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martes, 2 de julio de 2024

El depredador y contaminante fracking

 

El depredador y contaminante fracking

Por Adán Salgado Andrade

 

El fracking, apócope de hydraulic fracture (fractura hidráulica), es un método para obtener otro energético fósil, el metano, un gas que tiene ochenta veces más poder que el CO2 para atrapar el calor del Sol y el que generamos, lo que contribuye con creces a la catástrofe ambiental que estamos viviendo.

No sólo en su consecuencia al ambiente, sino que su extracción misma, mediante el fracking, es sumamente contaminante y depredadora. En los mantos de esquisto, que contienen dicho gas, se perforan pozos verticales de dos kilómetros o más, por los que se meten tuberías. Luego, tuberías horizontales perforadas, se conectan a esas verticales, se aplican cargas explosivas, que se hacen estallar, fracturando los estratos de piedra. Después, se introducen cientos de miles de metros cúbicos de agua, con varias sustancias químicas (que la dejan contaminada permanentemente y que se reinyecta al subsuelo, lo que ocasiona que se contaminen los acuíferos y que se generen temblores moderados), lo que libera el gas. Muy contaminante e invasivo proceso el fracking. Por eso, muchos países lo han prohibido.

Para desgracia de mucha gente que vivía en zonas tranquilas, la llegada de esas compañías que comenzaron a invadir sus tierras y a perforar, ha sido brutal el cambio.

Uno de tantos es el matrimonio de Don Schreiber y su esposa Jane, quienes, al jubilarse, adquirieron un rancho, para pasar allí sus últimos años, rodeados de paz y tranquilidad.

Pero llegaron las perforadoras y ahora su vida se ha convertido en un infierno, del cual dio testimonio la periodista Rebecca Solnit, de The Guardian, en un artículo titulado “Vi, de primera mano, qué tanto el fracking destruye a la tierra”, agregando, como subtítulo que “Hemos estado haciendo decisiones de corto plazo sobre nuestro planeta por mucho tiempo. Las consecuencias son terribles e insostenibles” (ver: https://www.theguardian.com/commentisfree/article/2024/jun/30/fracking-destroys-earth-new-mexico).

Comienza narrando cómo viajaban de noche en un viejo autobús amarillo escolar, pues Don, de unos “setenta y tantos”, la llevó, en medio de una fuerte tormenta, a visitar unas antiguas ruinas del pueblo Navajo y también para que Solnit viera cómo han surgido tantos pozos de fracking. Ellos compraron ese rancho en 1999, buscando, como dije, paz y tranquilidad, paseando en caballo, haciéndolo sustentable. “Pero descubrimos que teníamos los derechos de la tierra en la superficie, no del subsuelo, así que de eso se aprovecharon esas empresas y ahora han llenado esto de tuberías, caminos, camiones pesados… ¡un verdadero caos!”.

Don es ahora un activista duro, totalmente opuesto a esa depredadora actividad, pero, aun así, no ha podido evitar que en esa región, hayan surgido tantos pozos. Su rancho está a 320 kilómetros de Santa Fe, Nuevo México, en la región de San Juan, “gran productora de petróleo y gas natural desde inicios del siglo veinte y también rica en depósitos de esquisto, de donde se extrae metano” (ver: https://en.wikipedia.org/wiki/San_Juan_Basin).

En la tierra de Don, hay unos 122 pozos de fracking y en toda la región, alrededor de 20,000. Y a pesar de ser tan contaminante el proceso y el metano, siguen pujantes las empresas, sin importarles que eso está contribuyendo aceleradamente a calentar más al planeta y a incrementar nuestros problemas climáticos. Y eso que Biden, supuestamente, ha estado tratando de incrementar las energías verdes, pero hay muchos estados, como Nuevo Mexico o Texas que hacen caso omiso de los planes de Biden (ver: https://adansalgadoandrade.blogspot.com/2022/08/en-texas-las-gaseras-dejan-escapar.html).

Dice Don que “hasta parece de otro mundo ver tanto desierto, tantas plantas desérticas, con pozos que se levantan por aquí y por allá, tomando millones de metros cúbicos de agua de acuíferos y otras fuentes y contaminándola permanentemente”. El agua es escasa y muy preciada en estos sitios, señala Solnit.

Las corporaciones ocasionan daños, no sólo al realizar el fracking, sino cuando abandonan los pozos, pues no se responsabilizan de la destrucción ocasionada. Dejan caminos por todas partes que, cuando llueve, se vuelven lodosas rutas y el agua empleada, como señalé, queda envenenada de por vida y se almacena en el subsuelo. “Las ganancias son de corto plazo, pero los daños, son de largo plazo. La región es una de las más contaminadas de Estados Unidos por metano”, agrega Solnit.

Las mencionadas ruinas, le hicieron reflexionar a Solnit que han durado unos diez mil años, quizá, y que las tierras de ese sitio, han servido para sembrar y alimentar a tanta gente, “pero, ahora, el fracking, va a destruir todo eso, que había durado tanto”.

Compara con lo que se está haciendo en Alemania, de diezmar un bosque, y destruir tierras agrarias, con tal de obtener un “puñado de carbón”. “Las ganancias se esfumarán y su utilidad durará poco, pero esas tierras, que estuvieron allí por tanto tiempo, fueron destruidas en pocos años”.

Agrega que “nadie se beneficiará en 50 o 500 años del metano extraído en estos pozos, pero el daño será inmenso, de lo que había durado tanto. Las ganancias son de corto plazo y el daño es permanente”.

Dice que ya se están usando cada vez más y más las energías verdes “y hasta son más baratas”.

Pero, por ejemplo, los autos eléctricos, fomentarán más el extractivismo (la explotación de minas para obtener litio, cobalto, grafito o metales de tierras raras, para sus baterías) y el empleo de electricidad a nivel global se incrementará mucho más. Y el fabricar millones, como ya se hace, implicará más contaminación, por la combustión resultante (ver: https://adansalgadoandrade.blogspot.com/2023/06/cada-vez-es-mas-evidente-que-los-autos.html).

Desgraciadamente, nadie, ni ella, mencionan que no se trata de hallar más energías, aunque sean verdes, sino que si continuamos con este sistema capitalista de depredadora y contaminante sobreproducción, no habrá energía que alcance. Por ejemplo, el arribo de la inteligencia artificial, requerirá mucha más electricidad para los complicados procesos que realiza (ver: https://adansalgadoandrade.blogspot.com/2023/02/la-inteligencia-artificial-incrementara.html).

Pero, mientras tanto, los pobres Don y Jane, que ansiaban una futura vida galopando en sus caballos, en medio del desierto, y sembrando cactus, ahora tienen que evadir tuberías y pozos de fracking. Terrible giro.

 

Contacto: studillac@hotmail.com

 

 

lunes, 27 de julio de 2015

Sociedad y depredación ambiental



Sociedad y depredación ambiental
por Adán Salgado Andrade

Maney, municipio de Huichapan, Hidalgo. Una nueva bandera de lucha en muchos países es la ambiental, aquélla que se enfrenta a las mafias empresariales y políticas, las que en ceñido contubernio, actúan para que el capitalismo salvaje se siga proveyendo de materias primas para sus desperdiciadores, contaminantes y depredadores mecanismos de decadente preservación.
Me encuentro en este empobrecido municipio hidalguense, que además de la evidente precariedad en la que viven la mayoría de sus habitantes, desde 1986 debe, igualmente, soportar los daños ambientales y a la salud que ha ocasionado la operación de la planta cementera perteneciente a CEMEX.
De por sí, la producción del cemento en condiciones “normales” es lesiva al ambiente, tanto por los humos que producen los hornos, que deben de fundir a 1450 grados centígrados la piedra caliza y la lutita requeridas, de lo que resulta el clinker, así como por los finos polvos que dejan las diferentes etapas de trituración y molido de tales materiales y del cemento mismo, una vez que sale muy caliente de tales hornos. Se estima que la fabricación de cemento es responsable del 5% de las emisiones globales de bióxido de carbono (ver: http://www.moleconomics.org/files/sustainability%20documents/EmissionReductionofGreenhouseGasesfromtheCementIndustry.pdf).
CEMEX ha sido demandada en países como Estados Unidos o Inglaterra, precisamente por la contaminación que produce la fabricación de cemento y por negarse a instalar equipo especial que ayude a disminuir dicha contaminación (ver: https://en.wikipedia.org/wiki/Cemex).
Pero la mencionada cementera, no conforme con eso, ahora quema basura, tanto porque es más barato, en lugar de emplear combustóleo o gas, como porque es también un muy buen negocio, como más adelante veremos. Es un problema que ya se ha denunciado varias veces, pero persiste (ver: http://www.jornada.unam.mx/2013/05/14/estados/032n1est).
No muy lejos del lugar en donde me encuentro, se levanta la blancuzca estructura de la planta, de tanto polvo acumulado por tantos años de operar casi continuamente. Se le ve amenazante, desafiante ante cualquier acción que pudieran tomar los habitantes en su contra, ya fuera para obligar a sus dueños a no seguir con la quema de basura o, en el mejor de los casos, a cerrarla definitivamente.
Este día se ha convocado a una junta informativa a los habitantes de Maney, en donde expertos y activistas sociales exponen experiencias y testimonios que denuncian los graves problemas ambientales que tanta tolerada depredación ha provocado en este neocolonizado país.
El sitio es un “salón escolar”, iluminado magramente por dos amarillentos focos. El pobre mobiliario consta de desvencijadas, disparejas bancas, que se nota que en años nunca han sido reparadas, ni siquiera con una mano de pintura. Al frente, luce un pequeño pizarrón, en cuya reducida superficie no parece haber mucho espacio para una clase formal, a menos que se esté borrando constantemente. Es un sitio deprimente. No se quiso prestar el “auditorio” para la reunión, pues está, dicen los munícipes, “adornado” para la fiesta de fin de cursos. 
De todos modos, mujeres y hombres de todas las edades se congregan, con tal de atender con gran interés las distintas intervenciones que tienen lugar, enterándose a lo largo de la reunión que el problema que padecen en Maney no es único, sino que se suma a la serie de infamias que la entreguista mafia en el poder ha consentido desde hace lustros y que, incluso, ha modificado a su antojo las, de por sí, laxas “leyes”, con tal de permitir a gansteriles empresas de todo tipo y nacionalidad, que sigan con sus contaminantes, depredadoras acciones para hacerse de los recursos naturales que aún nos quedan, destruyendo a su paso otros, mucho más valiosos aun, tales como los bosques, las selvas, los ríos, los litorales, los suelos… sin los cuales, una vida digna para los habitantes de este país, y del mundo entero, no es posible.
Por desgracia es una tendencia que no sólo sucede aquí, sino que ya es la regla impuesta por el capitalismo salvaje en todo el planeta, al que sólo le interesa seguir obteniendo una ganancia, por magra que ésta pueda ser, con tal de continuar reproduciendo su decadente existir. Ya hasta el calentamiento global, una de tantas consecuencias de la bárbara depredación ambiental, es muy buen negocio para muchas inescrupulosas corporaciones (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.mx/2014/03/el-muy-lucrativo-calentamiento-global.html).
Inicia la intervención una académica de la Universidad Autónoma del Estado de México, la que expone el problema concreto que han ocasionado las cementeras que operan en el país, 35, para ser exactos. Todas esas empresas han ocasionado daños ambientales en los lugares en que operan, pero sólo en cinco de los sitios en donde están establecidas, se han iniciado acciones sociales en contra de ellas.
Eso sucede, por ejemplo, con la perteneciente a la compañía Apaxco, la que opera en el Estado de México, cuyos humos y polvos invaden todo alrededor de donde se localiza, contra la que ha habido denuncias y acciones legales desde el 2010, cuando se funda el grupo Pro-Salud (ver: http://archivo.eluniversal.com.mx/nacion/175434.html).
Luego, se refiere concretamente al caso de Maney, donde ya también se han iniciado acciones contra la cementera perteneciente a CEMEX, pues la contaminación ocasionada por ésta, ha dejado inútiles completamente las tierras aledañas, y ya no es posible producir cultivo alguno, lo que también ha incidido en incrementar la pobreza de los lugareños, quienes han debido dedicarse a otra cosa o, incluso, a trabajar, algunos, en la cementera, con tal de procurarse un magro sustento. Plantas y animales, además de la gente, claro, también han sido afectados, así como el río que pasa por el lugar, irreversiblemente contaminado con tanto desecho proveniente de la planta.
Pero la académica enfatiza que, como menciono arriba, el problema ya es más grave desde que CEMEX comenzó a incinerar basura en sus hornos. Otro expositor, el biólogo Jorge Tadeo Vargas Juvera, señala que además de ahorrarse mucho en combustóleo o gas, que es lo que debería de emplear la planta para alimentar los hornos, es un muy buen negocio, pues la basura que quema, una buena parte proviene del Distrito Federal, la capital del país, en donde tanto desecho producido ya no tiene en donde almacenarse. “¡Fíjense, la cementera le está cobrando al DF un millón de dólares mensuales por la quema de tanta basura!”, declara aquél, y que toda esa basura, incluida la del municipio de Huichapan – en donde se ha prohibido terminantemente a los trabajadores de limpieza seleccionar los desperdicios, excepto las latas y objetos metálicos –, se va almacenando en un sitio, con los problemas adicionales que aglomerar tanto desperdicio ocasiona, que ya una vez, incluso, se incendió y no pudo controlarse por varios días (ver: https://www.youtube.com/watch?v=6-NTHoktZBA).
Así que resulta difícil pensar que la cementera, en un acto de probada ética, renuncie al buen negocio de la quema de basura, a pesar de todos los daños a la salud y al medio ambiente que esté ocasionando con su ilegal, inmoral acción, obviamente tolerada y auspiciada por la mafia local, el esbirro priísta que agrega a su absurda nomenclatura la de “verde ecologista” (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.mx/2015/04/corrupcion-y-contaminacion-industrial.html).   
La incineración de PET y otros desperdicios plásticos produce gases muy tóxicos, los cuales, entre otras cosas, elevan los índices de cáncer pulmonar, asma, bronquitis, entre otros males, además de que los humos, una vez que se van aglutinando y se depositan en el suelo, lo contaminan también, envenenándolo irreversiblemente, y nada puede sembrarse allí  (ver: http://www.saskwastereduction.ca/assets/upload/pdf/plastics-pdf/effects-of-buring-plastics.pdf).
Por cierto, que se menciona en la reunión que la lucha contra la cementera la inició un sacerdote, quien no tardó en ser removido por la curia local debido a su activismo. Véase cómo, hasta la manipuladora iglesia, igualmente gansteril, es compinche de las mafias locales.
Interviene luego una activista proveniente de la comunidad de Atitalaquia, cercana a Tula. Esta comunidad, igualmente hidalguense, también es presa de negligencia, corrupción, daños ambientales y a la salud de sus habitantes, tanto de la mafia municipal, así como federal. Refiere que el 7 de abril del 2013, estalló la planta agroquímica ATC (ver: http://www.jornada.unam.mx/2013/04/08/estados/031n2est).
La explosión ocasionó que miles de kilogramos de sustancias sumamente tóxicas se desperdigaran por los municipios cercanos, pero fue en Atitalaquia, en donde se localiza el parque industrial en el que, aseguró la activista, sigue operando la planta, pero con otro nombre, a pesar del desastroso accidente, en donde los efectos al ambiente y a la salud de los pobladores han sido mayúsculos. La activista refiere, en angustioso tono, las graves enfermedades que se han manifestado desde la explosión, que no existían antes de ésta, tales como cáncer de muchos tipos, graves males respiratorios, enfermedades de piel, leucemia y otras. Pero a pesar de las evidencias de que son debidas al esparcimiento de los tóxicos químicos, debidos al estallido de la planta, ni empresa, ni las mafiosas “autoridades” atienden sus llamados a que sea revisado su caso y que se tomen las medidas médicas, ambientales y compensatorias que los daños ocasionados requieren. Tuvieron que formar un frente para exigir solución (ver: https://es-la.facebook.com/pages/Asociaci%C3%B3n-de-Afectados-por-Agroqu%C3%ADmicos-ATC-Atitalaquia/119915341539750).
Explica que su caso ha sido turnado incluso a un activista social, el sacerdote Raúl Vera, con tal de que se les haga caso, pero negligencia y silencio imperan. Y asegura que expertos han indicado que Atitalaquia actualmente está ya entre los lugares más contaminados del planeta, pues es considerado el desastre allí como el tercer peor que han tenido lugar mundialmente, comparable incluso al de Bhopal, en India, cuando en 1984, una fuga de una planta de pesticidas de la empresa estadounidense Union Carbide, dejó más de quince mil muertos y cientos de miles de discapacitados permanentemente. Hasta la fecha, persisten sus letales efectos (ver: http://www.redicecreations.com/article.php?id=13417).
“Sólo nos queda seguir luchando y organizándonos ante tanta injusticia”, sentencia la activista finalmente.
En efecto, si la lucha por sus reivindicaciones no es hecha por la propia gente, no sólo por los afectados, sino por todos nosotros, los ciudadanos de este depredado país, nadie más la hará, muchos menos los corruptos, mafiosos “políticos”, quienes sólo recurren a la gente en tiempos electorales, con tal de ser elegidos y continuar con la entrega del país al capitalismo salvaje.
También se exhibe en la reunión un emotivo documental sobre la lucha que han emprendido pobladores de la región de la sierra norte de Puebla, los que por varios años han tratado de proteger sus recursos naturales de la depredación capitalista. Este trabajo cinematográfico independiente retoma varios testimonios de hombres y mujeres de distintas comunidades de esa zona serrana, quienes declaran que, por ningún motivo, aceptarán que empresa alguna trate de imponer allí una megamina o extracción de gas natural, mediante fracking.
La megaminería, que ya ocupa una tercera parte del país, destruye irremediablemente el ambiente en donde opera, pues además de ser irracionalmente ineficiente – se requiere una tonelada de material pétreo, por ejemplo, para obtener una onza, 32 gramos, de oro cuando mucho –, emplea millones de litros de cianuro y otros tóxicos para la obtención del metal y millones de litros de agua, la que es contaminada irreversiblemente. Por ello, los recientes intentos de la mafia en el poder para igualmente privatizar el agua y hacerla casi de uso exclusivo de las mafiosas corporaciones extractivas. También las tierras aledañas y acuíferos cercanos a una megamina quedan contaminados permanentemente. Dichas tierras quedan infértiles y los acuíferos, envenenados, no aptos para el consumo humano, sin mencionar que los enormes cráteres que ocasiona la remoción de millones de toneladas de material rocoso, que son visibles desde el espacio, provocarán daños aún no determinados (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.mx/2013/05/los-destructivos-irreversibles-efectos.html).
Igualmente, el fracking, como se le llama al contaminante método para extraer gas de esquisto, es una muy contaminante y depredadora técnica que emplea millones de litros de agua por cada pozo que se opere, la que también es contaminada permanentemente por todos los tóxicos, peligrosos químicos que se le agregan en el proceso. Como no se puede reutilizar esa agua, se inyecta de nuevo al subsuelo, por lo que se contamina tanto a éste, así como a los acuíferos que se encuentren allí, además de que se provocan temblores. Por lo que además de emplear millones de litros de agua, la contamina permanentemente, así como a otras fuentes de agua dulce (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.mx/2012/05/el-gas-natural-de-esquisto-el-regreso.html).
Ese par de depredadoras, destructivas actividades son las que pretenden imponerse en la zona de la sierra norte poblana, y es por ello que los pobladores se han unido para conformar un frente y oponerse a cualquier intento de depredación de sus tierras y recursos acuíferos. Su lucha ha logrado trascender y la han llevado a otros lugares del país (ver: http://www.jornada.unam.mx/2014/06/21/cam-sierra.html).
Termina le reunión.
Quizá todo lo que se ha dicho reavive entre los asistentes la esperanza de que la lucha local contra la cementera triunfe algún día.
O que, al menos, se percaten de que su problema no es único y es parte de una serie de arbitrariedades e injusticias que se cometen cotidianamente en muchas partes del país – y del mundo, claro – y que, eventualmente, debe de construirse un frente nacional, y hasta mundial, que combata tanta infamia, tanta corrupción y mafiosas asociaciones entre depredadoras empresas y los gansteriles, así llamados, “políticos”, cuyo único objetivo es el irracional enriquecimiento, ser parte del uno por ciento que controla a sus anchas a este destruido planeta, en donde, por las impuestas condiciones del capitalismo salvaje, de absurda sobreproducción, consumimos en nueve meses lo que le lleva al planeta año y medio en crear, ocasionando esa destructiva tendencia un déficit ambiental que nos conduce cada vez más rápidamente a nuestro aniquilamiento masivo.
Sí, quizá con esa convicción, todos salimos del sitio, reflexivos.
Volteo hacia la iluminada cementera, la que nunca para. Sus luces, visibles incluso a la distancia, invaden todas las noches a Maney.
No, imposible pararla, ni siquiera por un día. Eso significa dejar de ganar buen dinero para sus dueños y accionistas. No, a seguir quemando basura y haciendo cemento, que para eso se construyó.
Y al diablo con el daño ambiental y la salud de la gente.

Contacto: studillac@hotmail.com