel, la “cuota” de la mafia, comidas, alojamiento… –, apenas si les quedaban 50 dólares. Y las que vivían con algún “amante” estafador, debían de darle esos 50 dólares o eran golpeadas.
Actualmente, existen ejemplos recientes de explotación sexual por parte de “respetables funcionarios”, como el del proxeneta Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, que trabajaba como “dirigente” capitalino del PRI (http://www.insurgentepress.com.mx/apapacha-pri-a-gutierrez-de-la-torre-presunto-proxeneta/#.U-geAqM-fgk).
O el caso del así llamado “gober precioso”, quien consintió las actividades de una red de pederastia operada por Kamel Nacif. El “gober” sigue como si nada
Y no sólo eso, sino que muchas de las sexoservidoras deben de pagar “cuotas” a corruptos policías con tal de seguir realizando su actividad 
Así que el espíritu de Lucky Luciano también allí está más que presente.
Quizá una de las aportaciones más importantes de Luciano sea la de haber organizado en la ya mencionada Coalición Nacional del Crimen a tanto mafioso que operaba por su cuenta. “Miren, no se trata de que me meta en sus negocios, nada de eso, sino que nos organicemos, que formemos un coalición, una organización para ayudarnos, para tomar decisiones. Así, si yo necesito ayuda de ustedes, me la piden, si ustedes me necesitan, con gusto les ayudo, y así, pero sus negocios son intocables, siguen igual y hasta pueden prosperar”, señalan Feder y Joesten que fue la manera en que Luciano les explicó cómo debían de organizarse en el futuro si deseaban sobrevivir, sobre todo porque los golpes por parte de las “autoridades” a sus negocios cada vez eran más frecuentes. Agregan en otro párrafo que “Dejemos que todos los jefes se sienten en un panel, una sociedad de Directores, para manejar las cosas. Ningún sacrificio tendría que hacer ninguno de los jefes, todos tendrían el mismo nivel de autoridad. La sociedad podría arbitrar las disputas internas, establecer políticas y gobernar en cualquier cosa que requiriera una negociación interna de todas las corporaciones mafiosas”.
Vaya, pues los mafiosos adoptando un organigrama empresarial. O ¿será lo contrario? Todas las empresas, justo cuando se desarrollan, llegan a una estructura similar, en donde el o los directores determinan las políticas a seguir de la compañía, sean legales o no. Incluso, toman decisiones muchas veces lesivas para la empresa y los accionistas, pero muy buenas para ellos. Tómese el caso de la empresa Enron, que por malos, mafiosos manejos de su director (CEO) Kenneth Lay, se fue a la ruina
O lo que hizo Bernard Madoff, que llevó a perder sus capitales a miles de inversionistas. Se calcula que unos $68,000 millones de dólares (mdd) fue la cantidad defraudada. Lo que hizo Madoff se considera como el mayor fraude financiero en la historia de EU. Claro, pues, finalmente, ese país se jacta de ser el que cuenta con las mayor actividad financiera mundial, o sea, que viven muchos estadounidenses del capital parásito, el que es capaz, incluso, de destruir las economías de países enteros, con tal de obtener altas ganancias. Esos “operadores financieros” son hasta considerados héroes (un muy buen ejemplo cinematográfico de uno de tales “héroes” es la cinta “El lobo de Wall Street”, dirigida por Martin Scorsese basada en la vida de Jordan Belfort, un tramposo corredor de bolsa que hizo su “riqueza” justamente con fraudes y trampas de todo tipo).
Incluso, podríamos hablar de cárteles petroleros, un oligopolio de empresas, sobre todo las angloestadounidenses (British Petroleum, Shell, Exxon), que se apoderan de las reservas de crudo de los países que les permiten hacerlo (como aquí la mafia priísta ya lo hizo) y que, además de rapiñarlas, destruyen el medio ambiente y acaban con la economía de tales países (justo como aquí ya sucede).
Hablando de las imposiciones energéticas que la prianmafia ha hecho ya, a todas luces se ve la relación gansteril que aquélla sostiene con las depredadoras petroleras, sobre todo anglosajonas, pues el permitir que exploten libremente ya el petróleo, sobre todo el de las llamadas “aguas profundas”, así como que se practique el peligroso y contaminante método del fracking para explotar gas natural de esquisto, muestra los enormes intereses que hay detrás de ello, no sólo por las abultadas ganancias que tales, mafiosas empresas generarán, sino porque el control de lo que nos queda de petróleo y otros energéticos es vital para la “seguridad energética” de EU y hasta de Europa. Justo detrás de la guerra civil en Ucrania, hay fuertes intereses estadounidenses por controlar el gas natural de dicho país. Como, supuestamente, EU ya aumentó considerablemente su producción de gas natural gracias al contaminante y destructivo fracking (lo cual no le importa), al “sancionar” a Rusia, sobre todo en sus exportaciones de ese importante energético, EU pretende quedarse con ese lucrativo mercado, del que Europa es la que más importa gas natural. Por ello tantas tensiones creadas en Ucrania, pues tienen, finalmente una mafiosa finalidad (http://www.teinteresa.es/autores/jesus_martin_tapias/Gas-natural-nuevo-EEUU-Rusia_0_1104491806.html).
También la permisividad que se les está concediendo a las megaminas en nuestro país (y en todo el mundo), las que ya controlan, depredan y destruyen una cuarta parte de nuestro territorio, es evidencia de una complicidad mafiosa
O tomemos a la mafiosa empresa Oceanografía SA, que a pesar de evidencias de corrupción, fraudes y malos manejos, fue “rescatada” y podrá seguir operando (http://eleconomista.com.mx/diario-reforma-energetica/2014/06/03/aleman-se-quedan-oceanografia).
Los ejemplos de empresas mafiosas operadas por directores o accionistas igualmente mafiosos, siguen (aquí, las mafias telecomunicacionales de Televisa, TV Azteca y el emporio Slim, deberían, en todo caso, seguir el modelo Luciano, con tal de que sus “batallas legales” llegaran a buen arreglo).
Así que cabría preguntar, ¿quién le copió a quién las mafiosas prácticas empresariales?
Sobre su vida personal, Luciano era un tanto reservado. No gustaba de beber, contrario a lo que pudiera pensarse, comía y vestía muy bien, como ya se ha mencionado, y, en su vida amorosa, gustaba de relacionarse, sobre todo, con algunas “coristas”, no tan famosas. Eso sí, nunca fue particularmente fiel a nadie.
Y llegamos a otra coincidencia con mafiosos que dicen llamarse “presidentes”. Por ejemplo, los amoríos de Bill Clinton con Mónica Lewinsky. O Nicolas Sarkozy, casado por segunda vez con una famosa modelo, Carla Bruni. Más recientemente, el muy famoso ex gobernator, el señor Arnold Swachssenger, a quien su esposa, María Shriver (nieta de John F. Kennedy), le pidiera el divorcio porque aquel le fue infiel con una de las trabajadoras domésticas, la señora Mildred Patricia 'Patty' Baena, con quien tuvo un hijo hace quince años. Y no vamos lejos, los amores de EPN ya hasta merecieron un libro, lo que da cuenta no sólo de lo mafiosos, sino lo frívolos que son los capos que nos controlan (http://www.quien.com/espectaculos/2012/02/14/quienes-son-las-mujeres-de-pena-nieto).
Una “coincidencia” más con The Boss.
 Algo aún más sorprendente es el poder que tenía Luciano, incluso desde la cárcel.
Su impunidad terminó cuando las decenas de prostitutas, “madams” y proxenetas declararon en su contra y testificaron que, en efecto, The Boss les hacía pagar cuotas por todo y si no lo hacían podían incluso morir asesinados por sus matones. Eso llevó a Luciano, por primera vez a ser recluido en una prisión de “máxima seguridad” de Dannemora, en el estado de Nueva York. Su condena se fijó en un mínimo de 30 años y un máximo de 50.
Sin embargo, para su, digamos, buena suerte, años después de que fue encerrado allí, estalló la Segunda Guerra Mundial. Debido a ella, comenzaron a ocurrir sucesos fuera del control de los militares estadounidenses. Uno de ellos fue que submarinos alemanes torpedeaban frecuentemente embarcaciones tanto civiles, como militares estadounidenses. Tan sólo durante los primeros cuatro meses de la guerra fueron hundidas 500 embarcaciones, sin contar las de los aliados. Incluso, fue torpedeado un crucero francés el Normandie, que fue incautado por Estados Unidos y que se acondicionó como embarcación auxiliar, bautizándose como Lafayette. Ese barco no estaba en altamar, sino anclado en el muelle de río Hudson. Además, en junio de 1942, espías nazis llegaron a la localidad de Amagansett, en Long Island. Esos significaba que los nazis debían de tener alguna clase de ayuda de espías que operaban dentro de los Estados Unidos. No sólo espías, consideraron los militares, sino mafiosos o gente a quien no le importaba la “lealtad”, con tal de ganarse buen dinero. Esos submarinos, se especuló, debían de tener forma de abastecerse, tanto de combustible – no podían viajar desde Alemania sin recargar diesel –, así como de alimentos.
Por lo que se recurrió nada menos que a la mafia y, en especial, a The Boss, para contrarrestar esas traidoras operaciones, como fueron llamadas. Por tanto, la marina, con pleno consentimiento de altos mandos militares, navales, jueces, directores de prisión y “autoridades” involucradas, echó a andar la Operation Underworld (Operación Clandestina), que fue coordinada por un muy importante jefe naval, el teniente comandante Charles R. Haffenden, quien ya había prestado muy valiosos servicios de inteligencia durante la primera guerra mundial.
Y tras muchas dilucidaciones, incluso, consultando a capos, todos llegaron a la conclusión de que el único que realmente podía ayudar era nada menos que Lucky Luciano, pues su palabra, era ley. Bastaba con afirmar que “El Jefe lo dijo”, para que en el bajo mundo las cosas se hicieran. Cuando se le planteó a Luciano, la única objeción que puso fue que su nombre no saliera a la luz pública, pues al ayudar a Estados Unidos, era como ayudar al enemigo de Italia, aliada con los nazis. Y si algún día regresaba allí, podrían “cocerlo a balazos”. “No quiero que ninguna palabra de este arreglo salga de aquí”, exigió.
No se explican los autores exactamente qué hizo, pues los archivos de la marina fueron borrados del mapa, pero especulan que Luciano echó a andar toda su red del bajo mundo y, de esa forma, se logró cortar toda la ayuda a los nazis. El resultado fue que durante todo lo que operó la Operación Clandestina, el tiempo que restó a la guerra, no volvió a haber un solo hundimiento de embarcaciones estadounidenses; así de efectiva fue la actuación de The Boss.
La consecuencia de eso fue que, Thomas E. Dewey, entonces gobernador de Nueva York, concedió un “armisticio” a Luciano en 1945 por sus “servicios prestados durante la guerra”. Por cierto que Dewey fue quien logró poner tras las rejas a Luciano, por el caso de las extorsiones a prostitutas en 1936 (años atrás, la Coalición Nacional del Crimen había decidido deshacerse de Dewey, debido a que andaba “pisándoles los talones” en sus actividades clandestinas a varios de ellos, pero, irónicamente, a recomendación de Luciano de que entonces “nos echaríamos encima a todos los federales”, el asesinato nunca se llevó a cabo. Así que en eso, Luciano tuvo una epifanía, podría pensarse).
Y, después de sólo nueve años de prisión, se deportó a Luciano a Italia en donde, al no haber cometido allí delito alguno, de acuerdo a las “leyes italianas”, se le dejó en libertad a los dos días.
Esa acción “patriótica” de Luciano, está muy en consonancia con la muy influyente actividad de los narcotraficantes hoy día, pues muchos andan libres por la vida, operando como si nada, hasta que, quizá las circunstancias que los colocan en esa privilegiada posición, cambian. Por ejemplo, el famoso Chapo Guzmán, quien varias ocasiones anduvo a “un pelo” de ser atrapado y nunca caía, sino hasta hace poco. La pregunta obligada sería ¿por qué, de repente, sí cayó y no antes?, ¿sería que ya no eran necesarias sus actividades, ni para la mafia en el poder mexicana, ni para la mafia en el poder estadounidense?
No sólo eso, sino que algunos analistas apuntan la idea de que los narcos son una especie de guerra sucia estadounidense, destinada a crear una “insostenible” situación en el país en donde operen, con tal de que ello justifique una militarización en la que, incluso, Estados Unidos intervenga directamente, con fuerzas y asesores militares, tal como hizo en Colombia o se está haciendo aquí (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.mx/2009/03/la-muy-oportuna-descomposicion-del.html).
Además, cuántas veces se ha sabido que capos “muy peligrosos” son amnistiados en Estados Unidos a cambio de que “cooperen”. Y si de mafiosos hablamos, aquí, Elba Esther Gordillo, la que fuera líder vitalicia del malhadado SNTE, también cayó, casi al poco tiempo que la mafia priista se hizo nuevamente del poder. Quizá también sus servicios ya no fueron “necesarios”, pues ya esa mafia estaba precisamente en el poder, con su guiñol EPN a la cabeza.
Un capítulo también particularmente especial de El Jefe fue su estancia en Cuba, luego de su deportación a Europa. Como Luciano odiaba todo lo que fuera italiano, trató de cambiar su lugar de residencia. Eso fue en 1947.
Y a Cuba iban todos sus, así llamados, lugartenientes (eso le molestaba mucho, pues, decía en su mal inglés y su acento siciliano, “no soy almirante, ni nada de eso, para que digan que tengo lugartenientes”). Le llevaban de todo, principalmente dinero, además que le informaban cómo iban los negocios en Estados Unidos, país que Luciano seguía considerando su tierra natal, a pesar de que nunca se naturalizó (“¡Para qué, si de todos modos me hubieran deportado!”, se quejó al ser entrevistado por Joesten, coautor del libro, de los contados periodistas a los que Luciano consintió en dar entrevistas).
Y vaya si hizo muy buenos negocios, pues durante su estancia en Cuba, además de que adquirió una lujosa propiedad, logró meter en control a California, estado que aún no estaba bajo control del Coalición. Quien se oponía férreamente a tal control era otro famoso gánster, Bugssy Siegel, pues alegaba que él y sólo él, había metido orden en California y que quería quedarse para sí las ganancias que esa operación le estaba dejando. Más bien, lo que le dejó, por órdenes directas, muy lamentables, de Luciano, fue la cabeza abierta de un certero balazo por uno de los matones de la Coalición. Hay que resaltar aquí que los crímenes atroces no son sólo la marca de los capos mexicanos (cuerpos destazados y quemados, por ejemplo). Ya los matones al servicio de Luciano, asesinaban a palazos y picahielazos a sus “enemigos”, sobre todo a los “soplones”, y luego, los desnudaban, los tiraban a un lote baldío, los saturaban de gasolina y les prendían fuego. Supongo que esas atrocidades han servido de inspiración en las actuales, brutales ejecuciones entre supuestos “narcos”.
Y se ve muy claramente que Cuba, en ese entonces, además de estar a merced de lo que le ordenara Washington, era nido de hampones, muchos de los cuales hacían buenos negocios allí, controlando casinos, contrabandeando droga y haciéndose de lujosas propiedades, como el hotel Riviera, construido y operado por Meyer Lansky, también de la Coalición y gran amigo de Luciano (él lo iba a visitar cuando estaba en prisión y arregló lo de hablar con Luciano para que ayudara con lo de la Operación Clandestina). Quien haya visitado la Habana y se haya hospedado en el Riviera, estará de acuerdo en que, a pesar de los años, se ve aún muy imponente. Así de imponente era el poder de los capos en Cuba.
En cuanto a la influencia de Washington, es clara, pues se embargó todo tipo de medicamento a Cuba hasta que no se deshicieran de Luciano (la respuesta cubana fue un tardío bloqueo de azúcar a Estados Unidos, que no duró demasiado, pues prefirieron, en efecto, deshacerse de El Jefe). Sería oportuno señalar aquí que gracias a su revolución, Cuba se deshizo del control casi hegemónico que ejercía EU sobre la isla, además de que también se libró del club de capos, amigos de Luciano (por desgracia, no podemos dudar de que actualmente en Cuba no existan mafias, justo como todos aquéllos que constantemente exigen la “democratización” cubana).
Finalmente, Feder y Joesten abordan la estancia de Luciano en Italia, en donde hizo de todo, desde vender ropa usada (la que adquiría ilegalmente, contrabandeada desde Estados Unidos por sus lugartenientes), hasta el más lucrativo negocio de la venta ilegal de heroína. En esos años, por cuestiones médicas, aún se permitía que laboratorios legales fabricaran heroína a partir de la goma de opio. Pero la cantidad permitida era de algunas decenas de kilogramos a cada nación que la procesaba. En Italia existían varios de tales laboratorios quienes legítimamente producían ese opiáceo, no más de 180 kilogramos anuales, hasta antes de 1952, que fue cuando se reguló aún más la producción.
Pero, dado que desde siempre, Estados Unidos ha sido el demandante número uno de todo tipo de drogas, sean legales o no, Luciano construyó una muy enmarañada red de fabricación clandestina de heroína que implicó no sólo a los “respetables” laboratorios, tales como RAMSA, SAIPOM, SACI  o Shiaparelli Laboratories, que eran, en ese entonces, las mayores “respetables” empresas farmacéuticas de Italia y que estuvieron directamente involucradas con la producción ilegal de heroína. Además, respetables científicos y profesores “eméritos”, también le entraban al negocio, muchos de ellos por simples amenazas de parte de El Jefe, de que si no cooperaban, sus cuerpos inermes iban a flotar cerca de la costa. De entre los mencionados figuran Egidio Calascibetta, prestigioso director de SAIPOM, pero, además, comendador, que era uno de los títulos más importantes que el rey, en los días de la monarquía, podía otorgar a alguna importante personalidad. Igualmente, Carlo Migliardi y Guglielmo Bonomo, ejecutivos de dichas empresas, además de “honorables” profesores universitarios, también eran parte de esa red armada por Luciano.
Y los métodos que empleaba El Jefe para contrabandear dicha droga eran ingeniosos, pues recurría a todo. Una frontera preferida era la yugoslava, poco vigilada. Camiones cargados con troncos, colocaban entre los buenos algunos huecos, que era en donde se transportaba la heroína (también, supongo, que en esos ingeniosos métodos, se han inspirado los modernos narcos). Embarcaciones de todo tipo también se empleaban, desde humildes lanchas de pescadores, hasta lujosos yates. Incluso, ¡hasta submarinos! Muchas de esas embarcaciones o submarinos eran adquiridos de los sobrantes del ejército estadounidense, de manera “irregular” y puestos a disposición de la Coalición (vaya con las coincidencias entre los narcos y la Coalición pues, en efecto, hasta de submarinos se han valido para contrabandear cocaína. Ver: http://smallwarsjournal.com/jrnl/art/narco-submarines-applying-advanced-technologies-to-drug-smuggling).
Sin embargo, en Italia no se actuó contra Luciano hasta que, por órdenes directas de Washington, los carabinieri efectuaban redadas a las empresas involucradas y arrestaban a los “sospechosos”. Sin embargo, a pesar de las supuestas “exhaustivas” investigaciones, nunca se pudo ligar directamente a Luciano con ninguna de ellas y vivió siendo libre, como un ciudadano “respetable”. Ni siquiera el hecho de que a veces sus amigos le “regalaban” unos miles de dólares o un auto nuevo, como hizo una vez Pasqualle Mastranga, un comerciante de aceite de olivo y queso de Brooklyn, quien le “obsequió” $57,000 dólares más un Oldsmobile nuevo, verde (que todo mundo identificaba desde entonces, como perteneciente al Jefe). Se suponía que dinero introducido ilegalmente a Italia debía de pagar, como multa, cinco veces la suma. Luciano, tras supuestas pláticas con la prefectura, se “arregló” pagando sólo $4000 dólares de “multa”. El auto, que circulaba “ilegalmente” con placas de Nueva Jersey, tampoco fue problema, pues Luciano alegaba que en Italia se prohibía legalizar autos introducidos ilegalmente al país (en efecto, muchos autos estadounidenses circulaban en Italia, en ese entonces, sin registro ni placas italianas, pues no podían legalizarse). Fueron los dos “delitos” que le pudieron achacar a The Boss. Nada más.
Pero aquí también caben las comparaciones, pues vemos que desde entonces, EU se ha erigido en el “policía mundial”, metiendo las narices en todo y defendiendo no sólo sus intereses, sino los de corporaciones de dicho país, aunque las actividades de éstas sean cuestionables. Por ejemplo, cuando violó territorialmente a Pakistán, con tal de “capturar” a Osama Bin Laden, violando todo tipo de leyes y normas, tanto nacionales, como internacionales (ver la cinta Zero Dark Thirty, conocida aquí como “La noche más obscura”  de Katherine Bigelow, que denuncia esa sucia operación paramilitar). Igual hizo con el señor King Dotcom, dueño de la extinta empresa Megaupload cuando hace poco más de dos años, bajo una orden del FBI, la policía neozelandesa irrumpió violentamente en la mansión de Dotcom, a quien acusó de apropiación ilegal de material intelectual protegido, además de piratería. Los lacayos policías neozelandeses ejecutaron la orden sin chistar nada y, ¡peor aún!, dirigidos personalmente por agentes del FBI! Sí, agentes del FBI operando en Nueva Zelanda.
En otra ocasión, Rodolfo Rodríguez Cabrera, un cubano, fabricante por su cuenta de máquinas tragamonedas piratas, copiadas de la empresa International Game Technology, IGT, a quien aquél “admiraba”, fue aprehendido en Latvia, ex república soviética, en donde habitaba y operaba desde hacía algunos años su “pirata” empresa, muy feliz de estarse haciendo rico (el sueño de la mayoría dentro de esta sociedad materialista a ultranza). Para su desgracia, otra vez, bajo las órdenes de Washington, agentes del FBI, violando la extraterritorialidad de ese país, fueron, personalmente, a aprehenderlo. En este caso, EU defendió los derechos intelectuales de IGT, sin importar que esta empresa tenga como actividad la de crear ludópatas y quitarles su dinero y generar, con ello, un grave problema social (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.mx/2013/03/el-capitalismo-salvaje-y-su-salvaje.html).
Nada de sorprender lo que hace EU en otros países, pues en México no sólo agentes del FBI, sino de la DEA operan a sus anchas, empleando embajadas o consulados como sus cuarteles generales, dando, por ejemplo, los “pitazos” de en dónde se encuentra tal o cual narco. Incluso, la cacería – que eso es – de humildes ilegales en nuestro territorio, realizada por supuestas bandas criminales y policías corruptos son medidas dictadas “indirectamente” desde Estados Unidos pues México es también parte de su “seguridad territorial” (ver la interesante cinta “La jaula de oro”, en donde se muestran todas las terribles tribulaciones que los inmigrantes centroamericanos deben de padecer para alcanzar el ya inexistente American Dream).
Y, como ya he mencionado, que se hayan hecho “coaliciones” para invadir en dos ocasiones a Irak, que más parecieron cárteles paramilitares que buscaron apoderarse del petróleo de ese país, comandadas por EU, recuerdan las mafiosas operaciones de Luciano y la Coalición Nacional del Crimen. Eso mismo sucedió en Libia, en donde Muamar Kadaffi fue depuesto y asesinado por absurdas acusaciones. Tras su derrocamiento, fue impuesto un “gobierno” títere, manejado por Estados Unidos, al que ha permitido que las petroleras de dicho país operen a sus anchas con las enormes reservas con las que cuenta Libia (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.mx/2011/03/detras-del-rescate-humanitario-en-libia.html).
Y es lo que está sucediendo en Siria, que Estados Unidos ha pretendido, a través de mercenarios, deponer a Bashar Asad. Eso sucede igualmente en Ucrania, en donde se ha provocado una guerra civil que más tiene que ver con los intereses energéticos de EU que con la “seguridad territorial” de Ucrania contra Rusia, como menciono antes.
También vemos la infame relación belicosa entre Estados Unidos e Israel. Washington nada objeta, ni protesta con la gradual invasión que Israel han hecho de legítimo territorio palestino, sobre el que construyen ilegales asentamientos judíos. Mucho menos durante las varias masacres que militares judíos han hecho contra los palestinos, asesinando a cientos de civiles inocentes, sean hombres, mujeres o niños
¿Será, acaso, que Estados Unidos, muy inspirado por el Jefe y su Coalición, quiera convertirse en el moderno Lucky Luciano del mundo? Pareciera eso.
Por último, Feder y Joesten apuntan un excelente párrafo que englobaría todo el poder al que pueden llegar las mafias, de todo tipo, hay que decirlo. Sobre cualquier duda que un ciudadano común tuviera en cuanto al poder de la mafia, que dijera, “¿Y qué, eso ni me afecta?”, aquellos señalan, muy correctamente, que “Bueno, si Lucky y Lepke (otro capo) no hubieran exigido tantos tributos a los bancos y a los fabricantes de ropa (a quienes también extorsionaban) y otra docena de industrias, el costo de vida de usted no sería tan alto como ahora es. Si Lucky y Costello, la mafia de Capone, los Jack Dragmas y Bugssy Siegels (más mafiosos) de California, los Adonises y Lansky y los Mafiosos Morados (más mafiosos), quienes trabajaban en Miami como un equipo no hubieran apilado tantas ganancias por apuestas y juego, no habrían podido corromper a sus autoridades elegidas o en funciones”. Y más adelante, irónicos, Feder y Joesten, agregan que “Pero las autoridades Antinarcóticos Federales, le harán creer a usted que si Lucky no hubiera erigido un imperio de tráfico de drogas en la mitad del planeta, miles de sus niños no estarían sufriendo de muerte lenta en este mismo instante”. Aquí, se hace la alusión a que muy buena parte del problema de la actuación casi a sus anchas de capos y bandas criminales, en ese entonces, y en la actualidad, es que tales actividades no se habrían desarrollado – y se seguirán desarrollando, hay que reafirmarlo – sin la corrupta complicidad, justamente, de las mafias en el poder.
 Y así sigue siendo, si sigue el narcotráfico, es porque, como menciono antes, es un excelente negocio tanto para narcos, como para las mafias en el poder.
Si continúan las guerras, es excelente negocio tanto para los traficantes de armas, como para las “respetables” corporaciones que fabrican armas
Si megamineras y petroleras siguen depredando recursos y destruyendo el medio ambiente en todo el planeta, es, también, por su tácito contubernio con las mafias en el poder.
Si los alimentos se encarecen día a día y hay mil millones de pobres, pues así conviene a las mafiosas corporaciones agroalimentarias (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.mx/2010/08/la-muy-lucrativa-adictiva-engordante-y_01.html).
Si aquí la mafia prianista está privatizando energéticos, imponiendo lesivas y regresivas leyes “laborales”, que pueden despedir a alguien con un mensaje de texto o aplicando “reformas educativas”, que no buscan más que crear dóciles autómatas-consumidores, que sólo trabajen mucho y no protesten, se debe a los arreglos gansteriles entre esos mafiosos y corporaciones y barones del dinero, igualmente mafiosos.
Y si el capitalismo salvaje, con su estructura mafiosa, concentradora, empobrecedora, destructiva, depredadora… sigue (y seguirá por algún tiempo) operando, se debe a que a esos mafiosos, los modernos Lucianos, “legales” o no, de todo tipo, el uno por ciento, que nos controlan al 99% restante, así conviene.   

Contacto: studillac@hotmail.com   

domingo, 22 de junio de 2014

La neoconquista española



La neoconquista española
Por Adán Salgado Andrade

El 13 de agosto del año 1521 es la fecha que la historia oficial generalmente cita durante la cual los mercenarios españoles, al mando de Hernán Cortés, gracias a su superioridad armamentista (arcabuces y cañones vs. flechas y lanzas), derrotaron sanguinariamente a los mexicas, tomando el control total de la Gran Tenochtitlan, ordenada ciudad, de sorprendente arquitectura ortogonal (avenidas de trazo perpendicular perfecto), que ni las urbes más avanzadas de Europa poseían.
A partir de ese hecho funesto, dio inicio uno de los más vergonzosos sucesos históricos, cuando tales mercenarios españoles, combinando fuerza bruta con atroces acciones, impusieron sus mezquinos intereses colonialistas y nos legaron algo que yo denomino la herencia colonial maldita.
Ese ha sido uno de los mayores holocaustos de la pasada historia, que, por desgracia, ha sido poco documentado, debido a la falta de fuentes fidedignas que pudieran dar fe de todo el horror y crueldad desplegados por esos mercenarios, la mayoría ex convictos, con tal de hacerse de las riquezas del así llamado “nuevo mundo”, comenzando por México, mediante simple latrocinio y absoluta dominación, la cual habría de durar tres siglos (una obra que da alguna idea de las atrocidades cometidas por los españoles durante la colonia es el libro “Los señores de la Nueva España”, escrito por el oidor don Alonso de Zorita en 1553, del que recomiendo su lectura).
Ese saqueo perduró hasta que se logró, al menos, la, digamos, “independencia política” de España, a partir de las primeras décadas del siglo 19, aunque la pérdida del control español, fue llenada de inmediato por otras potencias imperialistas, como Estados Unidos, por ejemplo, quien inició su expansionismo territorial justo anexándose por la fuerza más de la mitad del territorio de lo que fuera México en aquel entonces.
Por esas razones, durante los siglos que siguieron, aunque en apariencia la dominación española casi desapareció, ahora, en pleno siglo 21, el control de España en varios países de Latinoamérica es más que evidente y tan extendido, que presenciamos lo que bien se podría llamar una neoconquista española, sobre todo en nuestro país, como veremos.
En México, durante los 1940’s, cuando por cuestiones del asilo político que se concedió a muchos españoles que huyeron de la dictadura franquista, al ser derrotado el movimiento republicano, era común que varias panaderías pertenecieran a españoles, así como algunos otros negocios, como tiendas abarroteras. Esa presencia era, incluso, saludable, pues esos panaderos españoles, por ejemplo, habían obtenido la ciudadanía, así que su actividad contribuía a la economía del país, pues aquí se quedaban las ganancias que ellos generaban de aquélla, además de que legaron toda una tradición panadera que aun persiste.
Ahora, por desgracia, somos testigos de un férreo control en sectores vitales de la economía por empresas españolas que distan de comportarse como lo hacían aquellos panaderos o comerciantes españoles, pues sus lucradoras actividades sólo buscan hacerse del control del sector específico que operen, procurando amortizar la inversión hecha, lo antes posible y, enseguida, ganar lo que más puedan, llevándose, claro, tales ganancias a su país. Justo esto, la inversión extranjera, es la más perjudicial forma de “desarrollar” la economía de un país, pues la inversión hecha se recupera con creces, porque no sólo se va el capital invertido, sino las ganancias subsecuentes, lo que sangra la economía de tal país. Es por ello que cuantas más inversiones extrajeras se hagan, mayor será la deuda de la nación en donde operan.
Lo que perdió el capitalismo salvaje español durante casi dos siglos en Latinoamérica, ahora lo está recuperando abundantemente. De hecho, es el segundo mayor inversionista después de Estados Unidos. Y alrededor de un 95% de las inversiones fueron hechas tan sólo por seis empresas: Telefónica, Repsol, Santander, BBVA, Endesa e Iberdrola. Estas empresas se especializan en bancos, energía y comunicaciones, que son sectores estratégicos en cualquier país y que, por lo mismo, debieran de continuar siendo nacionales, en lugar de concesionarlos a empresas extranjeras, pues eso redundará en mayor vulnerabilidad económica y energética (eso es lo que no entiende la mafia priista, que tan fácilmente privatizó lo que nos queda de petróleo. Ver mi artículo: http://adansalgadoandrade.blogspot.mx/2013/09/decadencia-neoliberal-automatas.html).
Así, tales inversiones ascendieron a 170,000 millones de dólares (mdd) hasta el 2008. Y la ganancia obtenida en dicho año fue de 28900 mdd, o sea 17% en promedio. Dependiendo el sector, las utilidades varían, pero el financiero es el más lucrativo (de hecho es, justo el capital parásito, el sector que más ganancias deja, sobre todo durante la presente, profunda crisis). Para el banco BBVA, la empresa que le ha sido más rentable a España aquí, de sus ganancias totales, 51% se generan en Latinoamérica. Y eso es un punto negativo, pues siendo un banco, sólo vive del parasitismo capitalista, ya que los bancos nada producen y sólo ganan de hacer préstamos, principalmente, cobrando muy caros intereses a cambio.
Santander es otro ejemplo, pues de sus ganancias totales, el 43% son de sus operaciones latinoamericanas. Para Telefónica, 35%. Para Repsol, problemática empresa petrolera, de sus ganancias totales, nada menos que 46% las generan sus operaciones en Latinoamérica. Endesa, empresa generadora de electricidad, obtiene el 23%, en tanto que Iberdrola, especializada en energía eólica, obtiene 16% de sus utilidades de Latinoamérica. Así que, como se ve, España está reconquistando Latinoamérica con sus empresas. Y son tan lucrativas sus operaciones en el subcontinente, que muchas de tales empresas han sorteado la presente, profunda crisis española gracias a tales negocios.   
En México es aún mayor el control que las empresas españolas ejercen, pues ahora dominan sectores tan vitales como bancos, producción y distribución energética, construcción y operación de carreteras de peaje (cada vez más caras), constructoras... y hasta casinos, por si faltara más.
De acuerdo con el Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX), en su más reciente “Directorio de Empresas Españolas establecidas en México”, señala que operan en el país más de 300 empresas de España (ver: http://www.trabajarporelmundo.org/directorio-de-empresas-espanolas-establecidas-en-mexico/).
Esas empresas abarcan sectores tan distintos, que van desde industriales, constructivos, servicios, confección, comunicaciones, hospitales, medicamentos, biotecnología, turismo, consultorías, producción de electricidad (Iberdrola, la principal empresa), producción y distribución de petróleo y gas natural (Repsol y Gas Natural Fenosa, ésta, subsidiaria de Repsol), bancos (los negocios más rentables), muebles, transportes, trenes, aeronaves, combustibles, lubricantes, alimentos, tratamiento de aguas negras, materiales constructivos, material didáctico, publicidad, encuestadoras, juegos de azar, editoriales, aseguradoras (Mapfre), hotelería… y así. Como se ve, varios de tales sectores son estratégicos y deberían de administrarse por empresas mexicanas o el sector público casi en su totalidad.
Comenzaremos con los bancos. Cuando en 1982, López Portillo nacionalizó la banca, por algunos años, ésta funcionó aceptablemente, pero lo más importante fue que era nacional, digamos. Luego, durante el nefasto salinato, se reprivatiza esa banca mexicana, en 1991. Ya, con Ernesto Zedillo, se da el muy famoso “error de diciembre”. La banca reprivatizada debió de ser “rescatada” por el Fondo de Protección al Ahorro Bancario (el Fobaproa, que nos ha costado cientos de miles de millones de pesos en impuestos a los mexicanos), lo que no se hizo con millones de deudores, quienes perdieron posesiones como casas o autos, incapaces de pagar, tanto los altísimos intereses que comenzaron a cobrarse (en UDI’s) y/o porque perdieron sus empleos.
Ya “recuperados” esos ineficientes bancos reprivatizados, adicionalmente se crean las llamadas “afores”, que empleando el engaño de que constituían un “fondo de retiro” para los trabajadores (es una miseria lo que reciben al retirarse la mayoría), significó, en realidad, una recapitalización para tales bancos que, cuando se reprivatizaron funcionaron tan mal, que estaban casi quebrados (no sucedió eso cuando estaban nacionalizados).
Gracias a esa recapitalización, fue que resultaron atractivos, sobre todo los más grandes, y de inmediato fueron adquiridos por bancos extranjeros. El llamado “Bital”, fue adquirido por HSBC, banco inglés de muy dudosa reputación (lava dinero del narcotráfico). Banamex fue adquirido por Citicorp, banco estadounidense, al que también se asocia con lavado de dinero. En tanto que Bancomer fue adquirido por el banco español BBVA (Banco Bilbao Vizcaya Argentaria) y Banca Serfín fue comprada por Santander. Esas ventas fueron irresponsables totalmente, pues al ser dichos bancos los que más acaparaban la actividad financiera del país (casi 90% en su momento), hoy estamos en una situación muy vulnerable ante las repentinas acciones que tales bancos pudieran ejercer con tal de defender sus intereses, como, por ejemplo, en una situación extrema, cerrar sus oficinas aquí y sacar sus capitales, si así les conviniera. Eso nos dejaría en mayor ruina de la que ya estamos. 
Mientras eso llegara a suceder, los ex bancos “mexicanos” han sido excelentes negocios para sus dueños extranjeros, todos dando muy buenas ganancias.
Es el caso de Bancomer, la filial de BBVA en México, quien es el responsable de la tercera parte de las ganancias totales de BBVA. Véase la incongruencia, que de este país, un país mayoritariamente de pobres, dicho banco español obtenga un tercio de sus ganancias. Por ejemplo, en el primer trimestre del 2013, Bancomer le generó $15,300 millones de pesos, que representaron poco más de la mitad de las ganancias obtenidas por las 43 instituciones bancarias que operan u operaban en ese entonces. Por eso los dueños de BBVA han estado siempre “muy contentos” de haber adquirido Bancomer, claro, pues mientras ellos se enriquecen con su parasitaria labor, los mexicanos, la mayoría, empobrecemos (ver: http://www.proceso.com.mx/?p=343370).
También esos bancos incrementan sus ganancias incurriendo en una serie de irregularidades, a tal grado que son frecuentes las quejas en su contra, pero pareciera que son intocables, pues siguen cometiéndolas. Justo los tres principales, comenzando por Bancomer, son los que presentan mayores reclamaciones. Tan sólo en el 2013, Bancomer, casi un millón, 300 mil, seguido por Banamex, con un millón 115 mil y en el tercer sitio nada menos que Santander, con casi 800 mil reclamaciones. Es absurdo que, además de tanto dinero que ganan por sus parasitarias labores, encima cobren a sus endeudados usuarios por cargos no hechos  (ver: http://www.jornada.unam.mx/2014/05/26/opinion/024o1eco).
No sólo han sido muy lucrativos los bancos “mexicanos” adquiridos por empresas españolas, sino que han brindado una enorme ayuda durante la profunda crisis actual que padece dicho país, pues los negocios que no han podido hacer allí, los hacen aquí en México. Esa profunda crisis, una más del capitalismo salvaje, afecta a todo el mundo y en España ha dejado sin empleo a más de seis millones de personas (más de 25% es la tasa actual de desempleo) y llevado a la mayoría de la población a una precarización y empobrecimiento sin precedentes (ver mi artículo: http://adansalgadoandrade.blogspot.mx/2012/06/asi-esta-golpeando-la-crisis-en-una_16.html).
Gracias a las ganancias de sus oficinas en México, BBVA y Santander han sorteado dicha crisis sin problemas y, como señalo arriba, tales ganancias se van intactas a su país. Y de hecho varios analistas han advertido que la crisis en España, por ejemplo, se refleja en México vía sus empresas, pues al haber malos negocios allá, aquí es donde se compensan los números rojos de aquel país, de forma muy agresiva (son incontables, como dije, los abusos de Bancomer o de otras empresas), pero ello no se refleja en el desarrollo de la economía mexicana pues, repito, las ganancias salen del país, como ha sido siempre la “lógica” del capitalismo salvaje.
Además, ese par de bancos y otros más, incluido Caixa, que también opera aquí, han cometido comprobables fraudes crediticios en España, como ha denunciado la española Asociación de usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (ADICAE). Esta asociación estima en más de 30 mil millones de euros los fraudes cometidos contra familias españolas que invirtieron en supuestos “plazos fijos”, que, en realidad, eran muy complicados esquemas para ganar más, los bancos, claro, pero que con la crisis han fallado escandalosamente
Así que si eso hacen allá esos “respetables banqueros”, podemos imaginar lo que han de hacer aquí que, como ya señalé, por ejemplo, BBVA Bancomer es el banco que se lleva el récord de reclamaciones por cobros indebidos.
Y es que, igual que en México, el nivel de corrupción en España es altísimo (esa corrupción, por desgracia, es parte de legado que dejó la herencia colonial maldita). Según una encuesta reciente, más del 50% de las empresas españolas reportan haber sido víctimas de fraudes, cometidos nada menos que por sus directivos  (ver: http://www.eldiario.es/economia/empresas-Espana-victimas-economico-ultimos_0_265273776.html).
Incluso, la “respetable” familia real, ese parasitario resabio feudal, ha resultado ser igualmente corrupta, pues, por ejemplo, Iñaki Urdangarin, yerno del ya ex rey Juan Carlos, resultó ser todo un corrupto, manejando sucios negocios, de los que tanto Juan Carlos, así como la hija de esta, la infanta Cristina, esposa de Urdangarin, estaban al tanto (ver: http://www.telesurtv.net/articulos/2013/04/02/fortuna-del-rey-de-espana-crea-nuevo-escandalo-7649.html).
El propio ex rey se vio implicado en ese y otros escándalos, como que el parásito gerontócrata se iba de cacería a África para matar elefantes, una costosa diversión, sobre todo en medio de la brutal crisis económica de España, que ha dejado más de seis millones de desempleados en España. También se reveló que tenía (o tiene) una amante alemana, una "princesa", a la que trataba con todo lujo, y tenía viviendo en una magnífica finca, para ella y su hijo, con guardias y todo, a cargo de los impuestos de la población trabajadora. Quizá por ello haya decidido Juan Carlos abdicar (ver: http://mexico.cnn.com/mundo/2014/06/17/el-senado-espanol-aprueba-la-abdicacion-del-rey-juan-carlos-i).
Por lo mismo, muchos españoles exigen que se acabe ya con esa parásita “familia real” (http://www.jornada.unam.mx/2014/06/20/mundo/022n1mun).
Igualmente, la actual mafia en el poder español, ha resultado muy deshonesta,  comenzando con el fascista Mariano Rajoy, quien ha incurrido en casos de corrupción, pues antes de ser “presidente” cobró sobresueldos ilegales (http://www.jornada.unam.mx/2013/07/10/mundo/031n1mun).
Si a esos niveles de corrupción llegan empresas y mafias en el poder allá, podemos imaginar que esa será la manera de actuar aquí de muchas de las compañías a las que me refiero en este artículo. Eso, obviamente, seguirá empobreciéndonos más, pues justo la corrupción existente en todo el mundo, es también una forma de irlo empobreciendo más, pues es otra forma a la que recurre el capitalismo salvaje para ir concentrando la riqueza en unas cuantas manos.
Y siguiendo con los grandes negocios de España en México, otro muy lucrativo es el de la producción y distribución energética. La ya mencionada Iberdrola es una empresa que se ha especializado en la construcción de parques eólicos para producir energía eléctrica.
Aquí, ya ha fabricado tres, sobre todo en Oaxaca, en la zona de la Ventosa, donde las fuertes corrientes de viento favorecen tal energía. Eso, emplear energía eólica, que pudiera pensarse como algo muy positivo, por desgracia, no lo es, ya que la razón no es, en verdad, ecológica, es decir, que signifique que antes que el negocio, está la preocupación ambiental. El concepto de desarrollo “ecoamigable”, fue una moda que se inició en EU por allá del 2007, cuando varias empresas trataron de crear tecnologías limpias, “verdes”, como Solyndra, la que quiso fabricar paneles solares de materiales más baratos que el sílice, que por entonces era caro. Sin embargo, al poco tiempo, el sílice bajo brutalmente su precio, China comenzó a fabricar paneles solares muy baratos y Solyndra se fue escandalosamente a la quiebra. Fue algo muy bochornoso para Obama, quien al visitar a la empresa meses antes de su quiebra, se jactó de que aquélla representaba el “futuro energético” (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.mx/2012/05/el-gas-natural-de-esquisto-el-regreso.html).
Justo es lo que ha sucedido aquí al instalar parques eólicos, pues la razón no es ecológica, como señalé, sino puramente lucrativa, ya que la electricidad producida en esas instalaciones es más cara. Tan sólo el costo del mantenimiento y la operación por mantener una granja eólica es de entre 1.63 y dos dólares por kilowatt-hora (kwh) producido. Y el precio final de cada kwh, ya vendido a los consumidores está entre 5.7 y 6.53 centavos de dólar (http://www.ewea.org/fileadmin/ewea_documents/documents/publications/WETF/Facts_Volume_2.pdf).
Compárese eso con la generación hidroeléctrica, que en promedio se vende al consumidor en 0.85 de un centavo de dólar (o sea, no llega a un centavo el precio de cada kwh producido así), y la generación de energía generada eólicamente es hasta 7.7 veces más costosa
Por otro lado, la generación privada no ha servido para incrementar el flujo eléctrico, sino para sustituir forzadamente la producción de varias hidroeléctricas que operaba CFE. Mediante contratos se ha obligado a que por varios años, CFE le compre toda la energía producida a Iberdrola y a otras empresas que se denominan “productores privados”, más cara que si la produjera la propia CFE, echando a andar de nuevo instalaciones hidroeléctricas que tiene ociosas o subutilizadas. Por eso es que cada vez se encarece más la electricidad, pues ya dichos “productores privados” generan el 30% de la electricidad producida en México (ver: http://www.jornada.unam.mx/2014/06/11/politica/007n2pol).
Y vaya si deben de vender cara esa electricidad empresas como Iberdrola a CFE, pues, como señalo arriba, dicha energía es más de siete veces más costosa que la producida con hidroeléctricas.
De hecho, Iberdrola está acusada en España por subir frecuentemente demasiado y sin justificación los precios de la electricidad que produce (ver: http://www.eldiario.es/economia/CNMC-expediente-Iberdrola-manipulacion-precios_0_271923044.html).
Así que si de esa forma manipula sus precios allá, ya podemos imaginar que lo mismo debe de hacer aquí, con esos contratos leoninos impuestos a CFE, ¡de hasta 30 años!
Además, la construcción de parques eólicos, deja improductivas cientos de hectáreas de tierras de cultivo, pues cada turbina requiere de al menos media hectárea de tierra como espacio para operar. Así, una granja eólica de 1000 turbinas requeriría, por lo menos, de 500 hectáreas para operar.
La tierras necesarias, aquí, son casi arrebatadas a campesinos, a los que se les paga una miseria por “alquilárselas” o “comprárselas” y si aquéllos se oponen son encarcelados o hasta asesinados. Eso ha sucedido con la empresa Gas Natural Fenosa, filial de Repsol empeñada en instalar un parque eólico más en Oaxaca
Por otro lado, toda la supuesta “protección ambiental” que pudieran proporcionar los parques eólicos se sesga a la hora de deshacerse de las enormes turbinas, las que tienen una vida útil, pues están hechas de fibra de vidrio, material cancerígeno, y en España ya es un problema el cómo deshacerse o reciclar los miles de toneladas de turbinas desechadas, que llegan a su vida útil o se estropean por los efectos climáticos. Allí, sólo 10% se están reciclando y el resto se lleva a “cementerios”, que se convierten en peligrosos almacenajes de residuos que provocan cáncer, entre otros males crónico-degenerativos. Así que esa “energía limpia” puede convertirse en muy sucia (ver: http://www.argenpress.info/2014/04/espana-casi-20000-palas-de-molinos-de.html).
También, en la producción y distribución de gas natural, una empresa española, Gas Natural Fenosa (propiedad de Repsol), prácticamente acapara la distribución de ese energético, el que también ha resultado tan caro que ha llevado a protestas ciudadanas en varios estados, debido a sus frecuentes, arbitrarios incrementos y al monopolio existente
Repsol, problemática empresa petrolera, igualmente tiene fuerte injerencia en México, produciendo y distribuyendo gas natural.
Pemex (o lo que quedará de Pemex), trató de ejercer cierto control sobre dicha empresa, así que desde 1979 adquirió acciones de la misma. Y, más recientemente, en el 2013, adquirió otro porcentaje, una compra que, más que accionaria, pareció, más bien, una forma de aliviar los problemas económicos y deudas de Repsol, surgidos de la baja de sus reservas petrolerasa o de la expropiación de sus operaciones en Argentina, entre otras causas.
Eso, la compra de acciones, porque Pemex quería ejercer cierto control sobre la forma en que el presidente Antonio Brufau estaba administrando dicha empresa. Sin embargo, la influencia de Brufau fue mayor y eso ocasionó que prácticamente se le obligara a Pemex a vender las acciones más recientes, lo que supuso pérdidas para ésta, al venderlas más baratas de lo que las había adquirido (http://www.jornada.unam.mx/2014/06/04/economia/023n1eco). 
Y también, quizá previendo que Pemex irá perdiendo importancia al irse agotando el petróleo de aguas someras, el único que aún podrá seguir explotando, no quiso Repsol que dicha declinante empresa poseyera parte de sus títulos.
Igualmente, Repsol querrá entrar al jugoso negocio de explotación del petróleo mexicano en aguas profundas del golfo o en la explotación del contaminante gas de esquisto, que gracias a la reciente privatización que impuso la mafia prianista en el poder, ahora ya pueden realizar las depredadoras petroleras extranjeras, justo como Repsol (sobre los problemas de contaminación del agua y problemas que ocasiona la explotación del gas de esquisto, ver mi artículo: http://adansalgadoandrade.blogspot.mx/2012/05/el-gas-natural-de-esquisto-el-regreso.html).
De todos modos, Repsol opera desde hace tiempo muy buenos negocios, como el de suministrar a CFE gas natural licuado en la planta de Manzanillo para que aquélla genere electricidad en las plantas eléctricas del centro del país. El contrato tiene un valor de 15 mil millones de dólares y tiene una vigencia de 15 años. La pregunta obligada aquí es ¿si existe Pemex y el distribuir gas natural está entre sus funciones, por qué se ceden tales tareas a empresas extranjeras, en este caso, Repsol, pues siendo una actividad lucrativa, el costo es mayor, ya que se incluye la ganancia de dicha empresa? Ese gas vendrá de Perú, en donde Repsol tiene una planta exclusiva. También tiene contratos de exploración en la llamada Cuenca de Burgos y otras operaciones de suministro de gas natural a CFE (ver: http://www.jornada.unam.mx/2012/04/22/index.php?section=opinion&article=022a2pol&partner=rss).
Además, Repsol, a través de su subsidiaria Gas Natural Fenosa (empresa surgida de la fusión de Gas Natural y Unión Fenosa), distribuye gas natural a varios estados del país y al DF, como señalé antes, a precios muy elevados (de hecho es tan agresiva esa empresa en sus cobros que por un día que a un cliente se le pase el pago, aquélla corta el suministro. Y hay que pagar “reinstalación”, más el adeudo para volver a tener el caro servicio, además de esperar varios días hasta que eso ocurra).
Por otro lado, la pérdida de dinero que Pemex ha tenido con sus acciones de Repsol, no impidió que en un “generosos gesto” (candil de la calle, obscuridad en su casa), dicha empresa haya pagado nada menos que 407 mdd por dos hoteles flotantes (floteles) encargadas a dos astilleros españoles, Navantía, empresa “publica” y el privado Hijos de J. Barreras (ver: http://economia.elpais.com/economia/2014/01/29/actualidad/1390962173_355434.html).
De nueva cuenta, la obligada pregunta sería ¿por qué no se encargaron a empresas mexicanas o, si no hay esa capacidad constructiva, por qué no se sometieron a concurso tales contratos?, ¿se tratará del inconsciente, sometedor colonialismo español que aun llevamos en la sangre?
Es obvio, como señalo arriba, que con la privatización de lo que nos queda de energéticos, la carrera de las empresas españolas, como Repsol y otras, por ejemplo, será por ganar los mejores contratos, sometiéndonos aún más al control energético, que ya no será rectoría del llamado “Estado” (léase la mafia en el poder), dejando también otro muy importante factor de seguridad nacional a merced de extranjeros.
En cuanto a la operación y construcción de autopistas, OHL es la empresa española especializada en ello. Circuitos, como el llamado “mexiquense”, son operados por aquélla. Así, el peaje, o sea, el cobro en las casetas, está sujeto a las necesidades de ganancia de tal empresa, no a las de la economía de los usuarios y del país. Las cuotas casi se han duplicado desde que comenzó a operar y dos o más incrementos anuales son la norma. OHL también opera el Viaducto Bicentenario, la Autopista Urbana Norte, la Supervía Poetas, el Libramiento Norte de Puebla y la Autopista Puebla-Perote. Todas son o serán de peaje y sometidas al libre albedrío de OHL y sus necesidades de recuperar inversiones y ganar lo más que se pueda.
También fue española, Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles, la compañía que construyó los trenes de la problemática línea doce del metro, la mal llamada “Línea Dorada”, la que estuvo plagada de corrupción y supuestos “errores de diseño” desde el principio, lo que motivó la suspensión del servicio, debido a que se corría el peligro de que los trenes se descarrilaran. Eso ha ocasionado molestias a los usuarios que ya se habían acostumbrado a emplearla y, lo peor, un daño al erario público, pues aunados a los miles de millones de dólares gastados en construir tal línea, ahora se deberán de erogar más para “repararla”, con cargo a nuestros impuestos (a la fecha, todas las empresas participantes, se siguen echando la culpa).
También otra empresa española, Prointec Ipimsa, es la encargada de construir y operar el tren de alta velocidad entre el Distrito Federal y Querétaro, la que, por cierto, amenaza a habitantes de las casas por las que pasará dicho tren, las que está marcando con “rayitas”, de que acepten las “indemnizaciones” que les pagarán por sus casas o que se atengan a las consecuencias de la “barredora”. La forma en que está actuando es, por demás, autoritaria, y con apoyo de las mafias en el poder locales
Por si fuera poco todo lo anterior, o sea, las enormes ganancias que tantos dudosos negocios “legales” dejan a las empresas españolas, también las hay dedicadas a operar casinos, como la empresa Codere (propiedad de la familia Martínez Sampedro). En ese ilegal negocio de los casinos, dicha empresa tiene “permisos” para operar 65 centros de apuestas “remotas”, como Sports Books y Yak, Jakpot y Royal Yak. Además dicha empresa presume de poseer 94 salas de “entretenimiento” que en conjunto “representan 19751 terminales de juego” (http://www.eluniversal.com.mx/nacion/205370.html).
Eso, a pesar de que los casinos son “negocios” que no están autorizados legalmente, sólo cuentan con permisos, los que están emitidos a discreción de la mafia en el poder vigente (antes panistas, hoy, priístas) y de los problemas sociales que ocasiona la ludopatía inducida por tales prácticas.
Pero mientras a los casinos españoles se les ha permitido seguir operando como si nada, sí se han clausurado varios de los, digamos, mexicanos, que operaba Jorge Rojas Cardona, por no estar “regularizados” (en conversación que tuve con un empleado de uno de los cerrados casinos, me comentó que la razón fue que tal empresario “no le quiso entrar con la cuota exigida por los priístas” y por eso le clausuraron sus 26 casas de apuestas).
El anterior es, a grandes rasgos, el actuar de las empresas españolas en México, las que operan a su libre albedrío y en función de sus necesidades de ganancias, como lo hace el capitalismo salvaje mundial.
Sin embargo, la mafia en el poder en México, las ha dejado operar a como han querido, justo como los mercenarios de antes actuaron, gracias a la dominación que hicieron de la llamada “indiada”.
Sí, España debe de estar feliz, pues la neoconquista de Latinoamércia, particularmente de México, se está consumando.