domingo, 24 de marzo de 2013

El capitalismo salvaje y su salvaje “defensa” de la propiedad intelectual



El capitalismo salvaje y su salvaje “defensa” de la propiedad intelectual
Por Adán Salgado Andrade


En la cinta “Zero Dark Thirty”, conocida aquí como “La noche más obscura”, la directora, Kathryn Bigelow, muestra los excesos a los que llega EU cuando se propone realizar alguna obsesiva “misión”, como en la historia referida en la película, basada en hechos reales, sobre la persecución y el supuesto asesinato de Osama bin Laden (quien alguna vez fuera cercano colaborador de la CIA, que, incluso, recibía un sueldo). En la escena del asalto a la casa en donde se suponía que vivía bin Laden, ubicada en una población de Pakistán, Abbottabad, un equipo especial de mariners viola, tanto el espacio aéreo pakistaní, al llegar en dos helicópteros antirradar, no rastreables, así como el territorio de dicho país, al incursionar en el barrio en donde se localizaba la casa de seguridad en la que vivía desde hacía algunos años un enfermo, inoperante bin Laden. Con lujo de violencia, dinamitando puertas y asesinando a mansalva a varios hombres y mujeres que estaban allí en la noche del asalto (en mayo del 2011), los prepotentes soldados allanan la casa, hasta dar con el “terrorista” jefe de Al Qaeda, a quien asesinan sin miramientos, pues la orden era exterminarlo en el acto. Y a los vecinos del lugar que, curiosos y temerosos, se acercan, sorprendidos y asustados por escuchar a uno de los helicópteros que, al perder el control, cayó a tierra, además de tantas explosiones y disparos, uno de los mariners los amenaza con que se retiren del sitio o les dispararán.
Refiero lo anterior, que no pareciera tener que ver mucho con el título del presente artículo, porque es buen preámbulo en el sentido de que EU se ha abrogado desde hace años tareas de “policía mundial”, derrocando gobiernos elegidos democráticamente, invadiendo países supuestamente ligados al terrorismo (Afganistán, Irak), imponiendo bases militares… en fin, resaltando en cada acción su poderío militar.
Pero también, en años recientes, se ha autoproclamado protector de los derechos de la llamada “propiedad intelectual”, sobre todo cuando empresas estadounidenses han resultado afectadas por acciones de piratería o hackeo de obras intelectuales, tales como películas, canciones, programas de cómputo… o todo aquel trabajo que esté registrado con una patente o un registro autoral en EU. Eso, incluso, lo está tomando como justificación para incursionar en la Web mundial e imponer medidas coercitivas que limitarían muchísimo la relativa libertad de la que actualmente gozan muchos sitios y millones de usuarios. Emplea a sitios como Facebook para espiar a posibles infractores, interviene correos electrónicos, emplea a hackers que actúan como una suerte de espías digitales sobre personas “sospechosas” de ser “terroristas” o comportarse como tales… y todas esas arbitrariedades e ilegales operaciones las hace EU, sin que aparentemente nadie se oponga o pueda hacerlo, pues, ante todo, pone por delante que es en defensa de su “seguridad interna” y, especialmente, de la defensa del “derecho intelectual”.
El Departamento de Justicia (DoJ) se pone en contacto directo con países en donde haya alguna persona u organización que “atente” contra los derechos de autor (el llamado Copyright Infringement) y, como si estuviera en su propia casa, envía agentes del FBI y policías estadounidenses para que “coordinen” la acción policiaca “legal”, que allane las instalaciones de los defraudadores y los lleve a prisión, violando muchas veces los elementales derechos de los supuestos “acusados”. Y todo en nombre de la “legalidad y la justicia”, como se hizo con el caso de bin Laden, mencionado arriba. También en nombre de la “seguridad y legalidad”, está construyendo la NSA (National Security Agency) en medio del desierto de Utah un súper edificio que será considerado como el futuro centro de ultraespionaje, el que analizará diariamente millones de correos, de páginas de redes sociales…en fin, que se pretende que todo el interenet sea filtrado y analizado por ese sitio.
Voy a referirme a un par de ejemplos en donde, justamente, los excesos a los que llega EU, ilegales y arbitrarios casi siempre, muestran que a sus labores policiacas les tiene sin cuidado que invadan un país, violenten sus leyes y “coordinen” con las fuerzas policiacas locales verdaderos asaltos, con tal de “defender” la propiedad intelectual.
El primer caso es el de la ya extinta empresa Megaupload, perteneciente a Kim Dotcom, un polémico empresario alemán, quien actualmente vive en Nueva Zelanda, en donde, ilusamente, creyó que nunca sería molestado en sus futuros negocios. El caso fue muy sonado en enero del 2012, tanto por el impacto mediático que provocó, así como la forma tan ilegal y arbitraria como actuaron autoridades locales en coordinación con policías estadounidenses y agentes del FBI, como veremos.
Megaupload era una empresa que operó hasta inicios del 2012, la cual contaba con un inmenso archivo conteniendo todo lo inimaginable, desde videos caseros, libros, películas, manuales… una especie de Youtube, pero no sólo de videos, sino información de muchas categorías. El servicio era digamos que gratuito, obteniendo ganancias de la publicidad que acompañaba a los archivos que se desearan descargar, tal como actualmente hace Youtube. De esa forma, obtenía alrededor de $25 millones de dólares de ingresos por año. Otros $150 millones de dólares, los conseguía al ofrecer su servicio “súper rápido” de descarga del material. Kim Dotcom, era el dueño del sitio, el cual fundó en el año 2001, cuando tuvo la necesidad de difundir los videos de las carreras de autos en las que él mismo participaba. Era conocido como un gran corredor en ese entonces y poseedor, también, de una mediana fortuna, de varios millones de dólares, que había conseguido gracias a negocios previos, como Data Protect, empresa que en los años 90’s daba asesoría de seguridad en Internet a empresas (Dotcom tuvo una niñez muy dura, hijo de padre alcohólico, golpeador, y madre sumisa. Aún así, cuando tenía 15 años, se hizo de buen dinero administrando un negocio ilegal del chateo telefónico muy común en los 90’s, con el cual él se quedaba con 15 centavos de dólar, por minuto, de los que empleaban su, ese sí, ilegal negocio. Dotcom asegura que ese “negro” pasado aún lo persigue).
Dado que era muy complicado enviar los videos en los correos como archivos adjuntos, por ser muy grandes, a Dotcom se le ocurrió, junto con un socio, crear Megaupload, que permitiría a los fans de las carreras bajar los videos cuando quisieran y cuantas veces así lo desearan. Dotcom, gracias a su fortuna, ofrecía, además, dinero por videos de carreras que le fueran ofrecidos por los usuarios. Y algo que al principio sólo hizo por mero pasatiempo, al final le halló el potencial valor de convertirse en un gran negocio: bajar del Internet lo que se deseara, teniendo, claro, millones de archivos que permitieran esa suerte de panacea de la información.
Y es algo que, en otras ocasiones, EU ha perseguido, su oposición a que la información se distribuya libre y gratuitamente, sobre todo en esta era en donde, gracias al internet, eso es posible (y deseable). Sucedió, por ejemplo, con Napster, esa empresa que en los años iniciales del internet, permitía la libre descarga de melodías en formato MP3. A su fundador, Shawn Fanning, luego de un largo juicio, que también incluyó allanamiento de las oficinas y confiscación de todo el equipo, se le obligó a cambiar su forma de ofrecer música (ya no fue gratuito, sino que se cobraría una cuota. Pero eso acabó con el glamour de Napster y fue absorbido por otra empresa. Uno de los cofundadores, Sean Parker, luego se hizo accionista fundador del entonces naciente sitio Facebook).
También Youtube tuvo que acordar que cancelaría videos si éstos infringían las leyes de derecho de autor (por eso es que ahora varios videos aparecen cancelados, debido a que los autores de los mismos han demandado a Youtube suprimirlos).
Eso fue una especie de armisticio legal, que comenzó cuando en 1998 el entonces presidente Bill Clinton firmó la Digital Millennium Copyright Act, DMCA, ley que perdonaba a los infractores, siempre y cuando demostraran que el contenido que manejaban era de los usuarios y desconocían, por tanto, el origen de aquél, que no actuaban de “mala fe” y que, si era material protegido, debían de cancelarlo de sus servidores, a petición expresa de la empresa que poseyera el material.
Así, gracias a esa “ley” estadounidense, aplicable en todo el mundo, varios sitios merecieron sólo una especie de regaño, pero siguieron operando libremente, justo como Youtube, por ejemplo. Incluso, fue también por iguales motivos que Google renunció a llevar a cabo su proyecto de biblioteca digital, el cual tenía la finalidad de digitalizar todos los libros existentes hasta ahora (¡vaya si era muy ambicioso ese proyecto!) y permitir su libre consulta y descarga por cualquiera que así lo deseara (algo así quiso hacer el recientemente fallecido joven innovador Aaron Swartz para dejar libres archivos de investigaciones científicas del sitio JSTOR, al que había que pagar una costosa cuota por estar suscrito y tener acceso a dichos archivos. Swartz se suicidó hace unos meses, presionado porque el DoJ había pedido varios más de 30 años de prisión, en caso de haber sido sentenciado).
Dotcom alega que, justo, acogiéndose a la DMCA, las políticas de Megaupload, al respecto, exigían que los usuarios retiraran material que estuviera protegido. Igualmente, de algún tiempo para acá, trabajaba directamente con artistas o compañías musicales, las que permitían descargas de material musical a cambio de compartir el dinero de la publicidad entre ellos y Megaupload, que acompañaba a tales descargas gratuitas. Dotcom asegura que ya trabajaba también en un esquema similar para permitir descargas de cintas. Al parecer, el material que más le ocasionó problemas fue, justo, el de la libre descarga de películas, sobre todo hollywoodescas, dado que, aseguran los estudios cinematográficos, eso afecta mucho sus ganancias.
Así, cargos de piratería le fueron achacados, pero también lavado de dinero y actividades mafiosas.
Y con esos infundados cargos, como alega Dotcom que se le hicieron, el 20 de enero del 2012, su casa, una enorme y lujosa mansión de 24 millones de dólares, localizada en el poblado de Coatesville, en Nueva Zelanda, conocida justo como “Mansión Dotcom”, fue violentamente allanada.
La noche anterior, Dotcom había estado grabando una canción (el canto es otra de sus “excentricidades”) en los estudios Roundhead, junto con el cantautor Mario “Tex” James y el productor Printz Board. Eran las 4:30 de la madrugada, cuando llegó en su Mercedes S-Class, conducido por su chofer y guardaespaldas. Dotcom tuvo la sensación de ser perseguidos. Y así era, pues ya, el 5 de enero, un juez federal estadounidense, basado en un “archivo” de 72 páginas, había hallado “culpable” a Dotcom, y había ordenado su captura, cual vulgar y “peligroso gánster”.
La casa de Dotcom estaba equipada a prueba de ladrones, así que su allanamiento no fue fácil, pues la policía tenía “informes fidedignos” de que el “delincuente” contaba, incluso, con un cuarto de seguridad, el “Cuarto Rojo”. El asalto a su mansión fue muy calculado. El equipo especial “antiterrorista” neozelandés, coordinado, ilegalmente, por agentes del FBI y otras autoridades estadounidenses que, como ya dije antes, operaron extraterritorialmente en ese país a su antojo, como si estuvieran en el suyo propio, esperó hasta que Dotcom estuviera en su lujosa habitación y a punto de dormir en su lujosa cama de $103,000 dólares (otra de las excentricidades de este singular personaje es que gusta dormir plácidamente, sin interrupciones de ninguna especie, ni ruidos, todos sus empleados deben de respetar su sueño, no haciendo nada mientras duerme. Por eso, Dotcom posee tres camas hechas por la casa Hãstens, confeccionadas con pelo de caballo, algodón y lana, diseñadas totalmente al gusto y a la ergonomía del cliente. Para alguien que mide casi dos metros y pesa 175 kilogramos, además de ser millonario, pues es un pequeño lujo).
Y como si fuera, en efecto, un peligroso terrorista (y me vienen a la memoria las escenas descritas de cómo se allanó la casa de bin Laden, que muestra el filme de Bigelow), el grupo de decenas de policías fuertemente armados con rifles de asalto Bushmaster, granadas, marros… y cuanto se requiriera para atrapar a Dotcom, llevaron a cabo la operación que desde Washington se bautizó como Operation Takedown (operación derribamiento).
Llegaron en helicópteros, invadiendo prados, patios, azoteas… y se abrieron paso por la fuerza, derribando con pesados mazos las gruesas puertas de la mansión, intimidando y sometiendo a los empleados a punta de bala, arrestando a la esposa de Dotcom, Maya, quien, en ese entonces, esperaba gemelos, junto con el primer hijo de ambos…
Cuando finalmente hallaron a Dotcom, éste estaba aterrado, esperando lo peor, oculto tras una columna, cercana a la cocina, que ni siquiera se había atrevido a encerrarse en el Cuarto Rojo, por temor de que ello les diera pretexto a los policías para que lo asesinaran.
Asegura que lo sometieron derribándolo al piso, pateándole las costillas, que le pisaron una mano, hasta sangrarle los dedos, luego de lo cual lo esposaron. Además del humillante, violento trato, cuando exigió que le dijeran bajo qué cargos lo arrestaban, un agente policiaco le dijo que era por “acopio de material intelectual protegido”. Dotcom no podía creer que fuera por eso. Pero cuando lo acusaron de “lavar dinero” y de actividades “mafiosas y delictivas”, estuvo seguro de que se trataba de un simple complot en su contra para acabar con un sitio que hasta entonces era muy apreciado por los 4900 millones de usuarios que lo empleaban cada año para obtener casi gratuitamente todo tipo de material cultural, literario, visual…
“De seguro, Obama y Hollywood están en mi contra, porque he tratado de hacer del Internet un verdadero espacio libre y sin trabas”, ha declarado recientemente.
Le fueron confiscados su colección de lujosos autos, obras de arte, como cuadros y esculturas, que se hallaban en su mansión, equipo de cómputo… además de que se le congelaron sus cuentas bancarias que tenía distribuidas en varios bancos de distintos países.
Tres más de sus socios, que se encontraban en su mansión ese día, fueron arrestados, también, acusados igualmente de asociación delictuosa, lava dólares y piratas informáticos. Se trata de Mathias Ortmann, alemán que se encargaba de la operatividad del sistema, Finn Batato y Bram Van der Folk, quienes también recibieron un denigrante, inhumano trato.
Luego del asalto a la mansión de Dotcom, fueron llevados a prisión, en donde se les confinó en una reducida celda a los cuatro, obligando a Dotcom, a dormir en una muy incómoda “cama” de cemento. Declara que pronto comenzó a sufrir terribles dolores en piernas, espalda y todo el cuerpo y lo más que hicieron las autoridades y el médico de la cárcel fue a darle Ibuprofeno y a “cuidar” que no se suicidara, algo que nunca estuvo en la mente de Dotcom, como ha dicho.
La idea de la “justicia” estadounidense era, y sigue siendo, extraditar a Dotcom a EU, en donde se le aplicarían excesivos cargos que le darían una sentencia de hasta 55 años, algo que nunca antes se había hecho con casos similares de supuesto acopio “ilegal” de material intelectual protegido (como dije antes, Youtube tuvo una situación similar, pero pudo arreglar el problema suprimiendo el material que tuviera derechos de autor, a petición expresa de los afectados).
Y justamente el violento, humillante e ilegal asalto a su mansión, la manera en que él, su esposa, su hijo, sus amigos, fueron tratados, los falsos cargos que se le imputan, la ilegal actuación de EU, extraterritorial, o sea, fuera de sus fronteras, y muchas otras ilegales, incluso, criminales acciones, Dotcom y su equipo de abogados las están empleando para revertir la demanda del DoJ y usarla en contra del propio gobierno estadounidense, de su actual presidente Barack Obama y de quien resulte responsable.
De hecho, en su primer juicio, algunos meses después de que pudo salir libre bajo fianza y estar “arrestado” en su domicilio, una juez neozelandesa, Helen Winkelmann, declaró que, en efecto, el uso de la fuerza policiaca había sido excesivo, pues se había asaltado con lujo de violencia la casa de un respetable ciudadano neozelandés (Dotcom tiene la ciudadanía de ese país), con policías fuertemente armados, lo cual es excepcional, pues la policía de ese país generalmente ni siquiera anda armada, además de que EU había actuado ilegalmente en Nueva Zelanda, atribuyéndose labores policiacas extraterritoriales totalmente ilegales. La juez empleó como evidencia, un ilustrativo video tomado por la propia policía, en el cual se ve como decenas de policías realizan el excesivo asalto (fueron tantos agentes, que hasta llevaron sus baños portátiles, para que tuvieran en donde hacer sus necesidades, durante todo el tiempo que les llevara cumplir eficientemente con la Operación Debut, como se le llamó a esa acción en Nueva Zelanda).
También Dotcom tiene preparada una demanda contra los funcionarios neozelandeses que ordenaron tan ilegal acción, actuando en contubernio con los estadounidenses. De hecho, el gobierno neozelandés, reconociendo que, en efecto, la acción contra Dotcom fue excesiva e ilegal, le permitió sacar del banco $4.8 millones de dólares, para que pudiera costear los gastos legales y de su defensa.
Dotcom asegura que ganará el juicio y que EU le repondrá todo lo que le robó, además de que deberá de darle una muy fuete compensación por daño moral y a la salud tanto de su familia, de sus amigos y sobre todo de él mismo (muy seguro, afirma que le pondrá a su yate “Comprado por el FBI”). De ser así, quizá, más que un triunfo personal, sería una victoria social para impedir que el internet se censure y sea otra arma más de control de los gobiernos y corporaciones dominantes que se valen cada vez más y más de la red para emplearla para sus personales, controladores y muy lucrativos intereses. Recuérdese el caso de Julian Assange, quien por difundir en su sitio Wikileaks incómodas noticias, sobre todo para EU, está asilado desde hace meses en la embajada ecuatoriana en Inglaterra, en vista de las pretensiones de EU de extraditarlo y aplicarle, incluso, la pena de muerte dada la “gravedad” de sus “crímenes”, a quien, por cierto, Dotcom tiene en muy alta estima por su valerosa tarea.

El segundo caso que referiré es sobre una cuestión de piratería tecnológica, que implicó copiar máquinas tragamonedas, de ésas que provocan la ludopatía, o sea, la adictiva afición a los juegos de azar, que, en sí mismos, de por sí no son un “avance” del cual enorgullecerse, pues, al contrario, es una manera de explotar hasta el ocio de las personas, incitándolas a gastar su dinero en esos adictivos artilugios. Pero aún esos inútiles engendros tecnológicos protege el capitalismo salvaje muy celosamente…y la coludida mafia en el poder estadounidense. 
Aquí, la ofensa provino de un hombre que aprendió a copiar y fabricar, justamente, máquinas tragamonedas. Su nombre, Rodolfo Rodríguez Cabrera, un cubano muy hábil en cuestiones de electrónica y circuitos, quien en 1983 fue a estudiar aeronáutica a Latvia, estado que aún pertenecía a la Unión Soviética. Allí estaba una de las mejores escuelas aeronáuticas de la ya extinta federación soviética. Sin embargo, poco después de que Rodríguez se graduó, Latvia logró su independencia de la agonizante URSS y se quedó de pronto sin futuro, dado que Latvia no tenía una industria aeronáutica propia, así que debió de contentarse con aprender a arreglar radios y teléfonos.
Sin embargo, al poco tiempo, dada su habilidad e ingenio, aprendió a arreglar máquinas tragamonedas, que ya por entonces estaban muy de moda en bares, en donde tipos tomados se ponían a jugar, sin importarles perder varias monedas a causa de su etílica “diversión”. Rodríguez se dio cuenta de que no era muy difícil alterar esas máquinas y cargarlas, incluso con otro tipo de juegos.
Esas máquinas eran fabricadas por la empresa considerada actualmente como líder mundial en el ramo, la estadounidense International Game Technology, IGT, con sede en el estado de Nevada. Esta empresa fue fundada en 1971 por William “Si” Redd, quien por entonces se dedicaba justamente a distribuir máquinas fabricadas por la empresa Bally Manufacturing Corporation of Chicago. Por esos días, las tragamonedas no eran muy bien vistas por las empresas dedicadas a explotar los juegos de azar y, más bien, se empleaban marginalmente, colocándolas en las orillas de los casinos, dirigidas a aburridas mujeres, las que así pasaban el tiempo, gastando unas monedas, mientras esperaban a que sus adictivos maridos terminaran de jugar a las cartas.
Como esas primeras máquinas eran muy fáciles de alterar y, quien así lo hacía, podía quedarse con todo el dinero contenido, Redd percibió que si se les incorporaban juegos y se hacían más sofisticadas, podrían ser, además de más seguras, un mucho mejor y más lucrativo negocio para los casinos. Y así fue. En 1971, las máquinas tragamonedas sólo participaban con el 36% de los ingresos de la industria de los juegos de azar, pero para 1981, ya representaban 44%. En la actualidad, más de dos tercios de los ingresos de los casinos, se deben a esos ingenios, gracias a que la incorporación de atractivos juegos, que se ofrecen como un plus a los entusiastas ludópatas, las han vuelto más demandadas (de hecho, como se han establecido ya en todo el mundo, en forma de inocentes juegos electrónicos, constituyen un problema social, debido a la fuerte, costosa adicción que provocan, pero eso, claro, es algo que no les importa ni a los fabricantes, ni a los dueños de los casinos y, mucho menos, a los mafiosos “gobiernos” que permiten esos adictivos negocios). Es un negocio que deja más de $2000 millones de dólares al año, gracias a que es muy atractivamente adictivo entre los empedernidos jugadores, deseosos de ganar de vez en cuando, aunque ellos deban de perder mucho dinero las más de las veces. Y eso que las máquinas están diseñadas para permitir, en efecto, que los jugadores pocas veces ganen. Si la empresa fabricante dice que darán a ganar 92 centavos de cada dólar que se les inserte, así debe de ser. Y para ello, hay organismos gubernamentales que deben de cerciorarse de que así sea. También deben de garantizar que no fallarán, pues si una de tales máquinas resultara defectuosa, o sea, que dejara ganar más a los jugadores que lo que estuviera permitido, la empresa fabricante tendría que pagarle al casino las pérdidas que en cierto momento éste tuviera. Por lo mismo, se han hecho más complejas, además de que ofrecen, como dije, juegos, a los que los leales jugadores de tal o cual casino, pueden acceder con una especie de tarjetas de “lealtad”, las cuales son insertadas desde que se comienza a jugar. Justamente el que la máquina permita al jugador tener acceso a un juego luego de cierto tiempo, es algo que se debe a complicados algoritmos, diseñados por experimentados matemáticos y programadores que trabajan en tales tareas. IGT, está siempre a la búsqueda de nuevos talentos, con tal de que su máquinas sean muy seguras y atractivas. Por lo mismo, cuida la empresa con mucho recelo sus programas, así que si alguien como Rodríguez logra averiguar tales secretos, constituye un peligro real.
Una vez descubierta la forma de hackear y copiar los programas de juegos de las máquinas de IGT, empresa que el cubano dice admirar, Rodríguez vio el potencial que tenía por delante. Fundó FE Electronic, y se dedicó a adquirir máquinas de IGT desechadas, a desarmarlas, quitarles la tarjeta madre y a cargarles los juegos de IGT. No sólo eso, sino que las comenzó a armar tan bien, copiando todo, hasta los monitores y los cristales que los protegían, que muy pronto sus clones eran tan perfectos, que resultaban indistinguibles de las máquinas originales, las que llegan a costar hasta $10,000 dólares. Rodríguez las ofrecía por una fracción de eso.
Sin embargo, su error fue una desmedida ambición. Se asoció con un estadounidense, Henry Mantilla, quien también se dedicaba a la distribución de las tragamonedas. Mantilla quedó deslumbrado al ver lo perfectas que eran las copias de las máquinas de IGT hechas por Rodríguez, y de inmediato se ofreció a distribuirlas. Llegó el momento en que eran tan demandadas, que, de plano, prefirieron vender el sistema que empleaba Rodríguez para cargar los juegos de IGT y que los que lo compraran, los cargaran ellos mismos en otras máquinas.
Rodríguez seguía operando desde Latvia, muy contento de su próspero negocio, que ya le estaba dejando miles de dólares por mes.
Si embargo, una ocasión que regresaba de la calle, vio que decenas de policías vestidos con chalecos antibalas y fuertemente armados, habían allanado el local en donde FE Electronic armaba las máquinas falsas. Lo que más le sorprendió fue ver que entre los policías había algunos con el pelo negro, tomando Coca-cola. Resultaron ser agentes del FBI, que estaban operando a sus anchas en Latvia, otra vez ejerciendo poderes extraterritoriales, justo como en el caso de Dotcom. IGT había percibido el problema, dado que la demanda de sus máquinas estaba bajando considerablemente, sobre todo en el mercado sudamericano, y había dado aviso al DoJ, quien se encargó de hacerle justicia a la empresa, con tal de que ésta no siguiera perdiendo dinero en su muy noble tarea de crear ludópatas por todo el mundo, que se quedan incluso sin dinero, con tal de mantener esa destructiva adicción a jugar, deseando que de vez en cuando ganen.
El socio de Rodríguez, Mantilla, que operaba en los EU, también fue allanado en su domicilio y arrestado.
Ambos fueron llevados a una corte estadounidense, quien, a cambio de que se declararan culpables, los condenó a dos años de prisión y a pagar una multa cada uno de $151,800 dólares, con tal de compensar en algo las “fuertes” pérdidas sufridas por IGT debido a las ilegales copias de sus adictivas máquinas. Como Rodríguez nunca fue ciudadano propiamente de Latvia, en donde vivía renovando su permiso como residente cada cinco años, durante el juicio, se le pasó la fecha de renovación, por lo que no puede regresar al país. A Cuba, tampoco puede entrar, ya que perdió la ciudadanía hace años y le fue confiscado su pasaporte. Así que encima de ser acusado de “peligroso clonador de máquinas tragamonedas”, no tiene ciudadanía alguna. Alega en su defensa que admira mucho a IGT y que consideraba un “honor” que pudiera “copiar” las máquinas y su forma de operar.
Vale la pena resaltar nuevamente que Rodríguez fue detenido bajo condiciones totalmente ilegales, dado que ningún cuerpo policiaco de ningún país puede operar en otro, pues ni tiene jurisdicción y no tiene por qué actuar en donde no sea su territorio… claro, excepto los agentes del FBI, quienes ven al mundo por igual, un sitio en el que pueden actuar a sus anchas, portar armas y ejercer su “legalidad”, sin importar las leyes locales.
Pero todo sea en nombre de la defensa de la “propiedad intelectual”.

Contacto: studillac@hotmail.com

sábado, 16 de marzo de 2013

“Reforma educativa”: privatización escolar y sueldos de hambre a profesores



“Reforma educativa”: privatización escolar y sueldos de hambre a profesores
Por Adán Salgado Andrade

Raúl aún no lo puede creer, sobre todo tomando en cuenta todo por lo que debió pasar para llegar a ese tan ansiado momento del cobro de su salario. “¡Me quedé, perdóname la palabra, pendejo… sí, de verdad, no lo podía creer, tantas friegas para que me salieran con miserables dos mil doscientos pesos. Y ni siquiera me pagaron el mes completo, que es lo que llevo trabajando, no, los pichicatos me dieron sólo lo de una quincena!”.
Así resume Raúl el resultado de más de un año de esfuerzos y de haber tomado como una alternativa ocupacional la tan cacareada “reforma educativa”, que, al analizarla mejor, resulta más un intento por, primero, deshacerse una mafia en el poder, la actual priísta, de otra, el charrismo sindical elbista (o sea, el sindicato liderado hace años por la mafiosa Elba Esther Gordillo. Al momento de escribir estas líneas, se consumó ya el gordillazo, con la captura en Toluca de Gordillo. Se repite el ritual priísta de siempre, simular amplia justicia, deshaciéndose cada inicio de sexenio de los elementos más incómodos y anacrónicos que posee). Segundo, esa “reforma”, de acuerdo al testimonio de Raúl, es más una manera de reducir drásticamente el presupuesto educativo, cargando parte de los gastos escolares a las familias de los alumnos y disminuyendo aún más los ya de por sí raquíticos salarios de los profesores, o sea, una simulada, parcial privatización de la enseñanza.
“Yo terminé mi carrera como guitarrista-concertista en la Escuela Nacional de Música de la UNAM – refiere Raúl –, con mucho esfuerzo, ya sabes, a veces, dejándola un rato, y luego, otra vez, allí… a veces, ya hasta ganas me daban de dejarla, porque, ya ves, con eso de que dicen que estudiando música te mueres de hambre, pues pensaba en seguirme dedicando a lo que hago”. Raúl se sostiene de las ocasionales presentaciones que realiza con un grupo de cuerdas al que pertenece, así como de un estudio de grabación, por el que han pasado varios grupos y bandas musicales, muchas de las cuales tienen ya cierta fama. “Pero, bueno, cuando me enteré de lo de la supuesta reforma educativa, pues decidí que bien valía la pena realizar los trámites para que me ganara una plaza”.
Así fue, porque de acuerdo con la tal reforma, a partir de su publicación, las plazas que se otorguen a los maestros, serán a través de un concurso de rigurosa selección, el examen llamado Alianza (el cual ya desaparece con la imposición, por estos días, de la tal “reforma educativa”), en el cual, los aspirantes, además de exigirles el nivel de licenciatura, como mínimo, y varios otros papeles, deben de someterse a un difícil y mal elaborado examen, algo así como un concurso de oposición. “Pero fíjate que el examen es muy engañoso y tiene, además, muchos errores. Varias preguntas no corresponden con las respuestas que te dan como opción para contestarlas”, continúa Raúl su testimonio.
Aún así, su preparación es tan buena – “Me he dedicado a la música toda la vida” –, que no tuvo mayor problema en aprobar el examen. Y también cumplió a la perfección con todo el papeleo que le fue requerido. “¡Sí, hasta cartilla liberada me pidieron!”, exclama, con tono de entre enojo y sorpresa. Realmente es anacrónico que se siga exigiendo ese papel, considero, que constituye una forma más de autoritaria sujeción, aunada a todas las exigencias que de por sí sufrimos a diario los habitantes de este controlado país.
El examen fue el pasado mes de junio. Luego, más de dos meses pasaron para que tuvieran los resultados, los que debían de salir por internet. De casi 200 mil aspirantes para obtener una plaza de maestro en el nivel secundaria en distintas disciplinas, se quedaron alrededor de 10,000, platica Raúl. De esos, unos 1200 concursaron por plazas de educación artística. Sólo se quedaron 11, Raúl entre ellos, y además con muy buen puntaje.
Eso fue por octubre del 2012. “Me sentía muy contento, de verdad, pues era un reto para mí, y el que me haya quedado de entre tantos, fue una gran satisfacción”, comenta.
Y tenía la esperanza de que lo más pronto posible, realizara los trámites y comenzara a trabajar. “Me habían dicho que, incluso, desde que te ganas la plaza, te comienzan a pagar, sí, que te dan retroactivos… pero todo fue mentira, no, nada de eso. Como te digo, apenas me pagaron… seguro que se acabaron el presupuesto en la campaña del copetes, ¿no?”, agrega, medio burlón, refiriéndose a que en este país de mafias, en tiempos electoreros, en efecto, se emplean muchos millones de pesos en financiar costosos fraudes (que no campañas), como el vergonzoso asunto de las tarjetas MONEX, que, al final, el cómplice IFE, dio como veredicto que no había existido ningún fraude con esas tarjetas, así que no había ningún delito que perseguir hacia el candidato de la mafia priísta.
Todo eso tiene, desde luego, como telón de fondo, el criterio neoliberal, o sea, el capitalismo salvaje, empeñado en salvar a un decadente sistema en constantes crisis económicas y deterioro social. Sí, porque las mafias “neoliberales” en el poder recortan presupuesto en todo lo que se pueda, sea o no necesario, con tal de ceder parte de esa, digamos, riqueza social, a las corporaciones, asociadas, justamente, a las mafias políticas, sin las cuales su reinado no sería posible, no sería legitimado.
Basta con analizar algunas cifras del presupuesto aprobado para el 2013, y sale a la vista que, en verdad, la educación pública es un ramo no prioritario (que debería serlo, pues el futuro del país depende de que haya una mejor educación, tanto en el sentido artístico, así como en el científico). Para este año se aprobaron como gasto en educación pública $260,277 millones de pesos (mdp), lo que significa que no hubo prácticamente variación con respecto al presupuesto del 2012. En tanto que para los cuerpos represivos, encargados de aplicar con sangre las políticas coercitivas de la mafia en el poder, en efecto, hubo aumentos con respecto al año pasado. Así, a la Defensa Nacional, se le asignaron $60,811 mdp, 5.7% más que el año pasado y para la Secretaría de Marina, $21,865 mdp, 7.4% más que el año pasado (más aún que al ejército, como puede verse, quizá porque se le ha incrementado su participación en el llamado “combate al narcotráfico). Claro que las sumas combinadas, de ejército y marina, $82.676 mdp, no rebasan al de la educación, pero analizadas con más detalle, veremos la desproporción existente. Esa suma es casi el 32% de la asignada a la educación, pero si tomamos en cuenta a los elementos a los que sirve cada presupuesto, podremos establecer, en promedio, cuánto dinero se dedica a cada estudiante y a cada soldado o marino.
Con cerca de 260,000 elementos (sumando ejército, marina y fuerza aérea), el presupuesto conjunto para la represión distribuido entre aquellos, equivale a casi $318 mil pesos por cada uno. En contraste, el sistema educativo mexicano, cuenta con un número aproximado de 26 millones de estudiantes en todos los niveles. Así, se dedican sólo $10,000 pesos en promedio por cada estudiante al año. Esto significa que se destina casi 32 veces más dinero para sostener los servicios represivos de un soldado o un marino que a educar a un niño o joven mexicano.
Es un comparativo que nos dará una idea, como dije, de la desproporción existente entre gasto en educación, muy importante, y gasto en represión, vital para el control de la insurrección social, ocasionada por la aplicación tajante de un salvaje sistema económico que empobrece más y más a casi toda la sociedad (y quizá, por ello, fue que el fraudulento EPN haya prometido incrementar las “gratificaciones” de los soldados para finales del presente año, en previsión de los estallidos sociales que se presenten).
Y el testimonio de Raúl es más que evidente. “Mira, me dieron una plaza de doce horas a la semana, ocho de salón y cuatro de servicio. Me tocó en una escuela que está atrás del aeropuerto, cercana a mi domicilio. Pero desde el primer día, te llevas una muy mala impresión. Los salones todos descuidados, despintados, en mal estado. Igual con las bancas, viejas, que se ve que en años no las han cambiado. Y vas a los baños, sucios, a veces sin agua… a, pero, eso sí, ves las camionetas de lujo de los jefes… la directora, la subdirectora… o de los maestros que ya tienen muchos años trabajando, que son los que sí ganan muy bien, digamos”.
Pero fue peor cuando Raúl logró que, por fin, le dieran las llaves del salón de música. “Estaba para llorar. Un piano viejo, muy maltratado, tres guitarras sin cuerdas, una televisión también muy vieja… sucio, muy descuidado… realmente hice milagros para habilitarlo”.
Y aún así, Raúl se ha entregado con ahínco a enseñar música a los alumnos, a los cuales, el anterior maestro, no pasó de enseñarles a medio cantar el himno nacional. “Es estúpido, pero la misma directora sólo concibe a la materia de música para enseñar el himno nacional y ya. ‘Usted nada más enséñeles a cantar bien el himno, maestro’, me dijo, así, tajante”.
Claro que eso es absurdo, pues una vez que Raúl tuvo acceso al programa de la materia, también luego de mucho pedirlo (sólo había una copia y la tenía el saliente maestro de música), se dio cuenta de que es digamos que muy completo si se aplicara como tal. “Y eso hice, pues en una parte señala que en la materia se enseñará a tocar algún instrumento a los estudiantes”, dice.
Así, Raúl, muy entusiasmado, gastando de su propio dinero y pidiendo prestado, se aplica a enseñar música y a que toquen algún instrumento los estudiantes. “Es muy importante, pues la educación artística es la que ayuda a sensibilizar al ser humano, y si comienzas a enseñarla desde pequeños, mejor”, agrega. En efecto, expertos como Earl Shorris, fundador del Clemente Course in Humanities, sostiene que ayuda más a un niño, pobre sobre todo, enseñarle una disciplina artística (humanista), que entrenarlo para arreglar un motor de carro o realizar una instalación eléctrica (este es el concepto puramente llano de impartir entrenamiento técnico, pensando en que la única necesidad de un niño pobre es la de que aprenda un oficio para que se sostenga, cuando que es mucho más valioso que se le retroalimente su sensibilidad. El hecho de que no exista sensibilidad social, debido a la carencia de educación artística, especialmente en los sectores pobres, explica en buena parte el creciente problema de la descomposición social). También el artista inglés Antony Gromley ha declarado, con respecto a que en Inglaterra las reformas en los planes escolares están dejando afuera a las materias artísticas, que, de hacerlo, se estará creando una sociedad de simples robots, sin criterio, ni inteligencia. Así de importantes son, en efecto, las disciplinas artísticas y humanistas.
Como ni marcadores le dieron a Raúl, tuvo que comprarlos. También gastó en cuerdas para las guitarras, un proyector para impartir mejor sus clases, una laptop, cientos de copias. “Cincuenta minutos que dura la clase, no te alcanzan, así que he tratado de emplear computadora, proyector y copias, con tal de que me rindan esos pocos minutos. Y ya con el salón de música, más o menos funcionando, pues me es más fácil dar la clase”. Pero tanto se desdeña a la materia de música, que a Raúl además de sus grupos, le endilgan aquellos que no tienen clase porque el maestro en turno falta ese día. “Y en lo que puedo, pues les enseño algo de música… no me voy a poner a darles matemáticas o español, ¿no?”, me dice. Eso es en sus horas de servicio, las cuales, muy claramente, la subdirectora de la escuela le comentó que eran para que Raúl preparara sus clases. Pero desde el principio, en esas horas de “servicio” le encargan cuidar a grupos que estén sin maestro, porque éste falte. “Así que no, no son, en realidad para que prepare mis clases, sino casi, casi, para que cuide a los alumnos sin maestro, ¿¡qué te parece!?”, me dice, irónico.
Todos los gastos que ha hecho Raúl, han sido de muy buena gana, esperanzado en que el sueldo sería, al menos, decente, o sea, que le permitiera dedicarse a las clases, disminuyendo bastante su actividad en el estudio y con el cuarteto de cuerdas. Pero cuando hace unos días acudió a un cajero automático con la tarjeta bancaria que, desde que hizo los trámites, le exigieron que sacara, se dio cuenta de la miseria que iba a percibir, se sintió muy decepcionado, defraudado. Y está en la disyuntiva de renunciar o no, me dice, pues no considera, ya, dar clases, una opción de vida. “Ganas más dando clases particulares, en serio”, sentencia, decepcionado.
“Mira, es una burla, de verdad, pues te matas con los chavos, terminas ronco, cansado y hasta medio sordo de estar con cada uno enseñándole a tocar guitarra, piano, flauta… lo que sea, llegando temprano, checando tarjeta, gastando en las copias, en ropa nueva… en fin, todo lo que necesitas para dar las clases… ¿¡y que te salgan con miserables dos mil doscientos pesos a la quincena!?”, exclama, entre decepcionado y molesto.
Y lo entiendo, pues fue mucho el entusiasmo y la esperanza que tuvo de tener una entrada extra a sus ingresos, sobre todo realizando una labor a la que ha dedicado toda su vida. “Mira, a los chavos, de verdad que si les hablas bien, que vean que te dedicas a ellos, que les pones atención, te responden… y eso es muy satisfactorio que, incluso, muchos ya hasta están tocando la guitarra, por ejemplo”, dice, desilusionado.
Eso, porque es la opinión de todos los otros maestros, incluida la directora, que debía de ser duro con ellos, castigarlos, levantarles reportes. “¡Oye, si no es una prisión… hasta parece que quieren a un celador, más que a un maestro!”, reclama.
Y reitera las condiciones en que se encuentra la escuela y que cada vez se inscriben menos niños. “Fíjate, en una junta, hasta nos dijeron que hiciéramos labor para que se inscribieran más chavos”. Pareciera que la mafia en el poder requiere mostrar resultados con el número de alumnos inscritos y no por la calidad de la educación que reciban, eficientismo cuantitativo puro.
Y con profesores de la vieja guardia que siguen al pie de la letra el que la escuela reprima, más que educar, la ecuación se completa. “En una junta, dijeron que los alumnos fuman marihuana en los baños… ¿¡y cuál crees que fue la ‘solución’!?... ¡Pues cerrar los baños, hazme favor, y entonces, aunque los niños se estén orinando o defecando, pues no los dejas que vayan! Yo nunca he hecho caso a esas estupideces… a los niños debes de educarlos en libertad, no con exigencias, es la mejor manera de hacerlo”, dice Raúl, pensativo.
Y analizando su testimonio, concluyo que, como señalo arriba, en efecto, la “reforma educativa”, es una vulgar reforma laboral, destinada a reducir los salarios de los profesores al mínimo, deshacerse de los de la vieja guardia e introducir criterios de privatización de la enseñanza, con tal de no gastar tanto dinero en educación y mantener los presupuestos para ese rubro deprimidos, pero, eso sí, manteniendo altos los sueldos de la alta tecnocracia que forma la mafia en el poder, elemento clave de control social, junto a los cuerpos represivos, claro.
“A mí, ya me aplicaron la reforma, pues con doce horas, gano menos, incluso, que algunos amigos que tienen diez horas”, aclara. Sí, y es que se enteró de que ya no se pagará por horas, sino por minutos laborados. “Si, porque como las clases son de cincuenta minutos, estos miserables ya te pagan por minuto, no por hora y por eso ya gano menos”.
Y Raúl ha acudido a varias burocráticas instancias, en donde lo mandan de un lado a otro, sin que nadie le pueda decir a la fecha cuánto es lo que en realidad va a ganar. “¡Fíjate, el inepto contralor de la escuela hasta me dijo que ése, los dos mil doscientos, era mi sueldo mensual, salió peor! Y me mandan de aquí para allá y de allá para acá… y nada, nadie sabe cuánto voy a ganar realmente!”. Y para empeorar más las cosas, le han dicho que, incluso, hay un error en una de las claves de su salario y que para que se la corrijan ¡pasarán varios meses!
Otra vez se resalta que se está aplicando una absurda eficiencia presupuestal, que nada tiene que ver con que se logre una educación de calidad, pues un maestro no vivirá con cuatro mil pesos al mes, si es que ése es su sueldo real, pues tendrá que dedicarse a otra actividad forzosamente, con tal de percibir un salario que medio le alcance para vivir.
Esa es la realidad de la “reforma educativa”, lograr más con menos, sí, porque si el criterio es llenar al máximo a las escuelas, como dije, es cantidad y no calidad, la que se busca. Y los nuevos maestros que vayan ingresando, tendrán que conformarse con sueldos de hambre, pero serán los primeros de una nueva generación de mentores que habrán perdido muchos de los derechos laborales que sus antecesores tenían.
Sí, serán una especie de obreros mentales que controlarán a destajo a las masas de autómatas-consumidores tan necesarios al capitalismo salvaje.
“Mira, yo creo que renunciaré. No quiero seguir en esa porquería… y lo siento por los chavos, la verdad, con ellos me siento muy contento y por ellos, es que sigo aguantando tanta arbitrariedad”, me dice Raúl, ya por último. “Seguiré con mi estudio y tocando… prefiero eso, seguir siendo creativo, que acartonarme allí y morirme de hambre”.
Muy buena su decisión, considero.

Contacto: studillac@hotmail.com
    
      

jueves, 10 de enero de 2013

Los negativos efectos del emporio Walmart



Los negativos efectos del emporio Walmart
Por Adán Salgado Andrade

Cuando hace más de medio siglo, Samuel Walton propuso a los directivos de la tienda de la franquicia Ben Franklin que en ese entonces él operaba, que siguieran su modelo de hacer negocios, o sea, que compraran directamente a los productores, en lugar de a los intermediarios y que ofrecieran “fuertes descuentos a los consumidores, dichos directivos lo tildaron de absurdo, por más que Walton les dijo que así podrían tener mejores oportunidades de obtener ganancias y crecer.
Por tanto decidió renunciar a dicha franquicia y fundar él mismo sus tiendas de autoservicio, sin pensar, quizá, el poder al que ese naciente monopolio llegaría, como veremos.
Para comenzar, dicha empresa “compra” a crédito casi todo lo que vende. He platicado con proveedores de alimentos, leche, por ejemplo, y me han dicho que además de que la empresa tarda en pagar o lo hace cuando se vende el producto, es muy estricta en sus convenios. En el caso de la mencionada leche, un proveedor me comentó que el producto se debe de retirar uno o dos días antes de la fecha de caducidad, y lo que se llevan no lo paga la tienda. Así hace con todo lo que “adquiere” porque, más bien, podría decirse que son artículos consignados, es decir, se exhiben hasta que se vendan o antes, si no despiertan interés en el consumidor. Al citado proveedor le pregunté que cómo era que permitían que dicho monopolio impusiera sus reglas. “Es que un 60% de nuestras ventas se hace en sus tiendas”, me contestó, resignado. Y fue la misma respuesta que me dieron otras personas que surten de sus productos a ese abusivo emporio, por la “importancia del mercado que abarca”. En efecto, esa ha sido una de las estrategias de la empresa, abarcar cuanto pueda el mercado, no sólo el nacional, en cada país en que opera, sino en donde pueda ejercer su poderío. 
Por otro lado, el comprar a crédito le permite imponer un precio muchas veces más bajo que el del mismo proveedor. Eso es posible gracias a todas sus estrategias especulativas, mucho más ahora, que ya tiene hasta su propio banco, al menos aquí en México. Buena parte del dinero que obtiene de las ventas de productos adquiridos a crédito lo maneja en complejos esquemas especulativos a su antojo, invirtiendo en acciones de empresas o en bonos de gobiernos, por ejemplo, con lo cual genera más ganancias que por la venta directa. Supongamos, por ejemplo, que comprara a crédito 100 cámaras, a $900 pesos cada una, precio de mayoreo, obligando al proveedor a conceder un plazo de tres meses, durante el cual se vendieran todas. Supongamos también que el precio al público de cada cámara fuera de $1000 pesos, o sea, el precio de venta. Sin embargo, la mayoría de las veces, la estrategia seguida por la empresa no es tanto de una simple venta, sino, como dije, de un esquema especulativo. Con tal de que el producto se venda rápido, ofrecerá las cámaras a $900 o menos (alguna vez platiqué con un proveedor de un producto quien, amargamente, me confió que dicha empresa lo ofrecía mucho más barato que él mismo, así que muchos de sus compradores ¡fueron a comprarlo a Walmart!). Con la publicidad y la mercadotecnia adecuadas, pensemos que las cámaras se vendan en dos semanas. La empresa cuenta ya con los $90 mil pesos, que en lugar de pagarlos al proveedor, decide manejarlos con toda la liquidez de sus operaciones en conjunto. Consideremos que invierte en instrumentos especulativos que le rindan 10% mensual. Así, los $90 mil pesos, en tres meses, le representarán $27 mil pesos ($9000 pesos mensuales). Esa ganancia será mucho mayor que habiendo vendido las cámaras en $1000 pesos cada una, pues sólo habría ganado $10000 pesos al final del plazo.
Con dicho esquema opera en la mayoría de sus transacciones y sólo es posible gracias al enorme poder que posee para hacerlo. 
Por otra parte, al comprar al productor directamente y forzarlo a hacer descuentos al máximo, dicha compañía adquiere lotes completos, sin importarle la calidad. Eso lleva a que muchas veces los productos adquiridos están defectuosos, pues no han pasado por un efectivo control de calidad, como sucede frecuentemente. En mi experiencia personal, dejé de comprar artículos electrónicos o electrodomésticos, pues nunca funcionaron correctamente, así que al siguiente día de adquiridos, debía de ir al departamento de reclamaciones con tal de que me cambiaran, por ejemplo, el reproductor de DVD’s, la grabadora, el aire acondicionado, la cámara, la laptop, una televisión… o exigir una pieza faltante en un juguete, un estante para baño… y así. Basta permanecer un rato en el llamado departamento de “Servicios de atención al cliente” y podemos ver cuántas reclamaciones se dan a diario (eso sin contar el despótico trato que reciben muchos clientes, como recientemente me sucedió al reclamar un pago doble por un solo artículo que me hizo una cajera por error, y que, luego de mucho alegar con el gerente, se me fue reembolsado).
Como ya mencioné, todas esas arbitrariedades y malos servicios son posibles gracias al gran poder de dicho monopolio, el cual cuenta, obviamente, con el apoyo de las mafias políticas para hacerlo.
Sus crecientes ventas anuales son una clara muestra de tan aplastante poder. En su página del reporte anual de ventas (http://www.walmartstores.com/sites/annual-report/2012/CEOletter.aspx), su presidente y CEO, el señor Michael T. Duke, declara, muy orgulloso, a cuánto ascendieron aquéllas el año pasado, 2012: $443,900 millones de dólares (mdd), casi un 37% del PIB mexicano del mismo año ($1.23 billones de dólares). Y agrega que crecieron 5.9% con respecto al año anterior, que en dinero se traduce en $26,600 millones de dólares, un 64% más que las declinantes remesas de nuestros sufridos paisanos desde EU, del  mismo periodo ($17,200 mdd).
También el señor Duke informa, muy contento, a sus accionistas (siempre, son éstos lo más importante para una empresa, pues de ellos proviene parte de su capitalización), que Walmart cuenta ya con 10,000 tiendas en 27 países y que emplea a dos millones de “esforzados asociados”, quienes sirven a 200 millones de clientes y miembros cada semana.
Claro que Duke evita referirse a las arbitrariedades tanto comerciales, legales, así como laborales en que incurre, con tal de “lograr con creces” sus objetivos de expansión y de dominio de los mercados en que opera.
Ya mencioné arriba que la calidad de muchos de sus productos, dista mucho de ser ya no digamos “buena”, sino, al menos, aceptable.
Y analizando la cuestión laboral, vaya si esa empresa es experta en violación de los derechos de los trabajadores que emplea. Hace poco hubo huelgas en algunas de las tiendas de Walmart en Estados Unidos (en donde, por cierto, es la empresa que más emplea gente, en ese país, 1.4 millones de personas, que cada año se desindustrializa más y más, y los empleos que se crean son mayoritariamente en el sector servicios. Ver en este mismo blog mi artículo “Desempleo en EU, agudizada tendencia del capitalismo salvaje del incremento en la desocupación”, en donde analizo dicha tendencia. El link es:
Trabajadores estadounidenses de Walmart denunciaron que los paros realizados se deben a los malos tratos, los bajos sueldos, las humillaciones y la discriminación de la que son objeto. Eso es posible también porque la empresa prohíbe expresamente que existan sindicatos, los que, se supone, defenderían en alguna medida los derechos laborales. Un trabajador, Mike Compton, por ejemplo, ofrece su testimonio. Él trabaja en una bodega, y cuenta que llegan contenedores, casi todos de China, los que están ennegrecidos por un polvo obscuro, producto del humo negro de las fábricas chinas que los hacen (hay que decir que por sí sola, esa empresa es la mayor importadora de productos chinos, con tal de ofrecer mercancía muy barata, aunque de mala calidad. Casi un veinte por ciento de las importaciones chinas las hace esa empresa. Recientemente estuve en Arizona y los suvenires vendidos en las tiendas Walmart del lugar, como llaveros, gorras y camisetas, supuestamente de dicho estado, son made in China). Compton declara que ese polvo es muy irritante y tóxico y al estarlo respirando, provoca infecciones y enfermedades respiratorias. Sin embargo, la empresa no ha sido capaz de dotar con máscaras protectoras a empleados como él. Sin embargo, lo que sí ha hecho la empresa es amenazarlos con despidos y acciones “legales” si se atreven a hacer huelga y, peor, a formar sindicatos.
Aquí, en México, varias personas que han trabajado en Walmart me han platicado el trato tan humillante que han recibido, sobre todo a la hora de ser despedidas, con tal de no darles la debida liquidación. Una chica que trabajaba como cajera, por ejemplo, me contó que un día, sin mayor preámbulo, le dijeron que estaba despedida “por robarse el dinero”, pretextaron, ofreciendo como “prueba” un video en donde se le veía sacando dinero de la caja. “Fíjate, que estupidez, si eso es lo que hago, meter y sacar dinero de la caja todo el tiempo”. La verdadera razón, le dijeron otras compañeras, es que estaban despidiendo personal por “bajas ventas”. Eso de “bajas ventas” en realidad suena ridículo, dado que éstas han ido aumentando año con año.
En el siguiente link, pueden ver un reportaje con declaraciones y varios videos que analizan por qué los paros en tiendas de Walmart de EU están siendo cada vez más frecuentes:
Y en cuanto a la explotación laboral ejercida por Walmart, también se da indirectamente, ya que con tal de vender sus propias marcas, como prendas de vestir, por ejemplo, y venderlas a muy reducidos precios, busca fabricantes que se las hagan muy baratas, justo como en China o Bangladesh, por mencionar algunos. Para que tales fabricantes puedan cumplir con los bajos precios exigidos, someten a sus trabajadores a condiciones extremas de explotación en tales maquiladoras (sweatshops), sin seguridad, ni prestaciones algunas. De eso fue acusada recientemente la empresa, cuando un incendio en una maquiladora de Tazreen, en Bangladesh, dejó más de cien trabajadores muertos. Fue revelado que 5 de 14 líneas de producción trabajaban directamente para la empresa. Aún así, en el 2011 Walmart se negó a implementar un programa de seguridad contra incendios, el cual pudo evitar la tragedia. El nefasto emporio alegó que los diez centavos de dólar de incremento en el precio de cada prenda que costaría implementar el programa “no era financieramente factible”. ¡Miren nada más, no valían diez miserables centavos de dólar la vida de tantas pobres, necesitados trabajadores! (Incluso, fue tan evidente la responsabilidad de la empresa en esa masacre, que muchas organizaciones, incluso estadounidenses, han emitido fuertes protestas, como podrán ver en el siguiente link:
Además, recientemente el ILSR (Institute for Local Self-Reliance) realizó un muy completo estudio sobre otros perniciosos efectos que, particularmente en Estados Unidos, esa cadenas de tiendas está creando.
El estudio se enfocó en los problemas que está causando Walmart en la industria de los alimentos, enfatizando que hace quince años, esa cadena sólo controlaba una pequeña porción del mercado, 4%, en tanto que actualmente se queda con uno de cuatro dólares que gastan los estadounidenses en alimentos y continúa creciendo, ya que en 37 centros urbanos incluso se queda con el 50% de las ventas.
A partir de esa creciente concentración de la comercialización de los alimentos, se comenzaron a dar una serie de fusiones entre otras empresas alimentarias y otras cadenas de supermercados, lo que ha dado lugar a una mayor concentración del sector, quedando como un oligopolio en que pocas empresas prácticamente están a cargo del lucrativo negocio de la alimentación. Así, señala el ILSR, aunque hay dos millones de granjeros, sus productos, tanto agrícolas, como pecuarios, son controlados por unas cuantas corporaciones. Por ejemplo, 4 empacadoras de carne poseen el 85% de la matanza de animales. Una sola empresa controla el 40% de la provisión de leche del país y sólo cinco cadenas de supermercados controlan el 50% de las ventas de alimentos.
Debido a ese oligopolio alimentico, es posible controlar los precios de los productos agropecuarios, pues las cadenas y corporaciones son las que fijan tales precios, en tanto que a los productores cada vez les queda menos dinero por lo que cultivan o engordan. El estudio señala que en productos como carne de res, en 1995, de cada dólar gastado por los consumidores en comprarla, 59 centavos eran para los granjeros, y ahora, sólo 42 centavos. En el caso del puerco, en 1995, los granjeros se quedaban con 45 centavos y actualmente, sólo con 25 centavos. Para la leche, en 1995, eran 44 centavos para las granjas lecheras y ahora, sólo 36 centavos. Y frutas, como las manzanas, en 1995 eran 29 centavos para los agricultores y ahora, sólo 19 centavos.
Eso, por supuesto, afecta mucho más a los trabajadores del campo, quienes han resentido una reducción en sus salarios. El estudio señala que desde 1999, su salario se ha reducido un 9% y el de los empleados de las tiendas, 4%, pues también se han visto afectados sus salarios, dado el control oligopólico de los precios.
Sin embargo, a pesar de que tanto trabajadores, como productores están ganando menos dinero, los precios de los alimentos están subiendo muchísimo, pero, claro, eso se debe al control que ejercen Walmart y las corporaciones agroalimentarias (como Cargill, Tyson o Smithfiled foods. Ver en este mismo blog mi artículo: “La muy lucrativa, adictiva, engordante y poco nutritiva comida procesada”, en donde analizo que además de la concentración en la producción de alimentos en todo el mundo, el procesamiento de la comida, con tantos químicos y conservadores, está provocando serios problemas de salud, además de la insalubridad a la que lleva sacrificar y procesar a millones de animales diariamente. El link es: http://adansalgadoandrade.blogspot.mx/2010/08/la-muy-lucrativa-adictiva-engordante-y_01.html).
El precio de la leche se ha incrementado 51%, el de la carne de res, 64%, el de las manzanas, 42% y el del puerco, 33%.
Y como resulta cada día más caro comer alimentos, digamos, saludables, debido a la carestía y a que los ingresos de la mayoría de la población en EU están decayendo, cada día más y más familias optan por ingerir comida chatarra, como fast food o antojitos (sucede lo mismo en México, que muchas familias optan por comer, por ejemplo, sopas instantáneas o alguna golosina barata). El estudio confirmó que la apertura de una tienda de Walmart frecuentemente agrava el problema, al eliminar negocios locales y hacer que bajen los ingresos, dejando mucho más empobrecida a la comunidad del lugar. Cita a otros estudios que han mostrado una fuerte relación entre pobreza y enfermedades ocasionadas por una mala alimentación, como diabetes y obesidad.
Así, se pierden 150 empleos en el sector de ventas cuando se abre una tienda Walmart, 25% de los negocios cercanos, dentro de 6 kilómetros a la redonda, cierran sus puertas. Y vaya si hasta en el deterioro de la salud tiene incidencia la apertura de una tienda Walmart en EU (y seguramente en todas partes), ya que la obesidad se incrementa en 2.3%, pues hay que ver qué cantidad de golosinas y alimentos chatarra se venden allí (cuando estuve en Arizona, un paquete de muy azucaradas donas, de más de dos kilos de peso, se vende en cinco dólares, contra un kilogramo de jitomates, que cuestan lo mismo. Con las donas, se “llena” la gente, no así con los jitomates, aunque sean más saludables. En general, pude apreciar precios excesivos de los alimentos, sobre todo de los naturales. En tiendas como Albertsons, por ejemplo, medio kilo de naranjas cuesta $1.80 dólares, medio kilo de plátanos, $2 dólares, medio kilo de jitomate, $1.20 dólares, medio kilo de queso, $4.29 dólares, un litro de leche, casi un dólar, una lata de leche “La lechera”, mexicana, por cierto, $2.60 dólares… y así, por el estilo).
Obviamente, con los planes de expansión de la empresa, esos problemas tenderán a agravarse, señala el estudio, aunque también dice que, por lo mismo, en muchos lugares hay una fuerte oposición a que se sigan abriendo tiendas de Walmart (en muchos países está expresamente prohibido que exista una sola tienda de esa empresa).
Muchos de los problemas que se padecen en EU, es claro que aquí los tenemos también, como es el caso de que cada nueva tienda que abre afecta muchísimo a la economía local obligando a muchos negocios a cerrar (eso lo he confirmado con testimonios de dueños de tiendas, que debieron cerrar, cuando un Walmart abrió cerca de donde tenían sus negocios. Los más afectados han sido los tradicionales mercados).
Agréguese a lo ya descrito la facilidad que tiene esa corporación para abrir tiendas en donde le plazca, como aquí, que incluso abrió una en Teotihuacán, en una zona considerada arqueológica. Recibió los “permisos” sin mayor problema. Y de hecho fue noticia, hace unos meses, que dicha empresa ha logrado abrir tiendas muy fácilmente mediante cohechos y dádivas  otorgadas a las “autoridades” locales, hecho que no fue denunciado por legisladores mexicanos, como pudiera haberse esperado, sino ¡desde Estados Unidos! En particular, un artículo publicado por The New York Times, aseguró que al menos 19 tiendas abiertas aquí por dicha empresa se debió a pagos ilegales (“mordidas”, como les llamamos aquí). Una de ellas fue la tienda de Teotihuacán, por la cual, declara el artículo, la empresa pagó más de $200 mil dólares, con tal de que se le otorgaran los “permisos” para edificar en una zona arqueológica protegida sin problema alguno (La nota pueden verla en el siguiente link:
Sin embargo, aquí no tuvo mayor trascendencia, ni afectación dicha noticia, y la empresa ha seguido actuando a sus anchas (eso muestra, pues, el contubernio que existe en nuestro país entre los grupos económicos dominantes y la mafia política, que ven a México sólo como un gran negocio con el cual enriquecerse cuanto puedan).
Pero, además, como señalé, el hecho de que se le haya permitido abrir una tienda en una zona arqueológica, muestra la falta de respeto de dicha empresa por ese tipo de sitios. Y eso mismo ha hecho en EU, en donde ha construido tiendas en zonas consideradas de importancia arqueológica e, incluso, sagrada.
No le ha importado destruir lugares considerados sagrados por los indígenas nativos, como hizo en Fenton, Misuri, en donde el sitio denominado Fenton Mounds, que es un cementerio indígena de más de mil años de antigüedad, fue destruido en el año 2001 para construir una tienda allí.
En 1998, otro centro sepulcral indígena fue demolido en Nashville, Tennesse, y los restos de las 154 personas enterradas allí fueron trasladadas a un sitio no especificado, sin tomar permiso ni autorización de nadie, mucho menos de los descendientes de tales ancestros.
Lo mismo ha hecho en Georgia, California, Hawái (aquí, llegó al cinismo de desenterrar a 64 personas de un antiguo sepulcro y tuvo los restos “guardados” en un tráiler “esperando” a ser reenterrados. En el siguiente link, pueden ver en qué otros sitios arqueológicos y sagrados, dicha empresa ha construido tiendas o intentado hacerlo:
Y así, las incontables arbitrariedades, ilegales acciones, malos tratos a sus empleados, productos de dudosa calidad… no han impedido que ese temible emporio siga adelante con su planes de expansión y que el señor Duke diga, muy contento que “Apreciamos mucho todo lo que nuestros socios hacen por nosotros para cumplir nuestra misión y para que nuestro negocio siga creciendo”.
Sí, y yo agregaría que el contubernio existente entre las mafias políticas corruptas con dicha empresa, también seguirá contribuyendo con esa destructiva “noble misión”.